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lunes, 2 de mayo de 2011

EL CAMARADA DE TAKIJI KOBAYASHI


El camarada
Takiji Kobayashi
Traducción de Shizuko Ono y Jordi Juste
Ático de los libros, 2011
141 pp
15 euros

Si oportuna fue la publicación del anterior libro de Takiji Kobayashi (1903-1933), Kanikosen, no menos oportuna es la aparición de este El camarada. Probablemente es éste un libro más politizado que el anterior, en el que el argumento se diluye mucho más en la expresión de las ideas políticas del autor, pero no es por ello menos interesante. Kobayashi logra transmitir con claridad y sencillez la vida de un propagandista político en un régimen que pretende su persecución, detención y aniquilación. Es por ello que quizás venga bien darle un repaso a estas páginas para recordar que no hace mucho en nuestro país también se perseguía, se detenía y se aniquilaba a todos los que no estaban de acuerdo con el régimen.

Este relato aparentemente simple esconde muchas privaciones, muchas desgracias y una honda tristeza. Muy probablemente el autor no tuvo que acudir a la imaginación para plasmarlas pues su vida, y su muerte también, se tiñen de estas mismas vivencias. Su combatividad es necesaria ahora que las libertades de nuevo tienden a dictarlas los bancos y las grandes corporaciones, los grupos de presión y la mal llamada globalización. Nos prometían libertades y estado del bienestar y vemos como poco a poco nuestra existencia avanza en la misma dirección que la de El camarada, en la misma dirección que 1984 de Orwell. Concienciación es lo que nos hace falta, conciencia del futuro que viene y voces del pasado que nos adviertan de ello.

Habrá quien acuse a este libro de panfleto propagandístico. Seguro. Alguna crítica en este sentido, o bastante peor, he leído de Kanikosen. Siempre habrá la crítica del que vea peligrar su estatus social, del que crea que todo aquello que tenga color rojo es malo. Dejémosles que lo crean y que el libro El camarada del malogrado Takiji Kobayashi nos dicte el camino de la reflexión. Ahora que no hace tanto que hemos sabido que algunos libros combativos como Indignaos de un anciano llamado Stéphane Hassel, u otro libro de otro anciano venerable como José Luis Sampedro y otros autores, denominado Reacciona, pretenden prevenirnos del camino que estamos tomando.

Leamos, reflexionemos, que para eso sirve la lectura, aunque algunos, a veces, parece que lo hayan olvidado

lunes, 14 de junio de 2010

KANIKOSEN. EL PESQUERO DE TAKIJI KOBAYASHI




Kanikosen. El pesquero
Takiji Kobayashi
Ed. Ático de los Libros, 2010.
Traducción de Shizuko Ono y Jordi Juste.
Precio: 15 euros
152 páginas.



Ahora que voluntariamente todo se confunde, ahora que no encontramos diferencias entre lo que se dice desde la izquierda o desde la derecha, ahora que empezamos a ver la ruina de lo que tantos años ha costado crear, probablemente Kanikosen, el pequeño libro de Tajiki Kobayashi, sea una forma de ir a los orígenes, de entender el principio que es casi como entender el proceso. No es extraño, por tanto, que en Japón haya sido uno de los libros más vendidos en el año 2008. Ahora que ya, incluso en la economía, no hay verdades absolutas, los japoneses debieron ver en este libro el inicio de algunos de sus problemas económicos. Sin embargo, a alguien le parecerá extraño que un libro escrito en 1929 cobre protagonismo. Es evidente, y nos lo dicen los especialistas, que la economía es cíclica. Para desgracia nuestra, la historia también parece serlo y no deja de tener una mueca de ironía. La historia que narra Kanikosen es la de un pesquero, el Hakko Maru, en aguas de Kamchatka. El relato de la explotación y deshumanización de estos obreros, de estos pescadores … No sorprende pues que los japoneses de hoy, en la hora de la crisis mundial, se vean reflejados en esos otros japoneses de los años veinte, porque sus miserias son la continuación de las de aquellos.



Kanikosen es un gran libro, un libro concienciador, un libro aguerrido y crítico con la realidad, partícipe de la literatura de denuncia. No alejado de otras realidades descritas sobre la revolución industrial en palabras de Dickens, no lejos a las explicaciones de las huelgas en EE.UU contadas por Jack London en Martin Eden y en algunos otros de sus libros.



Kanikosen también nos reconcilia con el género humano. Con su capacidad de lucha contra la injusticia, con su visión del mundo…



La misma vida azarosa que llevó el protagonista –qué estupendo es que Ático de los Libros haya incluido ese posfacio final con la vida del autor- hasta ser asesinado por la propia policía japonesa tras un brutal interrogatorio por su militancia en el partido comunista.



Vamos a ver algunas de las perlas que se encuentran en Kanikosen:
(p.33)”Cuando el capitalismo ya no podía obtener más beneficios, cuando bajaba el interés y había exceso de capital, hacían literalmente lo que hiciera falta en cualquier lugar: buscaban desesperadamente cualquier salida”.



Esta es la visión que tiene el patrón de sus trabajadores:
(p 42) “-¿Qué son para ti las vidas humanas? (…)
-¡Pero hombre! Es que Asakawa nunca ha pensado que vosotros seáis humanos”
Y otra:
“Perder cinco o seis cuerpos no tiene ninguna importancia pero sería una lástima perder el bote”(p.44)



Y algo sobre las condiciones de vida de los obreros:
(p.72)” Algunos se metían los piojos en la boca y los hacían crujir con los dientes delanteros, o los aplastaban con las uñas de los pulgares hasta que se les teñían de rojo”
Y otro ejemplo más:
(p.79)”Al día siguiente, cuando los obreros bajaron a la factoría, vieron al estudiante del día anterior atado a la columna de un torno. Tenía el cuello doblado sobre el pecho igual que un pollo desnucado. (…) llevaba un cartón escrito a mano con una letra que era claramente la del patrón: Éste es un traidor que se hace pasar por enfermo. Está prohibido desatarle la cuerda”.



Qué mejor que sumergirse en las aguas de Kamchatka a bordo del Hakko Maru. Lean Kanikosen, el pesquero y reflexionen. Hace falta, mucha falta.