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jueves, 20 de junio de 2019

GATITOS DE CRISTINA MONTEOLIVA




Gatitos 
Cristina Monteoliva 
Editorial Círculo Rojo, 2019
139 pp
12 euros


Cristina Monteoliva  (Almuñécar, 1978) es una escritora granadina licenciada en Ciencias Ambientales y tiene un Máster en Medio Ambiente y Gestión del Agua; éste es un dato importante a tener en cuenta en relación con la trama de Gatitos. Ha publicado tres novelas, Elías y los ladrones de magia (2013), Corazones en barbecho (2014) y, ésta es su tercera novela, además de participar en diversas antologías. También tiene un blog de reseñas literarias www.laorilladelasletras.blogspot.com.

Gatitos, por su nombre, puede parecer un cuento para niños pero no lo es. Sí pienso que es un buen libro para jóvenes, para que les haga pensar que no todo en la vida es fácil, que hay sufrimiento, que podemos pasar de la vida más  cómoda a la pobreza más absoluta o que, aunque podamos tener todo lo que queramos, hay personas que no lo tienen; que el mundo puede llegar a ser un vertedero si no lo cuidamos y nos concienciamos sobre el medio ambiente

La novela es la historia de un niño, Dylan, y de una niña, Sveta y, a su vez, de dos gatitos (uno negro y otra blanca).

 El niño tiene una vida acomodada y muy aburrida: “(…) en su día a día no pasaba nada interesante! Se pasaba la vida de casa al colegio y viceversa, ¡ni siquiera tenía amigos!” (pág.16).  Sus padres son científicos y no le prestan demasiada atención, están siempre muy ocupados con sus respectivos trabajos por lo que sus vacaciones siempre las hace con su tía Margot: (…) “nunca tienen tiempo para viajar conmigo. Ni para llevarme al zoo. ¡Ni para nada!. Todas esas cosas las hago contigo” (pág. 34).

Dylan tiene una imaginación desbordante pero muy infantil. Escribe una novela de un superhéroe muy patoso llamado Malapata y, durante el transcurso de la novela, se va dando cuenta que sus personajes pueden evolucionar de la misma forma que él va a evolucionar, porque conocer a Sveta le hará ver que la vida no es lo que él pensaba.

Sveta  es una niña que vive  con su madre enferma,  con sus tías un tanto especiales,  Katia, Anne y Marie, y con su abuela. Por su situación familiar no le queda más remedio que ser una niña muy madura. Durante el transcurso de la novela iremos descubriendo por qué su madre está enferma, por qué su abuela tiene un carácter tan malhumorado y por qué su tía Katia es una mujer que está siempre alterada. Me recuerda a la señora Benett de Orgullo y prejuicio de Jane Austen: “Por favor, Sveta, ¡ten piedad de mis pobres nervios! (página 38).  El ambiente en el que vive es propiamente un matriarcado y, de hecho, la mayoría de personajes de Gatitos son mujeres.

Ella  vive en un pueblo donde el agua está envenenada como consecuencia de los vertidos de las fábricas de la ciudad: “(…) ¡un monstruo grande y apestoso! (pág102) y, por ello, la gente está enferma. La mayoría utiliza agua embotellada para todo y compran en lugares seguros pero no todo el mundo puede hacerlo.

Esto nos lleva a recordar que en nuestro país han ocurrido varios desastres ecológicos producidos por vertidos tóxicos: Aznalcóllar, el Prestige, o el vertido de un pesticida potentemente cancerígeno, el lindaro, en el río Gállego. La autora conoce bien estos temas ya que su formación académica va orientada a esta especialidad.

La tía Margot debe llevar a Dylan a conocer a Sveta y su familia,  y ambos niños vivirán un día fantástico. Para Dylan será un día de aventuras o, al menos, así lo cree él ya que para Sveta es la vida misma pero ella será muy feliz enseñándole a él su realidad.  Y en este día un gatito negro no se separa de ambos niños y su hermana, una gatita blanca, lucha por su vida en una clínica veterinaria. La relación entre niños y gatos va unida. Y no puedo contar más para no desvelar la trama de la novela.

