jueves, 10 de junio de 2010

VERSOS ANORMALES DE JORGE LARENA CASTEJÓN.


Versos anormales
Jorge Larena Castejón
Mandala Y Lápiz cero, 2010
85 pp
12 euros.

A Jorge Larena le conocíamos en su faceta de novelista -Sombras de otoño, Las tablas de Agartha- pero no en su faceta de poeta. Así nos encontramos con estos Versos anormales. Versos que tienen dos características fundamentales: simplicidad y sinceridad. Jorge Larena es un fiel seguidor de la tradición lírica popular, pero reconvertida a sus propósitos. Versos anormales es algo así como un mapa de vida, una carta de navegación para vivir sin perderse. Es un resumen de cómo concibe el mundo el autor. E, incluso, y espero que no se moleste, es algo así como un libro de autoayuda convertido en poemario. Un libro de autoayuda que se aplica el autor y que deja escrito por si a alguien le pudiera servir.

Los versos de Jorge son versos limpios, directos, versos que huyen de lo rebuscado, del artificio, de la metáfora. Son versos para ser entendidos incluso por aquellos que habitualmente no se acercan a la lírica. Este hecho lo agradecerán especialmente los alérgicos a la poesía y mucho menos los lectores habituales de este género.

Jorge Larena diseña un mapa en donde cabe desde la realidad más cercana de los telediarios hasta los sentimientos más íntimos y personales. Si me dejan escoger, a mí me llega mucho más su verso certero, casi afilado como el corte de un bisturí, cuando habla de la realidad social: consumismo, pérdida de valores, capitalismo, etc... Es donde sale la parte más combativa del autor. Otros preferirán la parte más sentimental que unas veces adopta la voz del hombre que explica su experiencia y otras se convierte en una suerte de gurú, papel en el que Jorge Larena parece sentirse cómodo.

Los poemas, de métrica irregular, desnudos de artificios retóricos si exceptuamos las repeticiones en todas sus formas (anáforas, reiteraciones...) como si el poeta deseara dejar constancia de la necesidad de que sus palabras permanezcan. No sabe uno si la pretensión es que queden en los lectores o también en el propio autor, en esa suerte de doble papel que adopta, de doble voz que aparece en todo el poemario.

Hay algunas palabras que obsesivamente se repiten durante todo el libro: Amor, esperanza. Deben ser palabras milagrosas, algo así como eslabones de lo que el autor mismo llama “versos curativos”. Esperanza en mayúscula y esperanza en minúscula. Ambas. Piezas de un tablero del mundo que Jorge Larena construye.

Estos son algunos de los versos de Jorge que me han llegado especialmente:


“Corren malos tiempos para los ciudadanos
tiempos para
caminar entre los escombros de la ética
pensar es casi un rasgo de locura” (p.16)

Algo un poco más íntimo:

“Estoy viviendo horas de preguntas
horas sin tiempo
horas de incógnitas.” (p.31)

Y otro:

“como un pespunte
en algún rasguño de mi alma
las cicatrices guardan memoria” (p.40)

Leer estos poemas de Jorge Larena es también aventar algunos recuerdos de Bécquer, de Benedetti, de Neruda. Busquémoslos.

lunes, 7 de junio de 2010

LA NATURALEZA DE UN CRIMEN DE JOSEPH CONRAD Y F.MADOX FORD.




La naturaleza de un crimen
Joseph Conrad y Ford Madox Ford
Ed. El Olivo Azul, 2010
80 pp
14 euros

La naturaleza de un crimen es un libro escrito a dos manos por Joseph Conrad y Ford Madox Ford. Una propuesta del primero al segundo, pues aunque ahora consideramos más importante a Conrad, en su momento era quizá más conocido Madox Ford. De Conrad no hace falta mencionar sus grandes novelas: Lord Jim, El corazón de las tinieblas, Nostromo, El agente secreto, etc. Hace unos días también reseñábamos otra de sus obras menos conocidas: El final de la cuerda. De Madox Ford destaca especialmente El buen soldado y El final del desfile.


Fue Conrad quien propuso a Madox Ford hacer una novela a dos manos. En realidad fueron tres, ésta y dos novelas más: Los herederos y Romance. Si bien el libro no deja de ser una obra menor, es curioso saber que Conrad no la incluyó en la lista de la totalidad de sus obras, quizá no contento con el contenido final. E, incluso, en el prólogo, Madox Ford confiesa haber olvidado la existencia de La naturaleza de un crimen.

Es significativo leer uno tras de otro los prólogos sucesivos de los dos autores y ver de qué modo se escribió La naturaleza de un crimen. Incluso cómo los mismos hechos son descritos de forma diferente. La supuesta colaboración en uno se convierte en pequeños conflictos contados por el otro.

El planteamiento de La naturaleza de un crimen se basa en una larga confesión, la del criminal que admite su pecado. En esa larga confesión en forma de carta a su amada, mujer casada con otro hombre, el protagonista cuenta su crimen y, al mismo tiempo, descubre lo peor de sí mismo a la persona que quiere. Viéndose acorralado, y en un desenlace lamentablemente seguro e inevitable, pone en manos de su amante la verdad de sus pensamientos y vida. El modo en que se apoderó de la fortuna de su amigo siendo él albacea y de qué forma adquirió riquezas y fama.

Si bien la forma de plantear la narración como largo ejercicio de retórica continúa una larga tradición literaria, a veces lastra el contenido. La primera parte se lee con rapidez. Hacia la mitad, la retórica espesa un poco la narración. El final toma un giro que resulta un tanto precipitado. No sabremos nunca si fue por alguna de estas razones por las que Conrad despreció su pequeña obra. Siempre nos quedará la duda del motivo.

A través de las páginas de La naturaleza de un crimen cobran vida algunos temas de rabiosa actualidad. Una muestra: “… no es éste un tiempo de grandes hazañas sino de gigantescas operaciones especulativas”(p.24). Un ejemplo de que mucho de lo que vivimos proviene del pasado, por lo que nunca viene mal releer a los grandes, en este caso a Madox Ford y a Conrad. Y, a pesar del desenlace, recomiendo encarecidamente leer entre líneas el capítulo final, descubriremos un sibilino razonamiento merecedor de nuestra mayor atención.

sábado, 22 de mayo de 2010

ENTREVISTA A CLAUDIA APABLAZA


Foto: Ernesto Escobar Ulloa.


Luis Vea Garcia (Barcelona)


Claudia Apablaza irrumpe en España con la novela Diario de las especies publicada por Barataria.


-En mi reseña hago hincapié en que Diario de las especies es un libro extraño porque en él podemos encontrar un cuadro de la locura en que vivimos. Me interesa mucho ese intercambio de opiniones que se da entre la protagonista y los que leen su blog y, sobretodo, la deriva que llevan las conversaciones de un lado a otro. Supongo que es un efecto pretendido, buscado. ¿Querías con ello llevar al lector a algún punto?


Supongo que todos los escritores quieren llevar al lector a algún punto. Ahora bien, nunca me he detenido a pensar en qué punto es ese que un escritor quiere llevar al lector, pero tal vez, en este caso, creo que quería llevar al lector a reflexionar acerca de temas como la inmigración, la infancia, la creación, sudamérica v/s Estados Unidos, sudamérica v/s Europa, la dificultad del viaje, la creación, la escritura, la desaparición, el miedo a la maternidad, el desarraigo, etc.


-Diario de las especies es un libro que habla mucho de literatura, es un libro a mí modo de ver no apto para todos los paladares. Exige un poco de conocimiento literario. Incluso uno de los personajes, comentarista de los post, acusa a la autora de ser una escritora burguesa. ¿Eres tú también una escritora burguesa?


Creo que es un libro apto para todos los paladares si pensamos en la respuesta que di a la pregunta pasada y los temas que se tocan en el texto. No es un libro que se reflexione sobre autores. Si sabes de literatura tal vez le des una segunda lectura, pero creo que eso no es lo central.
En cuanto a la segunda pregunta, creo que los burgueses ya no existen.


-¿Piensas que el modo de narrar tan fragmentado te inscribe en la tendencia de la llamada Generación Nocilla?


La Generación Nocilla es mucho más que la fragmentación de un texto.


-En tu libro hablas mucho de la literatura europea, pero también de la literatura sudamericana y de la literatura chilena. Muchos de sus nombres al lector no le suenan. ¿No es un hándicap?

