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viernes, 14 de junio de 2019

CASA DE CITAS DE JAUME PALAU



Casa de citas
Jaume Palau
Edición del autor, 2018
112 pp (sin numerar)

Probablemente Casa de citas no sea un libro para todos los paladares. Incluso, podríamos pensar, que es un libro sólo para los paladares más exquisitos. Todo ello se desprende del cuidado con que se ha sido seleccionando cada uno de los sesenta y nueve minitextos que aquí aparecen, cada una de las imágenes de los diez artistas que dejan aquí su obra. Sin embargo, a poco que leemos su contenido -que es de lo que se trata- nos apercibimos de su sabiduría, de su universalidad. Y es esa universalidad la que hace de este libro un rara avis. 

Vamos a encontrar los textos en tres idiomas: catalán, castellano e inglés. Palabras e  imágenes se funden a veces en pequeños espacios comunes. Parecen que unos complementen a otros y al revés.

Muchos escritores se inician en el relato para acabar en la novela. Van de lo corto a lo más largo. Parece que Jaume Palau ha elegido el camino inverso. Ha pasado de libros de relatos, los dos últimos Pájaros de niebla y Cuarto menguante, a uno de aforismos, el presente Casa de citas. En eso el autor también debe ser un rara avis.

Muchos pensamos que siendo ésta la época que nos ha tocado vivir, una época de prisas, deberían triunfar los libros breves, pues breves suelen ser los tiempos que tenemos para leer tras las largas jornadas de trabajo y después de repartir nuestro tiempo libre con series de televisión, internet, etc... Sin embargo, uno sigue viendo como triunfan los libros cada vez más voluminosos. Curiosa paradoja.

Lo cierto es que, aún teniendo en cuenta que vivimos la era del whatsapp y del twitter, no parece muy común sentarse a escribir aforismos y editarlos en un libro. Ese ha sido el deseo del autor, Jaume Palau, deseo que leemos en el texto final y que ya existía desde los años ochenta del pasado siglo.

Casa de citas mama de la tradición del aforismo que desde los antiguos griegos y romanos ha llegado hasta nosotros. El prólogo de Ferran Gerhard cita a algunos de los más importantes autores desde Lucrecio y Séneca hasta Gómez de la Serna y Salinger.

Señala el prologuista que dos de los rasgos que acompañan a los textos del autor son su diversidad, y, por tanto, su creatividad y la capacidad de emocionar.

Es evidente la diversidad pues no todos los textos utilizan los mismos artificios retóricos. Los hay que juegan con recursos estilísticos. También los hay más estrictamente filosóficos. Los hay más cercanos al refrán. Otros que son verdaderas descripciones. Un poco de todo y ahí va una pequeña muestra (cito el número del texto, que en el libro aparece numerado, dado que las páginas no lo están):

Por el uso de la metáfora: 

5-"Aseguran que en todo hombre habita un dios. Lamentablemente soy ateo"

También este otro:

12-"Somos los fantasmas de nuestro pasado"

Éste, personalmente, me recuerda a mí aquella sensación que nos ocurre, en ocasiones, y, ante el espejo, cuando nos vamos apercibiendo de los cambios que va sufriendo nuestro rostro, y nuestro cuerpo, con el paso del tiempo, y nos da la impresión de que cada vez nos parecemos más a nuestro padre (o madre)

Entre los textos de Jaume Palau también hay espacio para las pequeñas historias, contenidas en apenas unas pocas palabras:

15-"Cada mañana contemplaba su rostro ante un espejo roto: le ayudaba a recordar que toda percepción es, siempre, fragmentaria"

Otro de los mecanismos que utiliza el autor para crear sus aforismos es tomar de base un refrán y romperlo o continuarlo como en el presente ejemplo:

26-"Quien calla otorga y quien no calla estorba"

Decía un poco antes que entre los aforismos de Jaume Palau también había una cierta tendencia a buscar la belleza.

