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sábado, 25 de mayo de 2013

ENTREVISTA A PALOMA BRAVO


Luis Vea (Barcelona).
Fotografías de Pilar I.

La escritora Paloma Bravo, una representante de prensa de la editorial Plaza y Janés, Irene Pérez, y yo quedamos en vernos en el céntrico Café de la Ópera situado en la Rambla de Barcelona. Lamentablemente el local estaba muy concurrido y tuvimos que ir a un lugar cercano no exento del ruido del que huíamos por lo que ha sido un poco difícil transcribir la entrevista tras tanto sonido de tazas y de platos en movimiento, aún así supongo que está lo fundamental de esta conversación que tuvimos el pasado día 16 de mayo un poco antes de las cinco de la tarde y hasta más allá de las cinco y media.




Luis Vea: La vida de Mica parece un poco atípica -viajes, reuniones, lujos, mucha gente-, sin embargo seguro que a algunas mujeres les puede llamar la atención un tipo de vida como éste, ¿no crees?

Paloma Bravo: Yo nunca la había visto atípica, la había visto una vida muy ejecutiva. No nos damos cuenta pero hay muchos más viajes en el mundo laboral, mucho más stress de lo que parece. Todos los días trabajando con gente muy distinta. Yo entiendo que eso pasa en casi en cualquier profesión. ¿En el sentido de llamar la atención de ser deseable? Sin duda una vida viva, llena de gente, llena de viajes es deseable para cualquiera. Seguro.

L.V: Muchas de las cosas que vive Mica le suceden por enfrentarse de una determinada manera a la vida. ¿Lo crees así?

P.B: Las provoca. Sí, sí. Mica es un poco…Ella lo dice. Hay un momento en que dice para qué conformarse con una tempestad pudiendo provocar un tsunami. Porque ella es muy frontal, es muy poco cauta. Muchas veces cuando tropieza con algo ya puestos se tropieza con el mundo entero.

L.V: En La piel de Mica se habla mucho de sexo, también en las conversaciones entre personajes, sin embargo en el libro apenas hay descripciones de escenas de sexo.

P.B: Yo ahí discrepo, creo que sí hay escenas de sexo, creo que hay no te diría muchísimas, porque no es una novela erótica, pero sí hay cuatro o cinco escenas de sexo que son bastante realistas y bastante potentes. Pero es verdad que se habla mucho de sexo porque pasa un poco como en la vida. Después de 50 sombras de Grey se habla mucho más de sexo de lo que lo practicamos todos.

L.V: Mica tiene dos círculos de personas a su alrededor que son su calma y la influyen. Por un lado su madre, Clara y Ana. Por el otro Manu, Diego y Miguel. Uno de mujeres y otro de hombres. Separados. ¿Curioso, no?

P.B: Los has separado tú. Has hecho un poquito de trampa y los has separado tú porque, en realidad, para mí, tal y como yo lo veo, Clara es hija de Miguel pero no está en el grupo de las mujeres. Su madre sí, por supuesto, y la relación que tiene con Ana, que es la única amiga que tiene, porque Mica tiene dos amigos tíos, es muy masculina. Sin embargo la relación que tiene con Miguel, su ex, es masculina. Yo, si tuviera que hacer grupos, haría la madre y Miguel como el amor incondicional y Manu, Diego y Ana como más de amistad.

L.V: En general los directivos no salen demasiado bien parados en el libro. Tipos sin escrúpulos, sedientos de poder y de lujos. ¿Es un tópico?