No sabría responder esta pregunta. Pero, supongo que no lo es. O tal vez, creo que depende de quién lo lea.


-En el libro hay mucho de caos, de itinerarios personales sin rumbo y la bitácora sirve en cierto modo de brújula. ¿Estamos tan desorientados como lo están tus personajes?


No sé si lo estemos en plural. Podría hablar por mí y creo que no me siento nada desorientada hoy. Al contrario. He tenido un día maravilloso. De mi casa al metro, del metro al trabajo. Del trabajo a la red. De la red a hablar con amigos, navegar, postear, trabajar, escuchar música, leer. Luego regreso a casa. Responder esta entrevista. Cerrar el ordenador. Leer.


-Volviendo a la forma de la novela. Da la impresión de que tu historia no se hubiera podido contar de otro modo, pero ¿piensas que esta tendencia a la fragmentación acabará calando como método creativo o será simplemente una tendencia que dejará de existir?


No es una tendencia de hoy. En toda la historia de la literatura y de la humanidad, incluso en la oralidad, hay personas que se expresan mejor de forma fragmentada y otras de forma lineal.

-Una curiosidad del libro es que todos los mensajes de la protagonista principal están escritos los sábados. ¿Pretendías reflejar también lo fragmentario de nuestras vidas y de nuestro tiempo libre?


La verdad es que eres la segunda persona que se da cuenta de ese detalle. La primera fue Lorena Amaro, una crítica literaria chilena que admiro mucho. Creo que ni siquiera yo me había dado cuenta, Lorena me lo hizo ver. Ahora bien, el postear no tiene nada que ver con mi tiempo libre. Mejor dicho, no sé bien a qué se refieren cuando dicen tiempo libre, ya que siempre considero que estoy laburando.


-La forma de construir la novela también presupone una crítica a la construcción tradicional. ¿Crees que la novela en su formato tradicional ha perdido vigencia?


No para nada. Volviendo a la pregunta anterior, creo que hay escritores que se comunican de una forma más fragmentaria y otros de una forma más lineal. Además que a la mayoría de los lectores les interesa leer textos lineales.


-En el desarrollo de la novela, exceptuando el personaje principal AA, el resto de personajes quedan un poco envueltos en una maraña donde sus caracteres naufragan. ¿Casi como reflejo de la sociedad actual?


Tal vez reflejo de todas las comunidades, las sociedades, los colectivos, los grupos humanos; de cualquier tiempo, no necesariamente actual.


-Claudia, ¿qué nos espera próximamente tras este Diario de las especies?


Publicaré este año, en Chile y Perú, una nueva novela: EME/A.

Muchas gracias, Claudia, por tu tiempo. Esperamos seguirte leyendo.

viernes, 21 de mayo de 2010

DIARIO DE LAS ESPECIES DE CLAUDIA APABLAZA


Diario de las especies
Claudia Apablaza
Ed. Barataria, 2010
176 páginas
13,50 euros

Diario de las especies, el libro de Claudia Apablaza(1978), chilena momentáneamente afincada en Barcelona, es un libro singular. Singular por su planteamiento metaliterario que traspasa el argumento. Es un artefacto narrativo que no sé hasta que punto podemos denominar novela, pues desmenuza y deconstruye el concepto tradicional de novela. Apablaza crea una forma de organizar el material narrativo a semejanza de los blogs en donde expone un tema, como un post, y deja que los lectores le vayan respondiendo. Es evidentemente una novela deslavazada porque pretendidamente Claudia Apablaza utiliza los mecanismos reales de los blogs en los que se pasa de una conversación a otra sin ton ni son. Refleja una tendencia actual del mundo, no ya del mundo literario, que también, pero básicamente del mundo de la comunicación por internet. Así los sucesivos posts van planteando materias que tienen que ver con la creación de una novela: los personajes, los tiempos, el final, hasta el propio proceso de publicación. También en cada uno de los capítulos hay numerosas reflexiones sobre algunos libros. El personaje central de la novela es casualmente una chica chilena que viene a España a escribir una novela influenciado por la figura de Enrique Vila-Matas. Así se convierte en el alter ego de la autora de la que toma algunos rasgos biográficos. Inicia una suerte de peregrinaje entre autores con especial hincapié en Vila-Matas y en la belga Amelie Nothomb. Casi completa de un modo quizá precipitado, saltando de autor en autor algo como un improvisado Curso de Literatura Europea, que sin ser el de Nabokov, si nos da pistas de aquellas materias y autores que interesan al personaje central que viene firmando todos sus escritos como A.A. Al mismo tiempo va pasando alternativamente del escenario europeo al chileno y sudamericano, trazando paralelismos, símiles y pasarelas.


Desde el punto de vista puramente formal la apuesta de Apablaza es una apuesta arriesgada que deberíamos inscribir en la tendencia a narrar fragmentariamente. Algo que debe ser como en su momento fue el descubrimiento de la fotografía que obligó a los artistas a pasar de un arte figurativo a otro abstracto. Tendencia que aquí en España nos ha dado experimentos como Nocilla dream y el resto de la trilogía de Agustín Fernández Mallo. También Vicente Luis Mora ha circunscrito algunos de sus trabajos a esta visión fragmentaria.


Jordi Corominas compara Diario de las especies con un cuaderno de navegación, de hecho en tanto que blog es algo así como una bitácora con una doble vertiente. Por un lado vital y por el otro literaria. Ambas se funden en el texto que salta de una situación a otra. Algunos lectores pueden verse apabullados por tantas conversaciones abiertas, por tantas palabras y personajes, sobretodo aquellos que no están acostumbrados a los blogs y a las redes sociales.


Quizá la parte final se convierte en un cuadro más abstracto todavía. De lo que no hay discusión es que la autora chilena maneja con soltura los conceptos creativos y el conocimiento de los grandes autores de la literatura. Quizá para algunos lectores no avezados a la literatura chilena algunos nombres se le escapen. Pero, lo importante es avanzar por esa derrota que nos propone Claudia Apablaza, una forma de escribir y describir el mundo diferente, menos lineal, con muchas lecturas. Quizá sea la única forma de poder entender las múltiples vertientes que tiene hoy en día nuestro mundo. No olvidemos al fin y al cabo que la literatura también es una forma de reflejar el mundo.


Seguiremos los futuros proyectos de esta joven autora chilena.

lunes, 10 de mayo de 2010

RAPSODIA GOURMET DE MURIEL BARBERY




Rapsodia gourmet
Muriel Barbery
Ed. Seix Barral, 2010(primera edición, 2002)
Traductor: Isabel González-Gallarza
182 páginas
15 euros


En la calle Grenelle número 7 de París vive un importante crítico gastronómico, capaz de encumbrar o destruir a cualquiera de los chefs más importantes del mundo. Pero se muere. Tiene una grave enfermedad y el médico le da pocas horas de vida. En estas pocas horas y en su postración en la cama, Pierre Arthens revive desesperadamente aquellos sabores que le han provocado un auténtico placer a lo largo de su vida: los tomates del huerto, sashimis preparados por el mejor cocinero de Japón, el pan, helados, etc.


Es la primera novela de Muriel Barbery, la autora de La elegancia del erizo, que ya fue editada en el año 2002 con el nombre de Una golosina.. De hecho, reconocemos a varios de los personajes de esta novela, como por ejemplo la portera, la señora Renée Michel.


En Rapsodia Gourmet, la autora va intercalando en los capítulos los recuerdos del señor Pierre Arthens con las opiniones que de él tienen las personas que le conocen: la mujer, los hijos, la portera del inmueble, los vecinos y hasta su gato.


Con la lectura de la novela se van despertando los sentidos del gusto y del olfato. Se alteran las papilas gustativas de tal manera que desearías comer sashimi o una tostada. Nos podemos imaginar el olor del tomate recién cogido de la mata antes de darle un mordisco.


Es una novela escrita con mucha elegancia y una gran sensibilidad, igual que la primera novela de la autora que se publicó en España, La elegancia del erizo. En ambas los personajes son realmente curiosos: la portera de La elegancia del erizo es una mujer profundamente culta que oculta su inteligencia y su sabiduría para sobrevivir en un inmueble de ricos. La descubrirá una adolescente y un nuevo inquilino japonés que curiosamente comprará el piso donde vivía Pierre Arthens a su muerte . En esta novela es este vecino antes de morir, que ha sido a lo largo de su vida un hombre realmente cruel no sólo con los chefs sino con su propia familia (de hecho sólo quiere a su perro y a su gato).