29-"Tenemos que hacer de nuestros días lo mismo que el mar hace con las olas: esta espléndida hazaña de no repetirse nunca"

Uno de los disparaderos creativos que también emplea Palau es el de la paradoja aparente:

30-"Lo positivo de la gente que habla sola es que, como mínimo, no hay que esforzarse en darle conversación"

A la paradoja aparente también hay que sumarle un punto de ironía que no huye del humor negro.

Existen algunas frases que contienen una cierta crítica social, sobre todo a partir de la parte media hacia el final. Filosofía de vida que nos acerca a algo tan habitual en las noticias como la crisis:

34-"En el mitificado mayo del 68 la consigna era "seamos realistas, pidamos lo imposible". Ahora, en estos tiempos mucho menos gloriosos y de continuos recortes sociales, el lema debería ser "seamos utópicos, exijamos lo justo"

No elude tampoco el autor hablar de temas más o menos escabrosos como la escatología sexual:

35-"Pensar con la entrepierna proporciona fluidas satisfacciones, lamentablemente efímeras"

Para finalizar esta pequeña selección elijo un último aforismo que plantea una duda y es que la duda es uno de los temas que permiten explorar más ámbitos, también en literatura:

60-"La esperanza ¿es la parte noble del fracaso?

Para entender algunos de los intríngulis en la escritura del libro recomiendo la parte final del libro denominada Work in progress.

Disfrutemos de estos textos que son auténtica filosofía de vida. Palabras para leer y releer que con cada lectura nos proporcionarán algunas pistas para encontrar y encontrarnos. Casa de citas.




martes, 17 de mayo de 2016

GREATEST TWEETS. AFORISMOS ( Y OTROS RITMOS AFRO) DE JOSÉ ICARIA




Greatest tweets. Aforismos (y otros ritmos afro)

José Icaria

Ediciones Bio-lentas, 2015

63 pp.

10 euros


De José Icaria había ya reseñado su libro Malestar en el paraíso. En este caso abordo la reseña de este Greatest tweets. Aforismos (y otros ritmos afro), libro que tiene como hilo conductor la brevedad. En principio, en el prólogo, hay una pequeña relación de intenciones, una es atenerse a la brevedad, en definitiva esos 140 caracteres que utiliza twitter. El resto es un variopinto compendio que transita entre el aforismo, el microcuento, el chiste, la noticia, la crítica, etc… Si bien hay otro hilo conductor que es una característica del autor, a mi modo de ver. Por un lado un profundo pesimismo vital que, a la vez, sustenta un profundo humanismo.  Junto a ese poso de amargura  siempre sobresale la muestra de humor, las más de las veces humor más o menos negro. 


El autor tiene a bien dividir el libro en partes según su contenido: la condición humana, la marca España, internet y redes sociales, poesía-música-arte y otros mundos en este.


En el prólogo ya citado comenta José Icaria que la idea del libro surgió después de ir dejando rastros de él mayoritariamente en facebook aunque también en twitter.


Sobresale la temática social y política que transita de uno u otro modo a lo largo del libro, tiñe la crítica y la reflexión cada uno de los párrafos.


La aspiración de José Icaria no es ser trendig topic, sin embargo en numerosas ocasiones se autocita y verá el lector que con cierto humor lo hace adquiriendo diversidad de personalidades.


Vamos con unas cuantas muestras de la primera parte: La condición humana.


(p.10) “Síndrome de Estocolmo: continuar todavía depositando nuestro dinero en el banco”


Una muestra de humor negro:


(p.13) “Algunos hacen jogging. La mayoría, simplemente huye”


Más humor, muestra de crítica social encubierta:


(p.14) “Democracia parlamentaria es que te den un mando que no va con esa tele…”


Investigando el lenguaje, creando un hiperlenguaje:


(p.16)”Estoy en racha, acabo de inventar otro palabro: nazinismo”


Más humor negro y gran dosis de crítica social:


(p. 18)”El cáncer es el auténtico paradigma de nuestro mundo. Crecimiento es igual a metástasis”


