viernes, 24 de mayo de 2013

LA PIEL DE MICA DE PALOMA BRAVO





La piel de Mica
Paloma Bravo
Ed. Plaza y Janés, 2013
311 pp
17,90  euros

Cuando leí el título del libro por primera vez me pareció ingenioso. Hablar de una piel que se asemejara a un mineral transparente. Pronto me di cuenta de mi error. Mica era en realidad Micaela Salazar, la protagonista de la novela.

Mica es una mujer que pierde a su padre de niña y que posteriormente tiene un accidente. Indirectamente esos dos sucesos tan trágicos, tan cercanos a la muerte definen su manera de vivir y de sentir, sobre todo en las relaciones con sus parejas, tan al límite, tan como si fuera la última vez. Así parece sentir la sexualidad. Y así su capacidad de elegir compañero es bastante desafortunada. Sin embargo, encuentra el que será el amor de su vida muy joven, Miguel. Lamentablemente la historia no llega a buen puerto aunque marcará a Mica en adelante.

Con este inicio, Mica resultará un personaje atractivo para muchas lectoras. Una joven liberada, que habla de la sexualidad sin prejuicios, inteligente, seductora, periodista, no para de viajar y tiene un buen nivel de vida.

La autora edifica la novela sobre un constante diálogo que, seguramente, es la piedra angular de la novela y su principal logro. Lo que la hace rápida de leer y fresca. Los diálogos son certeros y, a veces, tienen toques de humor (p.48):

“-¿Y tú por qué estás tan flaca? ¿Eres anoréxica?
-¿Y tú por qué haces preguntas tan idiotas? ¿Eres imbécil?”

Mica es directa. A ratos parece una mujer muy experimentada pero también un poco idealista o ingenua (p.259). ¿Es quizá por esa mezcla por lo que el personaje puede parecer atractivo?:
“Políticos, banqueros y grandes empresarios. No lo vieron venir, no lo supieron frenar, no lo saben solucionar”

Pero Mica es despedida y muere su madre. Estos hechos aparecen ya en la página inicial. Ella se dedica a redactar su currículum que, en realidad son los últimos veinte años de su vida, con ayuda de sus amigos. Y poco a poco uno va descubriendo los entresijos de sus existencias y del carácter y las circunstancias que rodean a Mica. Y a uno le da la impresión de estar viendo una de esas películas generacionales donde un grupo de amigos de ya una treintena se reúnen a hablar de sus vidas pasadas y a rememorarlas. Algo así como Beautiful girls, la película en la que actuaban Uma Thurman, Matt Dillon, Natalie Portman y otros, pero en España, porque la historia transcurre en España.

Habrá quien vea también algo de esa gauche divine que un día nos mandó. Esa gauche divine, pija que tuvo el poder. En el fondo la autora hace bien en plasmar esos personajes, porque existen. Ingenuos idealistas como el padre de Miguel (p 67):

“Pero, ¿sabes, Mica?, hay otra manera de mejorar la realidad, de hacer cosas: en vez de cambiar “EL” mundo, así con mayúsculas, uno solo, cambiar un montón de mundos en minúsculas que son igual de grandes. Los de la gente que trabaja contigo y los de sus familias (con mejores condiciones, mejores horarios, mejores sueldos), los de los consumidores (con confianza y calidad), y el mío…”

Parece hasta lógico que ese mundo de hipocresía lleve necesariamente a Mica a acercarse al 15M, aunque sea desde una convicción algo ingenua. Y eso se palpa al final del libro.

“Luchamos tanto, teníamos tanta ilusión… Y ahora da todo igual. Políticos mediocres, periodistas complacientes” (p. 239, dice la madre de Mica)
“Que no Mica, que no, que no nos representan” (p.240, el hermano de Mica, Pablo)
“.. . en vez de recortar han talado “ (p. 252, la propia Mica)

Y sin embargo el libro tiene otras lecturas desde el punto de vista de la amistad y sus alrededores. El lector puede elegir en cuál profundiza, con cual se queda.

sábado, 11 de mayo de 2013

EJÉRCITO ENEMIGO DE ALBERTO OLMOS




Ejército enemigo
Alberto Olmos
Ed. Mondadori, 2011
279 pp.
19,90 euros


Santiago es un tipo obsesivo:
“Mi síndrome exclusivo puede definirse con rapidez: guardo palabras. Desde niño (…) vengo acumulando todas las cartas que recibo (…). Ahora conservo todos los mails que me envían (…) Tengo sms que datan de hace más de diez años” (p.12).