Es curioso que en ambas novelas aparece la gastronomía japonesa. En Rapsodia gourmet una de sus evocaciones es comer sashimi preparado cuidadosamente por un cocinero nipón mientras que en La elegancia del erizo el nuevo vecino japonés invita a Renée, la portera, a cenar pescado crudo en un excelente restaurante de comida de su país.


Es un libro muy recomendable, sobretodo para aquellos lectores que disfrutaron con La elegancia del erizo.

Pilar I.

lunes, 26 de abril de 2010

EL JARDÍN DE LOS SUPLICIOS DE OCTAVE MIRBEAU


El jardín de los suplicios
Octave Mirbeau
Ed. El Olivo Azul, 2010
Traductores: Carlos Cámara y Miguel Ángel Frontán.
216 pp
19 euros


El jardín de los suplicios es uno de los libros más repugnantes que he leído en mi vida. Dicho esto, queda aclarar que la repugnancia viene dada por las descripciones de torturas de todo tipo y pelaje y que es indudable reconocer lo bien escrito que está para provocar esas sensaciones. Probablemente hoy podríamos decir que El jardín de los suplicios es una obra gore o hardcore, un verdadero manual de la tortura china.

Recuerdo haber visitado hace unos años en Santillana del Mar una exposición de la tortura durante la Inquisición que, si bien era bastante repugnante, no llegaba al sibilino grado que plantea Octave Mirbeau (1848-1917).

No me cabe la menor duda de que en el planteamiento inicial hay un poco de épater les bourgeois y otro poco de influencia del Marqués de Sade (1740-1818), además de una denuncia (p. 94. “Europa, con su civilización hipócrita y bárbara, es la mentira”).

La obra tiene dos partes claramente definidas y aborda en cada una de ellas un tema diferente.

En la primera parte conocemos la vida de un joven venido a menos que lleva una existencia canallesca aprovechándose de sus contactos sociales y de su relación con un ministro francés. Envuelto en constantes corrupciones políticas debe abandonar Francia con la excusa de una misión científica haciéndose pasar por un falso embriólogo que viaja hacia Ceilán. En esta parte todo nuestro asco viene de la repugnancia moral o ética que a uno le produce la forma de conducir la política y el tráfico de influencias constante (¿Alguna relación con la política actual?). Esto es lo más sobrellevable.

La segunda parte se inicia cuando en el viaje a Ceilán traba contacto con una mujer, de nombre Clara, que le desviará de su ruta hasta China. Aquí es donde veremos la mezcla entre sexualidad y dolor.

El desarrollo de la historia proviene de un diálogo inicial sobre las teorías que tienen que ver con el dolor, la sexualidad y el comportamiento primitivo. El diálogo se da en un salón frecuentado por personas de posición de la Francia del momento.
Esta segunda parte puede considerarse excesiva, tanto en longitud como en exhibición. Asistimos a todo tipo de torturas, canibalismo, y violencia que podamos imaginar. Conoceremos la tortura de la caricia, de las varas candentes, del tañido de la campana, de la rata, etc.

Durante el viaje en barco tenemos un espacio de transición entre la repugnancia moral y la física. Este desplazamiento de una a otra viene dado por el propio desplazamiento del barco y las conversaciones que en él se dan. Por ejemplo hay una crítica a la supuesta civilización que representa Europa al hablar de las guerras y del descubrimiento de munición cada vez más destructiva(balas dum-dum): “Para hacerla más y más mortífera y expeditiva.(..) Se trata de una cuestión de humanidad (…)¿y el derecho de las gentes?(…)ése es el derecho que tenemos de matar a la gente en masa o al menudeo (…)”(p.85).

Posteriormente también hay una parte que abre la explicación del porqué de las torturas:” Yo he visto colgar ladrones en Inglaterra, he visto carreras de toros, he visto agarrotar anarquistas en España…En Rusia he visto a unos soldados azotar hasta matarlas, a hermosas muchachas (…) Pero nunca vi nada tan hermoso como esos presidiarios chinos”(p.108)

Y encontraremos críticas abiertas al papel de la religión en Asia:
“(…)el misionero católico que lleva también la civilización en la punta de las antorchas, de los sables y de las bayonetas” (p.147).

Importante comentar todos estos aspectos pues una lectura superficial nos reduciría el contenido del libro a sus aspectos más escatológicos. El lector sensible convendrá que tenga en cuenta todo este catálogo de pequeñas advertencias, mientras que el lector más osado quizá disfrute descubriendo lo sibilino de la tortura de la rata y llegue a la parte en donde aparece el Ídolo de las Siete Vergas.

En definitiva, un libro no apto para leerse en las comidas, quizá extraño, cuyo autor era considerado por Tólstoi como “el más grande escritor francés contemporáneo”.

Átense con correas de cuero y lean El jardín de los suplicios. Si se atreven, claro.

domingo, 18 de abril de 2010

EL CIELO ES BLANQUIAZUL. DANI JARQUE, 21 HISTORIAS DEL 21 DE BRUNO ALEMANY Y MOISÉS LLORENS(ED)


El cielo es blanquiazul. Dani Jarque, 21 historias del 21.
Edición de Bruno Alemany y Moisés Llorens
Ara Llibres, 2010.
176 pp
18 euros.


Hace unos cuantos años mi profesor de inglés, gran aficionado al fútbol y a los libros y nacido en Newcastle, me dijo: La liga española es muy aburrida. Siempre Barça, Madrid, Barça, Madrid… En Inglaterra, al menos, hay cuatro equipos que pueden ganarla. Bien que lo saben los aficionados del R.C.D.Espanyol por soportar esa dicotomía, no sólo por ser otro modesto de la primera división, sino, además, por convivir en la misma ciudad con uno de los grandes. Por eso la publicación de este libro tiene un poco de aire fresco para el aficionado perico que, harto de tanto Messi y Cristiano Ronaldo, encontrará aquí la vida de uno de sus referentes más cercanos. Nada de historias de fiestas por la noche, de chicas y escapadas. Nada de eso. La vida sencilla de un profesional ambicioso pero honrado. La vida de un deportista sencillo, del que poco se sabía más allá del terreno de juego. Por eso la narración es también sencilla. Es tal y como le veían su familia, amigos, compañeros, profesionales, etc… Tal y como le veían y el recuerdo que les dejó. Es cierto que este tipo de libros tienen el peligro de convertirse en panegíricos y de ensalzar tanto la vida del personaje hasta deformarla. No encontraremos exageraciones en el libro que Bruno Alemany y Moisés Llorens han confeccionado. Sin embargo, hay algunas cosas que de tanto repetirlas rechinan. Por ejemplo, muchos de los profesionales que dan su opinión sobre Jarque hablan de que les extrañaba que no estuviera en la selección nacional. Lo raro es que casi acaba diciéndolo el propio seleccionador nacional que está muy poco creíble en su relato. Así pues, si los aficionados del R.C.D.Espanyol quieren tener un grato recuerdo de uno de sus capitanes más entrañables, aquí tienen este libro: El cielo es blanquiazul. Un relato del jugador y de la persona, del ser que tuvo la desgracia de fallecer cuando todavía no le tocaba, cuando todavía tenía tanto que dar. Un libro sencillo que los pericos pueden aprovechar para comprar y regalar en Sant Jordi ahora que la puerta 21 del Estadi de Cornellà-El Prat lleva su nombre.

lunes, 12 de abril de 2010

UN NUDO EN LA GARGANTA (QUINCE CUENTOS CANALLAS) DE VARIOS AUTORES




Un nudo en la garganta (Quince cuentos canallas)
Varios autores
Trama editorial, 2009
183 pp
16,83 euros

Un nudo en la garganta nos presenta una propuesta narrativa en forma de quince cuentos de diferentes autores de uno y otro lado del Atlántico. Un compendio de relatos realizados por escritores de habla hispana y de temática canallesca. En el prólogo, Juan Ángel Juristo ve la necesidad de acotar el término canalla. Resumiendo: son moneda común los tipos despreciables con un proceder dudoso, antisociales y, a veces, marginales, cuyas historias rozan o son parte del mundo de la delincuencia. Tipos que salen de la cárcel, que llevan armas, trafican o comercian con drogas, aceptan sobornos, roban, asaltan, disparan, matan, les ponen o ponen los cuernos, frecuentan los bajos fondos, se vengan, asesinan, esclavizan, se drogan, se prostituyen o prostituyen o andan en pandillas. Un catálogo de la mayoría de las cosas que hacen y en las que ocupan el tiempo. Una lista nada despreciable en la que encontramos historias que abarcan el género negro o historias que llegan casi a la ciencia ficción. Un conjunto variado tanto en temas como en autores.