Algunas muestras de la segunda parte: La Marca España también de tema básicamente social-político:


A vueltas con el humor negro, en este caso negrísimo y duro:


(p.23)”Suárez, epítome de la Transición, habría somatizado el olvido a través del Alzheimer”


Amargura social y personal en formato cuasi poético:


(p.29) “Me cruzo con hombres que, como yo, no trabajan (eso se nota): nuestras miradas, como sables, despiden brillos acerados…”


El exabrupto también está permitido:


(p.35-6)”Los imputados pasarán a llamarse investigados. Para evitar confusiones, la rae recomienda el uso del intemporal hijos de puta”


Algunas muestras de la tercera parte: Internet y Redes Sociales:


Ironía, nuevamente alusión a la Rae:


(p.39-40)”La Rae felicita a facebook por la revitalización del infinitivo y el gerundio, imprescindibles en el creciente uso del selfie verbal”


Más ironía:


(p.41)”Un amigo o amiga en facebook es aquél (/ella) que lee tus posts de más de cuatro líneas”


De la parte Poesía, música y arte:


Denuncia, y a la vez, evidencia:


(p.46)”Ya no hay poetas malditos sino (deliberadamente) ignorados”


Y corrosión:


(p.50)”La obsolescencia programada llega también a la poesía”


Para finalizar una muestra de la parte final, Otros mundos en este:


(p.56)”Ayer supe que Noé fue el primer hombre que se embriagó, según la biblia (ese tratado científico).
Después comprendí que el diluvio debía ser una metáfora de la resaca”


He procurado elegir una muestra significativa del libro escogiendo a la vez los fragmentos más breves. El lector podrá hacerse una idea de las ideas que reproducen la concepción del mundo que tiene el autor. Recomendable para reflexionar sobre nuestro mundo y sus contradicciones. También para mostrarnos las propias.






jueves, 13 de marzo de 2014

CUARTO MENGUANTE DE JAUME PALAU



Cuarto menguante
Jaume Palau
Ilustraciones de Antonio Luque
Silva Editorial, 2013.
103 páginas.
15 euros.

Los que se dedican al mundo de lo breve deben tener en la cabeza aquella máxima de Gracián. Lo bueno, si breve, dos veces bueno.

Siempre he pensado que es más fácil sacar un buen cuento de una buena novela, que no sacar una buena novela de un buen cuento.

Estas dos reflexiones me vienen al pelo para hablar del libro de Jaume Palau, Cuarto menguante. Ya se habrá dado cuenta el avispado lector que al hablar de la brevedad, ésta iba a tener algo que ver con el título. Si bien es cierto que sabemos que el cuarto menguante es una fase lunar, también lo es el espacio que va haciéndose cada vez más pequeño y, en este caso, el espacio literario. Así el autor, en un ejercicio de osadía, se dedica a hacer historias cada vez más pequeñas hasta dejarlas reducidas a la mínima expresión, que es la línea.

Cuarto menguante viene, a mi modo de entender, definido por tres tipos de ejercicios narrativos. Una sería el relato, otro el microrrelato y otro abarcaría el espacio de la cita o del aforismo. El autor parece sentirse relativamente cómodo en los tres espacios por lo que Cuarto menguante se convierte así en una obra interesante de ser degustada. Cada una de las pequeñas historias, en su brevedad, contiene un universo mayor. Cada cual tendrá sus favoritas.

Antes de hablar de algunas de las historias me gustaría destacar en sí un par de hechos, que no son poco, en este tiempo que nos ha tocado vivir. Un primer dato a tener en cuenta es el cuidado que pone el autor en la elección del vocabulario hasta encontrar aquella palabra que considera más adecuada para cada ocasión, sin dejar de usar cultismos. Hay un tipo de literatura que ha olvidado que es el lector el que tiene que hacer un esfuerzo para entender al autor y no al revés. A esto se le debe añadir una intención de utilizar el bagaje cultural para crear y recrear historias y mitos retorciendo los trasfondos, los tiempos, los espacios o las realidades. Historias que nos suenan al acabar de leerlas. Trasfondos que se adaptan a nuestro tiempo, unas veces con afán de juego estilístico, en otras ocasiones con un propósito medido. Jaume Palau tampoco huye de reinterpretar la realidad del tiempo en el que le ha tocado vivir y se permite criticarlo. En la parte final, la de los aforismos, es más que evidente, pero también lo es en los cuentos y en los microcuentos.