También es un tipo que no se quiere (p.13):
“Yo soy mi propia basura”

Santiago anota cada día lo que hace en apenas unas líneas haciendo hincapié en las veces que se masturba o que mantiene relaciones sexuales.
Santiago recibe de Daniel una envenenada herencia: una clave para acceder a su correo electrónico. Con este sugestivo inicio empieza la novela de Alberto Olmos- también conocido en su faceta de crítico literario como El lector malherido- Ejército enemigo.

Santiago y Daniel habían enfriado su amistad. Todo por culpa de una frase: “La solidaridad ha fracasado” (p. 18), “La solidaridad no sólo ha fracasado, sino que ha evitado la reacción (…). Ha abierto sucursales de esperanza en el espacio reservado a las franquicias de la revolución” (p.19).

Toda la novela se convierte así en un ir y venir hacia el pasado, hacia los recuerdos. La lectura de cada uno de los correos electrónicos de su amigo llega a obsesionar al protagonista y, al mismo tiempo, descubre una faceta menos amable quizás. Daniel, el fallecido, se dedicaba en cuerpo y alma a los demás a través de una ONG. Pero ese interés por los demás y por el mundo que nos rodea le lleva a adquirir cada vez más una conciencia que va más allá de lo solidario.

 Santiago va desentrañando la madeja a través de todos esos correos electrónicos que día tras día lee y relee, clasifica, busca y rebusca. Su obsesión le lleva a perder su trabajo de publicista, trabajo que había ido decayendo. Paralelamente intenta descubrir los últimos momentos de la vida de Daniel para lo cual se pone en contacto con aquellos amigos a los que no conocía. La trama le llevará al extremo de poner en peligro su vida.

Tras la trama del libro de Olmos, que hay que reconocer que no llega a decaer, también se esconde un interés por  desentrañar el mundo de las Organizaciones No Gubernamentales. Mundo que no siempre es tan transparente como parece.

El libro incluye varios planos narrativos que se entremezclan. La narración propiamente dicha, el contenido de los correos electrónicos de Daniel, el contenido del diario de Santiago, etc… Además nos encontramos con diversas imágenes que nos explican la búsqueda de Santiago. Imágenes que no son propiamente ilustraciones sino textos en forma de imagen. Algo que recuerda a aproximaciones similares efectuadas por Vicente Luis Mora en Alba Cromm.

Ejército enemigo es una novela recomendable que no decae ni en su final

sábado, 13 de abril de 2013

LA MUERTE DEL CORAZÓN DE ELIZABETH BOWEN



La muerte del corazón
Elizabeth Bowen
Traducción: Eduardo Berti
Editorial  Impedimenta, 2012
402 páginas
23,95 €

Elizabeth Bowen (1899-1973) nació en Dublín (Irlanda). Cuando su padre comenzó a tener problemas mentales en 1907 se marchó con su madre a Inglaterra (Hythe, Kent) y, tras la muerte de su madre en 1912, Bowen se mudó a vivir con sus tías. La experiencia de la orfandad está presente en esta novela.  Cursó estudios de arte pero decidió dedicarse a la escritura. Fue entonces cuando se unió al Círculo de Bloomsbury (Virginia Woolf, Lytton Strachey, Edwar Morgan Forster, Katherine Mansfied, entre otros). Tenían en común un gran desprecio por la religión, estaban en contra de la moral victoriana y el realismo del siglo XIX. Por otra parte, todos se consideraban miembros de una élite intelectual ilustrada, de ideología liberal y humanista y propugnaron especialmente la independencia de criterio y el individualismo esencial. Se casó en 1923 aunque mantuvo varias relaciones extramatrimoniales entre ellas con un diplomático canadiense, un escritor irlandés y una poeta estadounidense. Escribió La muerte del corazón en 1938 y es considerada una de las novelas más importantes de la narrativa inglesa.

La muerte del corazón está ambientada en el Londres de entreguerras y narra la historia de Portia Quayne una joven de dieciséis años que, a la muerte de su madre se tiene que ir a vivir a Londres a casa de su hermanastro Thomas y de su mujer Anna.

La muerte del corazón  está dividida en tres partes. En la primera, El mundo, conocemos a los personajes en todo su esplendor: Portia, la protagonista, que ha vivido siempre alojándose en hoteles, y, como consecuencia de su orfandad, tendrá que ir a vivir temporalmente a casa de su hermanastro Thomas Quayne. Vive en una lujosa vivienda, en Windsor Terrace junto a su superficial mujer, Anna. Portia hará gala de una extraordinaria capacidad de observación y se dará cuenta de que realmente está sola.