P.B: Discrepo otra vez un poquitín, sé que hay mucho jefe mediocre que resalta mucho, mucho jefe malsano, de hecho hay un jefe acosador, pero luego hay algún jefe bueno y, sobre todo hay gente normal, gente que trabaja y quiere hacer las cosas bien. En cuanto a si es un tópico creo que no. No hay nada más que echar un vistazo alrededor para secundarlo. La estadística funciona. El porcentaje de gente buena, inteligente y valiente es menor. El porcentaje de gente torpe y cobarde, y no lo digo intentando  juzgar o intentando colocarme en su sitio no, pero que haya una estadística… no siempre está el mejor. A veces consiguió ser jefe el que estaba allí y sobrevivió mejor. Es como en política. Yo estoy segura que en el Partido Popular y en el Partido Socialista hay gente más brillante que Rajoy o Zapatero, que no me parecen especialmente brillantes, pero la gente brillante siempre  destaca por algo que hace muchos enemigos y luego lo que pasa es que es muy difícil confirmar. Si fuera fácil…

L.V: Un personaje curioso que aparece básicamente al final es Clara. Una niña-adolescente preguntona que todo lo que tiene que ver con sexo se lo pregunta a Mica.

P.B: A veces es mucho más fácil hablar de sexo con alguien que no es ni tu padre ni tu madre. Yo tengo una hija que tiene dos hermanas mayores y yo no soy su madre, no soy su amiga, soy la madre de su hermana. Lo que soy para ellas es una adulta, que saben que está para ellas, que saben que las quiere, que saben que no las va a juzgar. Esa sensación sinvergüenza que lo transmite todo, es algo que muchos adolescentes buscan eso, algún tipo especial que puede ser un tío, que puede ser una madrastra, quien sea, pero siempre buscan un adulto que no sea un padre.



L.V: Mica parece vivir en un mundo de pijos y viajes pero al final del libro toma un giro y aparece  un discurso que podría conectar con el 15M. ¿Es así?

P.B: Yo creo que el 15M o esa conexión que tú ves con el 15M es la conexión del cuestionamiento y del “no nos representan”, está en todo el libro. Una cosa es el contexto que uno no elige, tener un buen trabajo y que te paguen un billete en business y otra cosa es no ver lo que tienes alrededor. Entonces, el libro si te das cuenta, son 18 o 20 años de historia, el 15M acaba de cumplir dos. Digamos que si  los dos últimos años de Mica son los dos últimos años del libro, es lógico. Con el 15M conectamos todos los que no nos conformamos. Yo no lo veo tanto como un giro, sino como una evolución natural.

L.V: En la parte final hay muchas más aseveraciones sociales y políticas que en todo el resto del libro no aparecen. ¿Por qué?

P.B: Es por lo que decía ahora mismo. Hace 15 años a ninguno nos preocupaba la sanidad pública, la dábamos por hecha. Nos preocupa desde hace dos cuando nos la están quitando.

L.V: Pero nos preocupaban otras cosas. Cuando yo entré en la facultad me preocupaba el sistema educativo, la implantación de los númerus clausus. Me preocupaban muchas cosas y eso también es política. También es sociedad.

P.B: Sí pero quizá son cosas menos tremendas, son cosas  más pequeñas. Yo creo que el hecho de que realmente ahora mismo si  no puedes pagarlo  puedas morir de cáncer es muchísimo más grave que un tema de númerus clausus, la verdad. Igual es mi opinión pero el alcance de los problemas que tenemos ahora es más general. Antes a cada uno nos preocupaba nuestro trocito del problema.


L.V: La imagen que muestra el libro sobre el periodismo está bastante alejada del típico periodista de calle buscador de la noticia, ¿no crees?

P.B: ¿Cuántos periodistas de calle conoces?

L.V: He conocido unos cuantos pero vaya cada vez menos porque todo el mundo se mueve en la era de internet.

P.B: Pero no es sólo por internet. Al final los periodistas que tienen un sueldo son periodistas que están en grandes medios, ya no trabajan en un periódico en una sección de sucesos. La información local ha desaparecido de los grandes medios. El reportaje se ha eliminado, hay muchísima información de agencia y sobre todo hay mucho periodista que a veces copia y pega. No quiero decir eso pero sabes que el periodismo tal y como nos lo imaginábamos cuando estudiábamos no existe. No conozco a nadie ahora mismo que haga ese periodismo idealista.