Dicho esto voy a tratar de hablar de algunas de las narraciones que más me han sorprendido.

Empezaré por la primera parte. En El joven que quería ser poeta  (p. 9-13) encuentro ecos de la escritura de Oscar Wilde. Quizá es por la suavidad de la narración o del tono que, en ocasiones, me recuerda a algunos de los cuentos clásicos de Wilde. Un poeta persigue un sueño y es el sueño el que acaba de alguna forma deglutiéndole a él. Realidad y sueño terminan confundiéndose, quizá porque en el ánimo de todo poeta hay algo de la turris ebúrnea, del enclaustramiento de uno mismo. En este caso el protagonista lo lleva al extremo hasta vivir únicamente una realidad que es sueño, ¿o es el sueño el que se convierte en realidad?

El relato Un criterio propio  (p. 15-19) tiene su trampa por lo cual debo ser muy cuidadoso en no desvelarla. Por una parte, es una reinterpretación de un cuento clásico, pero eso no lo sabemos hasta el final. Por el otro, no es más que el conflicto – que no es poco – de una pareja. Eso tan habitual y tan cotidiano. Dejo al lector que descubra ese clásico reinterpretado.

Vejez (p. 21-23) es un repaso vital que se produce con la excusa tan peregrina de tener una erección. En realidad es más, porque la erección acaba siendo el símbolo de la vida a la que el protagonista se agarra, ahora que la muerte está tan cercana. Una historia de eros y tánatos también convertida en una reflexión cotidiana no exenta de profundidad y cierta amargura.

También hallamos ironía en el relato ¡De ninguna manera! (p. 25-27). Sorna que roza lo macabro. Una madre se comunica con su hijo a través de una combinación. Una combinación de números en la que su hijo tiene que confiar. Un relato sobre las relaciones materno-filiales de los personajes.

Los dos relatos siguientes de los que quiero hablar tienen algo en común. Génesis de un asesinato (p. 29-31) contiene la reinterpretación de otro mito cristiano. En el caso de Esa es mi vida  (p. 32-33) recuerdo haber leído un cuento anónimo oriental –luego reintepretado por Jorge Bucay- que tenía un trasfondo similar y un mensaje a modo de reflexión vital. En este último caso nos hace reflexionar sobre la vida, su brevedad y en qué la empleamos.

Curiosamente Jaume Palau tiene varios relatos con un trasfondo de reinterpretación religiosa. Además de este Génesis de un asesinato, también está Navidad (p.39-40), que habla de una moderna epifanía; Un día de abril del año 30 (p. 70), sobre la crucifixión y Lázaro (p.91), sobre el mito del mismo nombre.

De esta primera parte, con los relatos que ocupan más de una página, destacaría dos más. Por un lado, por su trasfondo social y actual, y, también, por lo macabro que resulta la situación una extraña subasta en Rebajas (p. 49-50). Por otro, por lo imaginativo, destacaría El libro del olvido (p. 45-46).

La segunda parte contiene cuentos de menor longitud que la página, aunque también van poco a poco menguando hasta no ser más que unas pocas frases. Cabe destacar El corcel (p.58) que contiene un habilidoso y breve argumento que no descubrimos hasta el final y que obvio desvelar. Manuscrito hallado en una botella (p.67) es también otra reinterpretación de la historia clásica del personaje que encuentra una botella en el mar. En este caso lo inesperado es también el final. Fin de año (p.68) resulta ser algo así como la historia del cazador cazado, en este caso hablando de una pareja y una relación amorosa de por medio. El hombre es bueno por naturaleza (p.75) es otra historia de final sorpresivo en la que el título si bien, parece que no revela nada, no podría explicar mejor el contenido.