Cristina Monteoliva ha escrito Gatitos  y nos da en que pensar respecto al medio ambiente, la desigualdad social, el poco respeto que tienen las grandes empresas hacia la gente que no son como ellos. No importa que enfermen, lo importante es que siempre consigan sus propios beneficios incluso destruyendo la naturaleza.

Gatitos tiene ahora más sentido que nunca ya que podemos ver y leer en algunos medios de comunicación cómo una gran mayoría de jóvenes se movilizan para que tengamos un mundo mejor, un planeta limpio.

Es una novela muy recomendable para personas sensibilizadas con el medio ambiente y los derechos sociales.


viernes, 4 de diciembre de 2015

CORAZONES EN BARBECHO DE CRISTINA MONTEOLIVA






Corazones en barbecho

Cristina Monteoliva

Edición de la autora, 2015

96 páginas

7,85 Euros (Amazon)



Cristina Monteoliva es una autora granadina, concretamente de Almuñecar. Tenía un blog de reseñas literarias llamado La biblioteca imaginaria y, ahora, vuelve al ataque con otro denominado La orilla de las letras. Se atrevió a escribir y comenzó con Elías y los ladrones de magia  y éste,  su segundo libro.


Corazones en barbecho está escrito en clave de humor y en él la autora critica los libros de literatura romántica no entendida como el movimiento literario, sino aquellas novelas rosas edulcoradas y cuyas portadas nos deleitan con cuerpos maravillosos de galanes musculados, con cabellos largos al viento y mujeres espectaculares, todos ellos editados en colores pastel.  


Para ello Cristina Monteoliva nos presenta a Fulgencia,  una mujer cuarentona  que ha entrado en la madurez haciéndose cargo de unos ancianos y ve como su vida se está desperdiciando. 


Todo empieza un lunes cuando la protagonista decide salir de Pueblo (así se llama el lugar de donde procede Fulgencia) a Ciudad para encontrar a su caballero andante, su verdadero amor: “Su verdadero amor debe de ser un hombre maduro, de entre treinta y cinco y cuarenta y cinco años, alto y, sobre todo, guapo. Si es moreno o rubio, le da igual. Incluso si fuera pelirrojo lo querría” (pág.13). Eso sí,  no debe ser joven porque no soportaría  las tonterías propias de la juventud. “A la mínima tontería, le darían ganas de soltarle una colleja” (pág.13).  Y si hay algo que le gusta a Fulgencia es dar collejas. 


Cuando por fin el tren llega a la estación, Ciudad le deparará una serie de divertidas vicisitudes que nos revelarán el carácter de Fulgencia. 


La protagonista de Corazones en barbecho es tremendamente cursi. La autora habla de ella en los términos de dama, doncella y Fulgencia se ofende tremendamente cuando la llaman señora; ella es señorita, lo que provoca bastantes carcajadas en la lectura de la novela. 


Ella tiene claro que en Ciudad encontrará a su enamorado, al hombre de sus sueños, pero también la libertad que la gran urbe le da al no sentirse reconocida por nadie. Poco a poco iremos viendo que Fulgencia está asfixiada por la vida en Pueblo, lo que hace que su carácter sea algo tosco pero, en el fondo,  tiene un gran corazón.


En todas las aventuras en las que se ve envuelta en Ciudad siempre acaba conectando por personas poco favorecidas económicamente llegando a darle dinero a más de una. 


Durante toda la jornada la protagonista recibe llamadas de Pueblo porque ha dejado al cuidado de su sobrina a los abuelos y, la joven, agobiada por la responsabilidad,  pretende que Fulgencia regrese inmediatamente. 