L.V: Siguiendo con el periodismo. Sabrás la precariedad que hay en el sector y la cantidad de despidos que se han producido en los medios, sin embargo, y excluyendo el propio despido de Mica, no es un tema que aparezca demasiado.

P.B: No, por supuesto que no. Este libro no va de periodismo. Es una novela de hacerse mayor y sí que hay una parte que habla de las grandes empresas como metáfora de un problema que se ha convertido en un problema de las grandes empresas así como de las instituciones que nos han fallado a todos, son instituciones lentas, cuesta moverlas, les cuesta adaptarse, mandan los de siempre, mandan de la misma manera que hace años… Mica es periodista, podría haber sido, no sé qué decirte, podría haber sido diseñadora de moda. La hice periodista porque me pillaba más cerca pero no pretendí sólo hablar del periodismo, pretendí hablar de lo que es crecer, lo que ha sido crecer entre la gente que tiene 35 a 45 años, que se ha hecho joven con una serie de cosas garantizadas y que se está haciendo mayor en una situación mucho peor.

L.V: La relación Miguel-Mica no termina de cerrarse. ¿Es así como deseabas que terminara? ¿Hay intención de retomar a Mica en otro libro que por otra parte supongo te que estará dando más de una satisfacción?

P.B: La primera satisfacción que me ha dado Mica es que a los cinco minutos de poner a la venta el libro había que reeditarlo.
La relación entre Mica y Miguel no se resuelve porque a mí no me gustan los finales cerrados, es una manía que tengo. Yo creo que todos los finales son nuevos principios. Acabarla también con un final que parezca un final feliz… yo nunca lo vi como un final feliz, lo vi como un principio. En este caso es lo mismo. No hay que decir si Mica y Miguel se besan y siguen juntos ¿Qué pasa después del The End en las grandes películas? ¿Fueron felices y comieron perdices? O no.

L.V: La gente de la calle ya no lee periódicos, no ve las noticias de televisión. El periodismo es una de las profesiones junto con la política que más desprecio provoca entre la ciudadanía debido a su ligazón con el poder y por su defensa de las élites que tienen la propiedad de los periódicos. ¿Cómo se ve este fenómeno desde el oficio de periodista?

P.B: Tengo que volver a discrepar. Creo que es verdad que la gente lee menos periódicos de papel y según los datos de la televisión ve menos informativos. Sin embargo la gente busca más información que hace unos años y que la gente joven está cada vez más interesada por la información, están más interesados precisamente porque no están conformes. Desde los grandes medios esto se ve con preocupación, con miedo, con intentos de autocrítica, con responsabilidad. Intento pensar en medios sin poner nombres ni apellidos, medios independientes, lo que no existen son los medios objetivos. Yo sí creo que hay medios independientes que no tienen el alcance de los grandes. Hay una parte histórica, de la trayectoria de las marcas. Medios como eldiario.es son medios que se están autofinanciando de alguna manera a través de socios. Es un periodismo con opinión pero es un periodismo en el que no dejan de poner una noticia. Los grandes medios han llegado a un punto en que no pueden vivir del papel y lo están intentando, el problema es que lo están haciendo tarde pero público sí que hay sino no sería España uno de los países con mayor penetración y sólo por una red social que es informativa, no una red social de copas.

L.V:¿Puedes hablarnos de tu próximo proyecto?

P.B:Estoy trabajando en tres cosas. Mica está en la nevera. No tengo pensado rescatarla porque creo que está muy bien donde está. Pero estoy trabajando en tres cosas. Una es un libro de cuentos para niños, otra es la adaptación teatral de La novia de papá, mi primera novela, que espero podamos estrenarla a finales de este año y la otra es una historia que no sé todavía  si es novela o teatro o qué y que supongo cuando tenga tiempo de verdad, que supongo después del verano, me pondré con ella.