La tercera parte es difícil explicar sin desvelar el contenido narrativo que a veces da más la impresión de contener verdaderas filosofías de vida. Mejor destacaré, de entre todos ellos, un par de aforismos:

“Y dijo Dios “no es bueno que el hombre esté solo”. Y creó los papeles. (p.97).

“Lo positivo de la gente que habla sola es que, como mínimo, no hay que esforzarse en darle conversación” (p.99)

Finalmente mencionar el magnífico trabajo de síntesis visual del ilustrador, Antonio Luque, que prácticamente con pictogramas da imagen al contenido de los cuentos.



Cuarto menguante o por qué una obra de arte también puede ser breve.

jueves, 19 de enero de 2012

LA REALIDAD ES OTRA DE ALBERT LLADÓ


La realidad es otra. Aforismos, greguerías y otras emergencias.
Albert Lladó
Prólogo de Agustín Calvo Galán
Fotografías de David Lladó
Editorial A Fortiori, 2010.
79 páginas.
9,50 euros

La realidad es otra es un libro particular. Digo particular porque practica un género literario que no posee una nómina muy larga de autores. Y, sin embargo, La realidad es otra, dicho para empezar, es un libro altamente recomendable. Para empezar contiene un estupendo prólogo de Agustín Calvo Galán que traza un recorrido sobre el significado del aforismo, pues de aforismos trata el libro. Algunas ideas destacables de este prólogo para hacernos a la idea del lo que nos encontraremos a continuación (p.6):

-El aforismo pretende subvertir o evidenciar la realidad.

-El aforismo ha de ser como un ensayo pero en su mínima expresión.

Me consta, y así lo atestigua el prologuista, la admiración que Albert Lladó profesa a uno de los grandes aforistas de la lengua española: Ramón Gómez de la Serna. De hecho hay pruebas de sus greguerías en las palabras del autor. Así pues nos encontramos ante un libro de pequeñas certezas, de frases que ayudan a expandir la mente, de sentencias que a veces son como un mazazo y otras que son como grandes sonrisas. A todas estas palabras también les acompañan otros tantos mensajes en forma de fotografías de la mano de David Lladó. El paciente lector también sabrá encontrar microrrelatos, historias contadas en pocas palabras pero que en sí mismas contienen un inicio, un desarrollo y un desenlace. Pequeñas perlas con un significado completo. Y para ello A.Lladó busca del artificio necesario para mejor expresar la idea. Así hay paradojas (p.12):

“¿Existen las verdades absolutas? Absolutamente no”

Circunloquios (p.12):

“Sólo sé que Sócrates sólo sabía que no sabía nada”

Consejos (p.15):

“El escritor debe fijarse en sus primeros defectos, y potenciarlos. Sólo así se puede llegar al estilo propio”

Ironía (p.16):

“Monarquía: forma de gobierno de los primates”

Microcuento (p.19):

“Siempre olía a grasa. Porque se bañaba con jamón”

Poema (p.25):

“La fiebre cabalga por el desierto, en una cama de dunas,

como una púber que aletea sus piernas,

aunque disfrazada de dama blanca”

Reflexión (p.30):

“El objetivo de la cultura no es descubrir la verdad, sino arañar ciertas mentiras”

Un claro homenaje a Gómez de la Serna en forma de moderna greguería (p.45):

“El secador de jamones es un armario de camisas comestibles”

O en(p.49) :

“La escoba tiene las pestañas sucias”

O verdades como puños en este aforismo, uno de mis favoritos, cargado de realidad (p.69):

“El primer “usted” que le dedican a uno

es un espejo sonoro del paso del tiempo”

Tan pocas palabras nunca contuvieron tantos y tan interesantes mensajes. La realidad es otra. Cuatrocientos aforismos que son mucho más que cuatrocientas frases y que cada lector acomodará como desee a sus normas de actuación. Disfrútenlas pues y piensen, de ello se trata.