Si bien no conozco antologías anteriores que abarquen la temática, no sé si decir género pues quizá parece algo excesivo, y tampoco sé si era necesario tratarlo, pero aprovechando el tirón de lo negro y, en muchos casos, de un realismo más que sucio, Trama editorial nos ofrece esta propuesta que es, a la vez, una buena muestra de lo que autores españoles e hispanoamericanos son capaces de mostrarnos.



Personalmente me quedo con un par de piezas más que notables, ambas de autores argentinos. La primera, Oxidado de Leonardo Oyola, un torrente de venganzas interrumpidas por el tiempo y que parecen haber sido apagadas por el mismo, no siendo así. Un cruce de vidas que compiten por generar más dolor todavía, donde la cárcel acaba siendo un refugio. La otra, del también argentino, Guillermo Roz, titulada Los grises. Un relato de afrentas, de violaciones, del peor canallismo, de esclavitud y de crueldad, de escapadas de los bajos fondos. También un relato de venganzas a tiempo con un final relativamente feliz. Gran relato, para no perdérselo, donde el calificativo gris del título esconde el apelativo de una familia y la historia más negra.



Entre la representación española me quedo con el cuento de Paula Izquierdo, Venganza canalla. Probablemente la historia menos canalla con un final bastante vengativo en la que se ahonda en las palabras a medias, las frases no dichas y los deseos no formulados. También en las envidias y en los errores. Un relato bien llevado hasta su conclusión.



También destacar el relato Un buen tipo demasiado sentimental del español Ignacio Ferrando. Un cuento sobre el personaje de Philip Marlowe, un intento por dar origen al ser creado por Raymond Chadler.



Aquel que desee entrar figuradamente en la vida canalla, que le gusten los ambientes poco deseables y el género negro, el hampa, los mafiosos y la gente de mal vivir, territorio abonado para los enfrentamientos, encontrará en esta selección un compendio de hasta dónde nos pueden llevar todas las bajas pasiones.

lunes, 5 de abril de 2010

EL FINAL DE LA CUERDA DE JOSEPH CONRAD


El final de la cuerda
Joseph Conrad
Ed. Funambulista, 2009
Traductora: Isabel Lacruz Bassols
282 pp
20 euros

No había vuelto a leer a Conrad desde mi adolescencia. Recuerdo que llegué a él a través de la recomendación escolar de La línea de sombra. Eran tiempos en los que devoraba a Verne, a Salgari y a London con avidez. Pronto descubrí a Conrad. Así fui leyendo Lord Jim, El agente secreto (en mi edición era El copartícipe secreto), Un vagabundo de las estrellas. Luego conocí la existencia de la genial película de Coppola, Apocalipsis now. De ahí a leer El corazón de las tinieblas faltó un instante. Y sin saber de qué modo lo dejé en ese punto. Hace quizás una veintena de años. Luego descubrí esta pequeña obra que desconocía, El final de la cuerda y me mostré dispuesto a retomar a Conrad, ese mismo autor que tantos ratos de mi adolescencia había cubierto con pasión.

El final de la cuerda no es una obra menor. Sigue el esquema de la novela conradiana en donde la vida transcurre en relación a un lugar –el mar, el río- y a un conflicto. Lo que a los personajes les sucede se precipita en ese mismo lugar. En este caso tenemos un triángulo de personajes que obedecen a intereses contrapuestos. Por un lado, el capitán del barco, Whalley, caballero venido a menos en la época de la Inglaterra colonial. También está Massy, patrón del Sofala y maquinista. Personaje tosco y venido a más gracias a un sorteo de lotería y que desperdicia su vida y su fortuna en lograr un premio mayor. Por último, el segundo, Sterne, lleno de rencor y envidia hacia sus semejantes y deseoso de mandar un navío. La vida de estos tres hombres se precipitará en el barco, el Sofala, mientras éste navega por un río.


La contraposición de los caracteres de los personajes y, sobre todo, el hecho de que los tres son capaces de extraer de sí mismos lo peor o lo mejor según las circunstancias es el hilo narrativo que va tensando la cuerda. Evidentemente, el título de la novela no es casual porque en El final de la cuerda la cuerda acaba tensándose más de la cuenta y rompiéndose.


En un principio, la novela se centra en el capitán Whalley y su vida. Viudo, con una hija casada viviendo en Australia a la cual no ve hace tiempo. Tras sufrir la ruina de su entidad bancaria, pierde todos sus ahorros. Privado de ese colchón para su vejez y a esa edad en que está pensando más en el retiro que en el trabajo, tiene que malvender su navío para hacer frente a las peticiones económicas de su hija. Así, tras la venta de su barco, se embarca en un nuevo navío: el Sofala, en donde aparecen los dos personajes mencionados con anterioridad, Massy y Sterne.


Con una prosa a veces excesivamente descriptiva pero con una destreza notable, Conrad tiene la capacidad de describirnos paisajes y caracteres con la misma soltura. Con unos cuantos párrafos y, sin apenas apercibirnos, nos expone el triángulo que da origen a la novela. El final desata todas las pasiones en la contraposición de los caracteres de los protagonistas.


Buena ocasión para retomar a Conrad si hace tiempo que no se disfruta de su lectura y de ahondar en las pasiones humanas, en las contradicciones que todos llevamos dentro y que en la narración se desatan en un río, como en su muy reconocida El corazón de las tinieblas, mostrándonos que todos llevamos dentro de nosotros al ángel y también al diablo.

jueves, 25 de marzo de 2010

UN EXTRAÑO VIAJE DE JOSÉ ENRIQUE MARTÍNEZ LAPUENTE


Un extraño viaje
José Enrique Martínez Lapuente
Ed. Carena, 2009
176 pp
17 euros


En Un extraño viaje se dan cita dos mundos y dos maneras de entenderlos. La novela narra una historia de amor a lo largo del tiempo bajo el trasfondo de un mundo cambiante que va desde la clandestinidad de los años setenta a la Barcelona preolímpica, donde subsisten el ambiente de tascas en el que todo el mundo se conoce y la bohemia de artistas y escritores.

Rodrigo, personaje masculino principal cuyo nombre no aparece hasta el final de la historia, conoce a una mujer francesa que ha viajado a Barcelona para olvidar su fracaso matrimonial. La conoce de casualidad en una de estas tascas que ya han ido desapareciendo. El resultado será un amor fortuito en el que inicialmente se refugia Renée. A ella este amor le trastocará la vida y le hará plantearse lo que tiene y lo que desea con un ambiguo resultado. A él se le mantendrá en el tiempo. Y ambas visiones de sus sentimientos sólo coincidirán en un principio para escindirse a continuación. A esa historia de amor, que ya es pasado cuando se narra, se le superpone otra también con una mujer francesa, Nadinne, con la cual Rodrigo volverá a alguno de los lugares donde estuvo con Renée y eso provocará que constantemente se vayan entremezclando los recuerdos de lo antiguo con la visión del presente.


La primera parte del libro contiene la narración de Rodrigo, de sus viajes al sur de Francia y de sus visitas a la Barcelona bohemia. La segunda parte contiene la visión de Renée a través de su psicóloga.


A remarcar que la narración a veces se desdibuja al profundizar en esa bohemia en la que sobresale Víctor, el amigo artista de Rodrigo. Da la impresión de que el autor, al referirse a ese relato secundario, pierde el hilo narrativo principal. Los devaneos de Rodrigo por ese mundo canalla no llegan a aportar un punto de vista significativo a la historia principal. Quizá, únicamente, mostrarnos algo de la Barcelona preolímpica.


Así la segunda parte de la novela nos llega cuando la primera ha empezado a decaer un tanto. Las confesiones ante el diván son narradas al ralentí. Tal vez se podía haber contado con muchas menos palabras, seguramente eliminando partes del relato secundario y también de las visitas al psicólogo. Hay quizás una pérdida del tempo de la narración que se hace más lento de lo que debiera.