De alguna manera, pese al enfado que le provoca la situación  y pese a que el estar en Ciudad hace que respire unas cuantas horas,  reflexiona sobre qué será de ella  cuando se quede sola: “Fulgencia siente como cae sobre ella la peor de las condenas imaginables: la de vivir una vida anodina en un lugar que le gusta cada vez menos, haciéndose cargo de una casa que odia y unos ancianos que la asfixian” (pág.56).


Por eso pretende encontrar al hombre de sus sueños en Ciudad, ese que aparece en las trescientas cincuenta y cuatro novelas románticas leídas a lo largo de toda su anodina vida. Son muy divertidos los títulos que menciona Cristina Monteoliva.


Para saber si consigue al “fornido leñador de mirada profunda y sensual camisa de cuadros dispuesto a abrazar tierna pero apasionadamente a nuestra dama para, más tarde, llevarla amablemente a su cabaña, lugar en que se besarían hasta que se ocultara el sol” (pág. 9) deberán leer Corazones en barbecho de Cristina Monteoliva. No se arrepentirán de pasar un buen rato de lectura.

jueves, 31 de julio de 2014

ELÍAS Y LOS LADRONES DE MAGIA DE CRISTINA MONTEOLIVA



Elías y los ladrones de magia
Cristina Monteoliva
Ed. Círculo Rojo, 2013
186 pp.
12 euros.

Elías y los ladrones de magia es un viejo proyecto que su autora, Cristina Monteoliva, llevaba tiempo intentando publicar. Cuando parecía que la cosa iba hacia delante esta maldita crisis se llevó el proyecto en la editorial donde iba a ver la luz y la autora tuvo que acudir a un procedimiento extraordinario, el crowfunding. De este modo pudo recaudar el dinero suficiente para finalmente poder publicar el libro en la Editorial Círculo Rojo.

A Cristina Monteoliva se la conoce básicamente por su labor al frente de la página literaria La Biblioteca Imaginaria que con tesón llevó durante un cierto tiempo hasta que finalmente decidió priorizar sus proyectos personales. Desde la ciudad de Granada y sin ayuda alguna se dedicaba a publicar semana tras semana reseñas literarias en una tarea individual -en lo que al manejo de la página se refiere- titánica y altruista y que no siempre han agradecido como debían autores y editoriales, probablemente por eso la página desapareció.

Pero voy al libro. Da la impresión de que Elías y los ladrones de magia se dirige básicamente a un público juvenil. Sin embargo, yo que no soy dado a este tipo de lecturas, lo he leído y me ha parecido fantasioso y ameno.  Y por qué no, recomendable a los adultos que todavía tienen algo de niño dentro de sí.

Vamos a la historia. Elías es un muchacho que un buen día realiza una excursión escolar. Su madre le acompaña en dicho viaje. El autobús se avería cerca de un circo. La madre se duerme en el vehículo mientras los niños se aventuran en el cercano circo (Qué más infantil que un circo y a  la par territorio mítico para la imaginación donde todo parece ser posible). Elías ve un pez. El pez resulta ser lo que no es, un caballero inglés convertido en pez. Tirando del hilo la historia nos llevará a una historia de amor, luego a descubrir el mundo de las sirenas para finalmente volver a Granada. El caballero inglés no sabe lo peligroso que es andar con sirenas. Y los personajes no saben lo tremendamente complicado que puede ser jugar con la magia.

Destacar algunos elementos mágicos y de gran contenido simbólico, seguro que Cirlot lo destacaría, y mitológico: las sirenas, el circo, el pez, los propios sueños. También el universo del caballero inglés, sir Percival, con su época post victoriana y quizás steampunk.

Prefiero no entrar mucho más en el argumento para no descubrir todas las pasarelas que nos proporciona.

Un aspecto a destacar son los diálogos en los que la autora se muestra eficaz y ágil. Probablemente sería uno de los puntos fuertes del libro para que la acción vaya fluyendo y los diversos escenarios temporales se puedan relacionar.


Elías y los ladrones de magia es una lectura amena para este tiempo vacacional y también una lectura abierta para niños y mayores. ¿Tendrá continuidad?