Pues muchas gracias por tu tiempo y suerte con esta segunda edición.
 

viernes, 24 de mayo de 2013

LA PIEL DE MICA DE PALOMA BRAVO





La piel de Mica
Paloma Bravo
Ed. Plaza y Janés, 2013
311 pp
17,90  euros

Cuando leí el título del libro por primera vez me pareció ingenioso. Hablar de una piel que se asemejara a un mineral transparente. Pronto me di cuenta de mi error. Mica era en realidad Micaela Salazar, la protagonista de la novela.

Mica es una mujer que pierde a su padre de niña y que posteriormente tiene un accidente. Indirectamente esos dos sucesos tan trágicos, tan cercanos a la muerte definen su manera de vivir y de sentir, sobre todo en las relaciones con sus parejas, tan al límite, tan como si fuera la última vez. Así parece sentir la sexualidad. Y así su capacidad de elegir compañero es bastante desafortunada. Sin embargo, encuentra el que será el amor de su vida muy joven, Miguel. Lamentablemente la historia no llega a buen puerto aunque marcará a Mica en adelante.

Con este inicio, Mica resultará un personaje atractivo para muchas lectoras. Una joven liberada, que habla de la sexualidad sin prejuicios, inteligente, seductora, periodista, no para de viajar y tiene un buen nivel de vida.

La autora edifica la novela sobre un constante diálogo que, seguramente, es la piedra angular de la novela y su principal logro. Lo que la hace rápida de leer y fresca. Los diálogos son certeros y, a veces, tienen toques de humor (p.48):

“-¿Y tú por qué estás tan flaca? ¿Eres anoréxica?
-¿Y tú por qué haces preguntas tan idiotas? ¿Eres imbécil?”

Mica es directa. A ratos parece una mujer muy experimentada pero también un poco idealista o ingenua (p.259). ¿Es quizá por esa mezcla por lo que el personaje puede parecer atractivo?:
“Políticos, banqueros y grandes empresarios. No lo vieron venir, no lo supieron frenar, no lo saben solucionar”

Pero Mica es despedida y muere su madre. Estos hechos aparecen ya en la página inicial. Ella se dedica a redactar su currículum que, en realidad son los últimos veinte años de su vida, con ayuda de sus amigos. Y poco a poco uno va descubriendo los entresijos de sus existencias y del carácter y las circunstancias que rodean a Mica. Y a uno le da la impresión de estar viendo una de esas películas generacionales donde un grupo de amigos de ya una treintena se reúnen a hablar de sus vidas pasadas y a rememorarlas. Algo así como Beautiful girls, la película en la que actuaban Uma Thurman, Matt Dillon, Natalie Portman y otros, pero en España, porque la historia transcurre en España.

Habrá quien vea también algo de esa gauche divine que un día nos mandó. Esa gauche divine, pija que tuvo el poder. En el fondo la autora hace bien en plasmar esos personajes, porque existen. Ingenuos idealistas como el padre de Miguel (p 67):

“Pero, ¿sabes, Mica?, hay otra manera de mejorar la realidad, de hacer cosas: en vez de cambiar “EL” mundo, así con mayúsculas, uno solo, cambiar un montón de mundos en minúsculas que son igual de grandes. Los de la gente que trabaja contigo y los de sus familias (con mejores condiciones, mejores horarios, mejores sueldos), los de los consumidores (con confianza y calidad), y el mío…”

Parece hasta lógico que ese mundo de hipocresía lleve necesariamente a Mica a acercarse al 15M, aunque sea desde una convicción algo ingenua. Y eso se palpa al final del libro.

“Luchamos tanto, teníamos tanta ilusión… Y ahora da todo igual. Políticos mediocres, periodistas complacientes” (p. 239, dice la madre de Mica)
“Que no Mica, que no, que no nos representan” (p.240, el hermano de Mica, Pablo)
“.. . en vez de recortar han talado “ (p. 252, la propia Mica)

Y sin embargo el libro tiene otras lecturas desde el punto de vista de la amistad y sus alrededores. El lector puede elegir en cuál profundiza, con cual se queda.