Puede considerarse que esta primera incursión de José Enrique Martínez Lapuente en el mundo de la novela tiene un resultado de aprobado. A Martínez Lapuente se le ve oficio narrativo y es por tanto que habremos de ver sus futuros proyectos literarios.

martes, 23 de marzo de 2010

LA PEDRA INSÒLITA DE FELIU FORMOSA I SANDRA MORERA


La pedra insólita
Feliu Formosa i Sandra Morera
Ed. Meteora, 2009
119 pp
18 euros

Qué sap la pedra d´aquell que la transforma? Qué sap la paraula d´aquell que l´empra per crear bellesa? Aquestes dues preguntes potser no es resolen al llibre però com a mínim ens faran pensar.

La pedra insòlita és un llibre fet a sis mans amb els versos d´en Feliu Formosa, les fotografies de l´Anna Vila i les pedres pintades, que són el naixement de tot, de la Sandra Morera. Un projecte de creació solidària, una cadena d´amor desde la paraula, la fotografia i l´objecte. Bàsicament amor i art barrejats. En el seu art bàsic el propòsit és més que reeixit, una integració absoluta entre la creació visual i la paraula.

La Sandra va crear l´objecte, les pedres pintades. La seva mare, Anna Vila, les va fotografiar i Feliu Formosa les va donar la veu. Quelcom al món ha d´ésser meravellós per veure algunes pedres dins d´un paissatge com a part d´ell, precises en la seva col.locació que ningú podria trobar cap lloc més escaient.

Cercant la forma i l´equilibri entre el que és l´objecte i les paraules que intenten buscar el seu orígen, com al vers de Formosa:

Grutes i màscara
grotesca. La insistència
del temps i de l´aigua.

I dins de l´objecte mínim el poeta cerca l´expressió mínima.

El primitivisme dels colors bàsics de les pedres es quasi com la brevetat de cada poema: una paraula, un so darrera l´altra com una imatge darrera l´altra i com ens omple tot per dins.

lunes, 15 de marzo de 2010

ESTRELLA ROJA DE ALEXÁNDER BOGDÁNOV


Estrella roja
Alexánder Bogdánov
Traductores: James y Marian Womack
Ed. Nevsky prospects, 2010
270 pp
14,65 euros

La vigencia de los géneros literarios viene dada por el interés que demuestran los lectores en ellos y por su capacidad de adaptarse a las épocas.


Alexánder Bogdánov (1873-1928) creó en 1908 la novela Estrella roja, novela que se ha venido catalogando como pre-stempunk, género que se encuentra integrado por las obras que nos hablan de ciencia ficción desde la perspectiva del s XIX. En dicho género encontraríamos las novelas de Julio Verne o de H.G. Wells. La traductora del libro Marian Womack tiene a bien explicarnos algunas características del género en el postfacio del libro.


¿Qué cuenta la novela de Bogdánov? Bajo un argumento relativamente simple se encuentra una narración con diversos niveles de lectura. En el más básico, narra la aventura de un ciudadano ruso, Leonid o Lenni, que en los momentos prerevolucionarios de la Rusia de 1908 es captado por una organización, representada por Menni, que resultará ser marciana. El propósito es viajar con él a Marte para servir de contacto en las futuras relaciones entre Marte y la Tierra. Pronto Lenni descubre que en el planeta rojo impera una sociedad socialista como la que él desearía en su Rusia natal y accede a las bondades del sistema. Pero todo se viene abajo en el momento en que encuentra la parte negativa. Bogdánov utiliza el texto para dar a conocer algunas de las ideas de su credo poniéndolas o bien en boca de los marcianos, o bien en la del protagonista terrícola, Lenni. Si bien la obra no se caracteriza por un exceso de originalidad argumental leída por un lector del siglo XXI, hemos de tener en cuenta el momento en que aparece y hacer un ejercicio de abstracción intentando imaginar cuántas obras posteriores han nacido con argumentos similares.


La editorial Nevsky Prospects nos ofrece un inédito en castellano, en una cuidada y original edición, que resulta fácil de leer a pesar del aparato intelectual que la rodea. Si bien puede entrarse en un segundo nivel de lectura si tenemos en cuenta que el propio autor fue uno de los personajes que estuvo cerca de Lenin -¿quizá algo que ver el nombre del protagonista con esta circunstancia? – aunque, posteriormente, sus ideas terminaron de apartarlo de él. En este segundo nivel de lectura asienta las bases de la revolución y, sobretodo, de temas como la sanidad, la organización del trabajo, la educación, las ciudades, etc … Ideas que contempladas desde nuestra actualidad suenan un poco desfasadas y decimonónicas.


Volviendo al género steampunk, cabe destacar la reciente publicación de la obra de Félix J. Palma, El mapa del tiempo, en la que un lector avezado encontrará puntos de similitud con Estrella roja en cuanto a época y características tecnológicas subrayando así la vigencia del género.


Quizá dentro de la parte negativa encontraríamos algunos errores de traducción y tipográficos que sin llegar a entorpecer la lectura sí son reseñables.


Los amantes de la ciencia ficción prepárense para disfrutar de un libro que se lee con rapidez y que nos sitúa en el progreso tecnológico del siglo XIX y cómo se contemplaba entonces (el propio autor falleció tras una transfusión experimental de sangre realizada sobre sí mismo). Recomendamos este clásico de ciencia ficción. ¡Abróchense los cinturones que va a despegar el eteronef!

viernes, 12 de marzo de 2010

ENTREVISTA A INMA ARRABAL


Inma Arrabal nos sorprende con un nuevo poemario titulado La poesía es una enfermedad cardiovascular en el que ahonda en la enfermedad poética.

Luis Vea García. Barcelona


-¿Cuesta asentarse como poeta?

Para poder "asentarse" o sea establecerse y encontrar un lugar como poeta reconocido, en esta época que nos ha tocado vivir, es necesario primero "moverse". Y cuando digo moverse lo digo en todos los sentidos: escribir, por supuesto es lo primero, después tener contacto con compañeros que estén relacionados a su vez con otros poetas, tertulias y círculos literarios. Hay que aprovechar la facilidad que la técnica pone a nuestro alcance por medio de los correos electrónicos, las páginas webs, los blogs, las revistas, etc, etc... Y aún así, es muy difícil. Muy difícil. También influye la suerte, esa suerte que hace que estés en el lugar adecuado, en el momento preciso y con la persona que podría ayudarte a que ese "asentamiento" fuese más fácil. Pero todo eso a mí no me preocupa. Yo soy poeta. Buena o mala, no lo sé. Quienes me lean opinarán. Por eso, porque soy poeta escribo poesía, es una necesidad para mí; escribir es lo que me importa y no pienso en si me "asiento" o no. Procuro moverme por donde quiero y me gusta. Y no me ha interesado nunca relacionarme con personas que quizá sí podrían ayudarme, si esas personas no me interesan también en otros aspectos y por otras cuestiones.


-Si La poesía es una enfermedad cardiovascular, ¿los poetas somos enfermos del corazón?

Hay muchas definiciones de Poesía, y yo me inventé esa. Quiero pensar que es una enfermedad del corazón que puede contagiarse y que no tiene cura. Yo estoy "invadida" porque procuro poner el corazón en todo lo que escribo. Si todos los poetas ponen el corazón, además de la cabeza, al escribir, entonces mi definición vale para ellos, si no es así por supuesto que no vale. No puedo generalizar.
"La Poesía es una enfermedad cardiovascular
que se contagia.
Nada la anuncia.
Llega sin avisar.
Un día abres los ojos y ya está ahí,
acechante.
Se derrama por los dedos,
se vuelve ascua en la boca,
apaga y enciende lunas y lugares
y florece en sueños y desengaños"

-¿Qué ha dejado esta guerra en favor o en contra de la poesía de la experiencia?

No sé si te refieres a que a finales del siglo XX ya declinaba esta llamada poesía de la experiencia o nueva sentimentalidad y parecía emerger una más notoria entre los jóvenes y más reflexiva, poesía de la conciencia.La poesía de la experiencia se aleja de la individualidad estilística y temática de los autores "novísimos" anteriores y se caracteriza por utilizar un lenguaje coloquial y reflexivo a partir de acontecimientos o situaciones cotidianas.No voy a entrar aquí en una clase magistral, aunque habría mucho que hablar sobre eso, pero sí te diré, que bien entrados los años 90 empieza un descrédito de esa poesía por su "abuso" en la lírica española.En realidad, a mí, todas esas cuestiones de guerras entre "bandas literarias" me interesan hasta cierto punto, creo que sólo sirven para alimentar prejuicios. Simplemente procuro estar un poco informada. Yo intento leer a cada escritor sin tener en cuenta de que lado está. Hay buenos poetas en todas las tendencias literarias. Si acaso estoy muy de acuerdo con un escritor, Luis Antonio de Villena. Él dice que hay poesía buena y mala. La buena podemos analizarla, estudiarla, y entonces veremos que, como todo, la buena poesía tiene pluralidad de caminos. Ninguno vale más ni menos que otro. Por eso no seré yo quien diga cuál es la mejor poesía y que tendencia se debe seguir. Porque es muy lógico y normal y también deseable, que unas tendencias poéticas dejen paso a otras nuevas. Y es lógico porque en la poesía se reflejan las circunstancias políticas, económicas, espírituales, etc, de la generación en que nos ha tocado vivir. Por eso tiene que haber cambios.Resumiendo un poco: ¿Qué hay a favor o en contra de la poesía de la experiencia? Pues creo que no sé decir nada. Sólo que ha habido una evolución, como siempre la hubo en otras épocas y que esta evolución ha dado paso a las corrientes poéticas de los años de transición del siglo XX al XXI. Estas corrientes poéticas son hoy día difíciles de percibir debido a la gran cantidad y proliferación de nombres nuevos, libros, manifiestos, revistas... Algunas antologías literarias ayudan a visualizar las tendencias generales, pero ya se sabe que en ellas ni estan todos los que son, ni son todos los que están.Actualmente creo que hay diversas corrientes que se están produciendo en el marco poético español. No tienen una tendencia común, ni atienden a limitaciones geográficas, ni a condicionantes de edad; les une la fidelidad y la sincera dedicación al verso. Se observa una apertura hacia una pluralidad estética. Se ahonda en la meditación, se busca una nueva materialidad del lenguaje con una fusión entre otras fuentes plásticas, como pueden ser, la música, audiovisuales, cine, televisión...Creo que esta diversidad puede explicarse por la necesidad de asimilar las nuevas estructuras sociales y de comunicación, que han intensificado la posibilidad de intercambios culturales.Por eso creo que es bueno que cada vez haya más poetas que se enfrenten a su época y a la escritura con lucidez e independencia.No sé si con esto he dicho algo de lo que querías saber. Seguramente me he ido por las ramas, pero hay preguntas que dan pie para extenderse más de la cuenta.

-¿Por qué siendo la poesía un género tan minoritario genera tantas rencillas?

Las rencillas surgen por cualquier cosa, creo que es algo innato en el ser humano, ya se sabe, la envidia, la ambición, el orgullo, las apariencias...Pero quizá también puede influír que en la poesía se expresan ideologías, valores, sentimientos, ya sabes, lo que te decía antes, de escribir poniendo el corazón. Y, ¡claro! si te "tocan" el corazón y tus principios, uno salta. Digo yo que será por eso, ¡vete tú a saber...!

-En La poesía es una enfermedad cardiovascular se capta un atisbo de alegría, pero al pronto resurge la tristeza y la melancolía. ¿Es éste el tono vital en el que escribes?

Pues parece ser que sí. Todo el mundo me pregunta por qué escribo cosas tristes, ya que en general me consideran una persona activa y alegre. Lo que pasa es que si oigo una música, la bailo, si brilla el sol, lo tomo, si veo una flor, la disfruto y la huelo. Vivo todos los momentos agradables que me brinda la vida con intensidad, por eso me considero una persona afortunada. Pero cuando veo o padezco una injusticia, cuando algo me hace daño o escandaliza, cuando me siento impotente para solucionar cosas tremendas que ocurren y no se pueden evitar, pues todo eso me provoca un estado "especial" que es lo que me impulsa a escribir y ¡claro! no escribo cosas divertidas, si acaso con una leve ironía. Sin embargo, me encanta jugar con las palabras y a veces, las menos, sale algo que no es triste, tampoco divertido, pero creo que sí es algo curioso...

-En Por matar tiempo hiciste una incursión en la novela, ¿tendrá continuidad?

Espero que sí, de hecho tengo una nueva novela empezada: "El invierno de las cerezas". Además en mi cabeza ronda otra, inspirada en: "Folletino", un relato de mi libro: Espíritus líquidos.

-Sura, Amayamar, Los que no volvimos, La poesía es una enfermedad cardiovascular... Se observa un incremento en la introspección. ¿Todo el material poético está dentro?

Todo el material poético está fuera, yo "capto" de algún modo este material. Me impregno de él, pasa a formar parte de mí y luego procuro sacarlo de mi interior lo mejor que sé. No cabe duda de que con el paso del tiempo, la edad y la experiencia, uno se hace más reflexivo, menos impulsivo, al menos a mí me está ocurriendo y supongo que eso se ve.


-¿Sigues la poesía de algún autor en concreto?

Cuando leo, no escribo, y cuando escribo no leo. ¿Por qué? Pues porque quiero aprender de otros autores, pero no sentirme influenciada por ellos. Creo que tengo mi propio estilo, mi propia voz. Ahora bien, por supuesto que hay algunos poetas a los que considero geniales (que conste que nombro sólo a poetas, ya que estamos hablando de poesía, y no a escritores en general). Por ejemplo: Fernando Pessoa, César Vallejo, Leopoldo Mª Panero, Cesare Pavese, Sylvia Plath, Miguel Hernández, Rainer Mª Rilke ... la lista sería interminable.


-¿Trabajas ya en algún proyecto más?

En la novela que te he nombrado anteriormente: El invierno de las cerezas, y estoy terminando un poemario: Versos inconexos. Pero tengo algunos más acabados y en espera de edición: Una mirada al absurdo, Sílice (SiO2) y El corazón es un pájaro que llama...



-¿Qué hay que hacer para enganchar al lector en la poesía?

Creo que hay que "huir" del lenguaje complicado y barroco. El lector tiene que sentirse identificado y comprender lo que está leyendo, (aunque entienda algo diferente a lo que el autor ha querido expresar). Debe sentirse "partícipe" de la lectura. Y aunque se dice que las poesías no deben explicarse, a mí me parece que si el lector conoce un poco de la vida del autor y las razones que ha tenido éste para escribir una cosa y no otra, eso ayuda a que se sienta atrapado por la lectura, aunque sólo sea por curiosidad. Y algo es algo. Creo que en las tertulias y recitales que se hacen, se debería dar más importancia a estas cosas y no empezar a leer de corrido un poema tras otro. Por muy bien que el poeta lea y por muy buenos que sean los poemas, si el oyente no tiene en la mano el poema escrito, o si el poema es muy extenso, lo más probable es que al segundo poema el asistente a la tertulia "desconecte" y se distraiga con el vuelo de una mosca.


Gracias por tus palabras, Inma, y esperamos con impaciencia tu próximo proyecto.

jueves, 11 de marzo de 2010

LA POESÍA ES UNA ENFERMEDAD CARDIOVASCULAR DE INMA ARRABAL


La poesía es una enfermedad cardiovascular
Inma Arrabal
Huerga y Fierro Editores, 2009
70 pp
12 €


Inma Arrabal no es una recién llegada al género poético y eso lo atestiguan sus libros publicados: Sura, Amayamar, Los que no volvimos y, ahora, La poesía es una enfermedad cardiovascular. En este nuevo libro que parece creado para explicar a los lectores qué es para la autora la poesía, nos ofrece un vademécum para curar la enfermedad poética. El libro se divide en tres partes: La enfermedad, Poemas cardiovasculares y Efectos secundarios (Siete desatinos). Hay un poema breve de la primera parte que define bien la poética que Inma Arrabal sostiene en su libro:

"No hay remedio para esta enfermedad
que se contagia en lunas.
Sólo sé que las palabras
pasan por las esquinas de las hojas en blanco
condensándose en poemas nuevos.

Quizá pueda sanarme
cuando uno de ellos me salga perfecto
o cuando mi corazón destile violetas
y deje de hacerse preguntas
que no tienen respuesta"

Inma Arrabal maneja con destreza las palabras y los significados de forma que el vocabulario es como plastilina anhelante de que se le dé forma.

"Entonces dejaré de escribir,
antes de que el vestido del lenguaje
se me quede pequeño"

Los textos están llenos de imágenes que evocan:

"Las sonrisas falsas se descoserán;
la lluvia desertará de las nubes"

de fantasía que se desborda con el añadido de que tiene la virtud de situarnos al final en la realidad:

"El color de la noche disfraza las palabras"

y sus sentencias caen a veces como un mazazo:

"Y me marcharé de aquí convertida en tierra nueva
hacia otra inclemencia que no sea la tuya"

De ahí el tono general melancólico y triste.

Pero Inma juega también con el lector y silenciosamente le propone:

"(Si no lo entendéis, anotad vuestras preguntas
en el cuaderno anaranjado del horizonte)"

Y si bien el tono general es triste, entre los versos siempre hay un recodo para hablar del amor, un amor que en Inma siempre tiene algo de erotismo:

"La soledad se aparea , haciendo un trío
con hechizos y nostalgias"

Y más evidente en el siguiente fragmento:

"En la obscuridad prohibida de unos jardines,
me dejé desflorar a medias"

Y un ejemplo más:

"mientras una mujer
despeina su virginidad"

Pero como no todo es tristeza, recomiendo que no se dejen de leer el Séptimo desatino, un prodigio de juego poético en el que la autora se mueve a la perfección.

martes, 2 de marzo de 2010

SARINAGARA DE PHILIPPE FOREST


Sarinagara
Philippe Forest
Ed.Sajalin, 2009
263 pp
18 euros


¿Cómo enfrentarnos al dolor de una pérdida? Esa pregunta universal a la que tarde o temprano tenemos que responder vertebra las historias narradas en Sarinagara.

Hace unos años asistí a una conferencia en la que el tema a tratar era "Cómo afrontar correctamente la pérdida", eso que aquel conferenciante, psicólogo y médico, denominaba afrontamiento. Podríamos decir que el tema del dolor, de la pérdida es uno de los universales en la literatura y que, estrictamente, aborda un sentimiento muy humano, una experiencia básicamente compartible. Desde este punto de vista Philippe Forest no aporta ninguna novedad, pero no lo pretende, porque su enfoque es un enfoque que nos habla de vidas, de humanidad, de experiencia y de dolor. No parte desde un punto de vista psicológico, ni médico ni científico.

Es difícil definir y catalogar este libro. Si partimos de la idea barojiana de novela, saco donde cabe todo, podemos catalogarla como tal, pero desde el punto de vista de la novela decimonónica nos encontraríamos fuera del canon. A caballo entre la escritura diarística y las biografías, el lector no encontrará la clave hasta el final. Clave que le ayudará a entender qué plantea el autor y cuáles son las estructuras comunes que hacen de nexo para unir las diversas historias. Pero empecemos por el principio.

Philippe Forest crea un libro a partir de una palabra: sarinagara, que en japonés significa sin embargo. Uno de los haikus más conocidos de Kobayashi Issa, poeta japonés, (1763-1827) dice: sólo rocío-es el mundo, rocío-y sin embargo. Y ese último verso justifica esta novela. Un verso que deja todo abierto, que habla de todo lo que es la existencia, la vida y la pérdida. Un verso por el que bien vale conocer la historia de su autor.

A Philippe Forest le atormentó un sueño, un sueño que con el tiempo se hace realidad. Un sueño aterrador que nos conduce hacia un sorprendente final. Pero los sueños sólo se hacen realidad cuando se olvidan.

La vida del autor es el tránsito por el que se precipitan las historias, tránsito que nos lleva a conocer a Kobayashi Issa, uno de los poetas japoneses más reconocidos pero también a Natsune Soseki (1867-1916), novelista iniciador de la novela moderna, y a Yosuke Yamahata (1917-1966), fotógrafo conocido por ser el primero en fotografiar la catástrofe de Nagasaki tras el lanzamiento de la bomba atómica.

Las desgracias vividas por estos tres autores a lo largo de sus vidas, historias de abandono y de pérdida en el caso de Issa, de desarraigo y hastío en la de Soseki y de culpabilidad en el caso de Yamahata, nos muestran nuestra debilidad y nuestra fortaleza, nuestro lado más humano y también el más vil.

Philippe Forest escribe Sarinagara después de dos libros en los que el tema fundamental es la pérdida, el fallecimiento prematuro de su hija. Tras estos dos primeros libros en los que afronta la experiencia de modo directo, decide escribir esta novela con una misma temática de fondo pero desde un punto de vista diferente. Obsesionado por esa muerte que marca su vida no sólo como autor, sino también como persona, busca encontrar el mecanismo que le haga soportable ese dolor y piensa que viajando encontrará su significación. Y ese mecanismo, como aquel sueño que se olvida y que acaba cumpliéndose, lo encuentra compartiéndolo con otras historias de otras pérdidas. En Japón, y no es vano que ocurra en ese lugar en donde las historias de esos tres personajes se unen.

Philippe Forest esgrime una prosa de gran delicadeza formal pero no exenta de profundidad, fácil en su expresión pero, al mismo tiempo, densa en su pensamiento. El lector no encontrará en Sarinagara una historia ligera de digerir pero sí la promesa de una experiencia real, que se percibe y se siente como propia desde la primera línea, profunda y sensible.

Leer Sarinagara es hacerse más humano, es compartir el dolor de alguien que lo sintió cerca para revivir y renacer porque, como nos señala el autor, "sobrevivir es la prueba y el enigma". En definitiva, una experiencia emocionalmente intensa.

martes, 23 de febrero de 2010

LA ELEGANCIA DEL ERIZO DE MURIEL BARBERY


La elegancia del erizo
Muriel Barbery
Ed. Seix Barral,2006 (28ª edición, 2009)
367 pp
19,5 euros


En el número 7 de la calle Grenelle, un bonito palacete convertido en pisos de lujo en París, trabaja Renée Michel. Es la portera. Viuda, regordeta, fea, sin estudios, pobre y … no es lo que parece. Es una mujer de una extraordinaria cultura y cuyos conocimientos intenta disimular a ojos de todo el mundo. Una portera no puede ser una mujer cultivada:” no confraternizar con los ricos para no morir por ello”.

Como tampoco es lo que parece Paloma, la hija pequeña de un diputado socialista de la República Francesa, una niña de doce años extremadamente inteligente: una adolescente no puede ser tan refinada en sus conocimientos.
Sus vidas cambian cuando aparece un nuevo inquilino en el inmueble, Kakuro Ozu.
A través del señor Ozu ambas mujeres se conocerán y compartirán esas pequeñas cosas que hacen que merezca la pena seguir viviendo.

La mejor definición de Renée la describe Paloma:” Renée tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalillos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes“.
¿Cuántas personas tenemos a nuestro alrededor que pueden ser erizos?

Muriel Barbery es profesora de filosofía y en toda la novela esa circunstancia se encuentra reflejada a través de la mirada de Renée. Entre gatos, tés, haikús, camelias, transcurre una delicada novela donde la amistad, la cultura, el arte y la filosofía hacen que disfrutemos de su lectura.

Hacía tiempo que la lectura de una novela no me hacía reír y llorar en el autobús. Muy recomendable.

Esta novela ha sido llevada al cine con el nombre de “El erizo”.
Pilar I.

domingo, 21 de febrero de 2010

ANIMALS IMPOSSIBLES DE DANIEL MARTÍNEZ PUIG



Animals impossibles
Daniel Martínez Puig
Ed. Proa, 2009
137 pàgines
17,90 euros



Animals impossibles és un llibre estrany i en certa mesura, possibilista. El llibre, escrit per Daniel Martínez Puig (1975), veterinari de professió, va ésser Premi El Temps de les Cireres per a joves. Consta de quatre contes en els quals les persones es comporten com a animals i els animals com a persones.

El llibre té un to a mig camí entre Quim Monzó o Sergi Pàmies, per la seva fredor en la narració, i d´ altres llibres que tenen animals com a protagonistes, des d´ Alícia al país de les meravelles fins a Firmin de Sam Savage.

Dels quatre contes, tots ells amb noms d´ animals -pollastre, boc, gat, conill- recomano el del gat, potser no el més imaginatiu, però si el més tendre i el que més té a veure amb el títol, encara que potser el darrer, El conill, és el que més s´ assembla a Alícia al país de les meravelles.

El mecanisme dels contes és relativament senzill i es basa en canviar la realitat donant-li la volta i veient el món o bé des d´ una perspectiva animal o bé amb uns ulls que ens arrosseguen a un món a l´ inrevés.

Però podem dir que per a ésser un primer llibre, el resultat és pot considerar com a reeixit. Les descripcions i els monòlegs interiors ens ajuden a entendre les situacions, unes vegades amb un desbordament de la realitat i d´ altres difícilment imaginables. Ens troben així en un món on tot es possible, però a la vegada ens ajuden a entendre determinats comportament dels humans. Des d´ aquest punt de vista el llibre és també una excusa per mirar-nos per dins i veure la nostra realitat. Aquí l´ autor exerceix més de psicòleg que de veterinari.

A la fi ens trobem un llibre fàcil de llegir i certament original. Haurem doncs de seguir la carrera d´ aquest nou autor.

jueves, 18 de febrero de 2010

UN HOMBRE QUE DUERME DE GEORGES PEREC


Un hombre que duerme
Georges Perec
Ed. Impedimenta, 2009
136 pp
15,60 euros

¡Qué extraño es este libro de Georges Perec! No sé si llamarlo novela. Un libro que tiene pasajes que me han recordado las mismas sensaciones que tuve con el primer libro de Juan Cruz, Crónica de la nada hecha pedazos. Aunque el de Perec tiene la particularidad nada desdeñable de estar escrito en segunda persona del singular.

George Perec (1937-82) nos presenta un libro singular. La trama nos acerca a la vida de un estudiante, cuyo nombre no aparece, que a punto de realizar un examen, lo deja todo para abrazar una vida contemplativa, solitaria y meditabunda. Una vida que tiene como objetivo alejarle de sí mismo, de la realidad, de su cotidianidad. Pretende dormir su yo, de ahí el título, Un hombre que duerme. Dejar de ser él mismo.

El libro se inicia con una larga contemplación y descripción del espacio que rodea al protagonista que vive aislado en una buhardilla de apenas cinco metros cuadros. Y avanza para llegar al espacio que ocupa y a él mismo. Es un libro duro, de esos que remueven algo por dentro. Una obra que o bien encanta o bien provoca odio y aburrimiento. Un libro original, con una perspectiva introspectiva, casi ascética, que bien vale más que muchos tratados de psicología y que se hace acreedor de una relectura nada más terminarlo. Eso a pesar de las grandes descripciones, largas enumeraciones de hechos u objetos, de lugares, de situaciones, de estados de ánimo, que, en determinados momentos dificultan el desarrollo y acaban exasperando.

Para entender el contenido del libro, en el que no hay apenas personajes ni escenarios más que la buhardilla donde vive el protagonista y la casa de campo paterna, hace falta observar con detenimiento algunas de las perlas que va desgranando el autor y de cuya profundidad y amargura aquí hay una muestra:

"No querer nada más, Esperar, hasta que no haya nada más que esperar (...) Aparecerá ante ti(...) una vida inmóvil, sin crisis, sin desorden (...) algo que nunca tendrá fin va a comenzar: tu vida vegetal, tu vida anulada" (pag 48)

En todo el desarrollo de la novela hay un clima pesimista que lo invade y empapa todo. Apenas una frase con un cierto optimismo casi en la conclusión, apenas enunciada, a la que sigue inevitablemente un mazazo final. La comparación del hombre con la naturaleza, en la que el hombre sale mal parado.

Y quizás es extraña la finalización pues no sabría decir si positivamente el narrador le afea al personaje la estupidez de su singladura, el sinsentido de su contemplación, de ese proceso ascético que ha emprendido a lo largo de las páginas del libro:

"Pero el juego ha terminado, la gran juerga, la ebriedad falaz de la vida suspendida. El mundo no se ha movido y tú no has cambiado. La indiferencia no te ha dejado indiferente"(pag 129)

Y se atreve a aconsejarle que viva, pero es un canto con la boca pequeña, casi con reparos, dicho en voz baja, como si no hubiera otra alternativa lógica pero sin ser, en ningún momento, uno de esos inocentes cantos a la vida:

"En un dia como éste, algo más tarde o más temprano todo vuelve a empezar, todo empieza, todo continúa" (pag. 130)

Leer a Perec, actividad siempre interesante y desasosegadora, también es un viaje, un viaje que requiere un esfuerzo -ahora que está tan poco de moda esforzarse- y una cierta introspección como la que alcanza el protagonista, un camino sin retorno que no sabemos a dónde nos llevará y si tendrá algún sentido pero que debe emprenderse en algún momento de nuestras vidas.

domingo, 14 de febrero de 2010

MUJERES CUENTISTAS. ANTOLOGÍA DE RELATOS DE VARIAS AUTORAS


Mujeres cuentistas. Antología de relatos.
Varias autoras
Ed. Baile del sol, 2009
220 pp
12 euros



Cuando uno encuentra una propuesta como la que presenta esta antología de relatos, Mujeres cuentistas, siempre se pregunta sobre la aportación de cada uno de los autores, aquí autoras. No es que a estas alturas no sea lícito realizar una antología de mujeres, todo lo contrario, aunque uno pudo asistir no hace mucho a una agria polémica que ponía en cuestión la aportación de esta antología a la literatura en general. Más bien el problema viene dado por la desigual aportación que cada autora hace y por la variedad de estilos y de temas, incluso de puntos de vista, y no por el hecho de que un grupo de creadoras decida juntarse para realizar una propuesta como la presente. Ya se sabe, como alguna vez he dicho, que las antologías las carga el diablo.

Abordado así el tema lo primero que se encuentra es la rotundidad de los relatos de una de las autoras, Inma Luna, de la que no cabe destacar un único texto, sino prácticamente todos ellos, por esa capacidad de otorgar a la historia un último giro, una última visión, una última vuelta de tuerca que nos deja el cuerpo extrañado, fuera de lugar, un tanto sensibilizado a lo que hemos leído. En "La ilusión de la viuda" se encuentra esa última mueca irónica que nos desplaza. En "La Rubia" hay esas dos mitades del mundo, esas dos realidades irreconciliables,esas dos visiones del mismo objeto vistas de forma diferente. En el microrrelato "Pundonor" lo importante es lo que no se dice, lo que se oculta, lo que no aparece. Es la historia de la historia, la historia de lo obviado.

También llama la atención el relato de Ana M. Pérez Cañamares "El hombre soñado", relato del otro lado de la cotidianidad, de su parte más amarga y también de la desconfianza.

Por último, destacaría dos de los relatos de Déborah Vukusic: "Mustafá y el ruiseñor", relato sobre la vida, el amor, la mentira y su fin. Y, también, un relato sutil pero, a la vez, de esos que remuerden las entrañas por la temática que trata, los abusos a menores. Su título: "Borges ha muerto". Tan real y, a la par, tan delicadamente tratado.

Disfruten los lectores de esta propuesta literaria, de este conjunto de autoras en las que encontrarán diversos estilos y diversas miradas al mundo.

sábado, 6 de febrero de 2010

EL LAMENTO DEL PEREZOSO DE SAM SAVAGE


El lamento del perezoso
Sam Savage
Ed. Seix Barral, 2009
270 pp
16,50 euros


En El lamento del perezoso el protagonista es Andrew Whittaker y su vida se derrumba: el edificio que posee es una ruina y está cayéndose a trozos; su mujer, Jolie, le ha abandonado; la revista literaria que dirige, Soap, está cerca de la bancarrota. Pese a todo es un hombre positivo.

El lamento del perezoso está escrito con misivas, reflexiones, listas de compra, cartas a escritores lamentando siempre el no poder publicar sus escritos, notas a sus inquilinos, anuncios de alquiler de alguno de los apartamentos, cartas a antiguos amigos que han tenido más éxito que él en la literatura y han conseguido triunfar… y todo transcurre durante cuatro meses, de julio a octubre.

Durante este periodo Andrew Whittaker se transforma y pasa de ser un hombre que pretende ser feliz y vencer la soledad a través de la escritura a ser un hombre arruinado y triste. A través de las cartas que escribe a sus amigos se puede entrever la dejadez de su persona.

Sam Savage consigue que sigamos la vida de este personaje con una visión cómica pero a la vez de una forma trágica. Cada vez que leemos una misiva escrita a algún amigo vemos que el final está más cerca de algo triste que no de un final feliz. Algo parecido a lo que le sucedió a Firmin, el personaje de su primera novela, la rata de la tienda de libros que consiguió aprender a leer.

Firmin fue un símbolo de amor hacia la lectura y El lamento del perezoso, hacia la escritura.

Pilar I.