A lo largo de toda la narración, la protagonista escribe un diario, infantil si cabe, pero en el  que irá describiendo todo lo que observa en su entorno. No sólo nos contará lo que ha hecho en el colegio sino que veremos cómo evolucionan sus sentimientos.

Alrededor de estos personajes van apareciendo otros que no son mejores que los familiares de Portia: Saint- Quentin, escritor; Eddie, un arribista. Ambos amigos de Anna y a los cuales Thomas no quiere ni ver, o el comandante Brutt, conocido de Anna que, después de abandonar el ejército, vive en condiciones bastante precarias y pretende que Thomas le ayude a encontrar un empleo, pero  Thomas no tiene ninguna intención, de hecho hace una descripción realmente cruel de él: “Los modelos de hombre tienen sus épocas, al igual que los modelos de coches: el comandante Brutt era un modelo 1914-18: ya no había mercado para él” (pág 112).

 La única persona que le hará caso a Portia es Matchett, ama de llaves de la madre de Thomas que, a la muerte de esta, decidió que no se podía separar de los muebles: “Cuando hicieron hueco para los muebles, hicieron hueco también para mí y pudieron ver que nada iba a cambiar en sus vidas” (pág.101). Son muy interesantes sus reflexiones.

La soledad que siente Portia la llevará a enamorarse de Eddie. Eddie pertenece a un hogar humilde pero estudió en Oxford. “En Oxford lo habían aceptado y habían jugado con él a su capricho, ponderándolo, criticándolo y asignándole por fin la función de un  idiota”. “Sus modales (…) se habían vuelto firmes, vivaces y repletos de confianza. Se había convertido en todo un arribista” (pág. 78). Es un ser bastante inmoral y esto se podrá ir observando a lo largo de toda la novela.

En la segunda parte de La muerte del corazón, La carne, como consecuencia de un viaje que realizan Thomas y Anna a Capri, Portia debe trasladarse a casa de la señora Heccomb, antigua institutriz de Anna y por la que siente auténtica adoración. Vive en Seale, en una casa frente al canal de la Mancha y con Daphne y Dickie, hijos de su difunto marido. Aquí Portia vivirá una vida completamente distinta. La casa de Windsor Terrace es absolutamente rígida y superficial mientras que en Waikiki (así se llama la casa), la vida es más espontánea aunque rige la más absoluta corrección: se puede gritar pero no decir palabrotas y se mantiene una actitud púdica en todo momento. La casa siempre tiene gente, amigos de Daphne y Dickie con los que Portia se relacionará aunque el problema llegará cuando Eddie viene a pasar un fin de semana. Ella está muy ilusionada con la llegada de Eddie. Elizabeth Bowen hace una reflexión muy interesante al respecto: “Las ilusiones son la forma más temeraria del sueño; pero los sueños se cumplen en el mundo despierto: la diferencia es sutil y a menudo dolorosa” (pág. 237). Todo se complica a su llegada y Portia comenzará a darse cuenta del carácter voluble de él.

En la última parte de La muerte del corazón, El diablo, Portia vuelve a Widsor Terrace y descubrirá la farsa de su relación con Eddie y con el resto de su familia.

La muerte del corazón es la historia de la pérdida de la inocencia y  desde la primera línea sabremos que no tendrá un final feliz: “La inocencia se encuentra tantas veces sometida a falsas situaciones que los individuos interiormente inocentes aprenden a perder la ingenuidad” (pág. 131).  Esta es la frase que define la narración y la imagen que he tenido en todo momento de Portia Quayne durante la lectura es la del cuadro que ha utilizado Impedimenta para la portada. Es una extraordinaria novela que no deja indiferente al lector.

lunes, 18 de marzo de 2013

EL LADRÓN DE PERAS DE FELIPE ZAPICO




El ladrón de peras
Felipe Zapico
Ed. Origami, 2013
108 pp.
10 euros

Hace algo menos de un año asistí a la presentación del anterior libro de Felipe Zapico denominado Balances parciales. Tuve ocasión de leerlo y reseñarlo. Recuerdo que algunas de las cosas que más me llamaron la atención de aquel poemario era su sinceridad desbordante así como un ímpetu más que notorio en la expresión de sus ideas. Había mucho de derramamiento y de vehemencia. Algo menos de un año después leo El ladrón de peras. Enseguida me apercibo de que aquellos elementos también se encuentran aquí: hay amor, hay vehemencia, hay derramamiento, hay sinceridad… Sin embargo el planteamiento de este poemario dista un poco del planteamiento del anterior.

El autor divide el libro en seis partes. Las cuatro primeras sostienen temáticas y tonos identificables. En la penúltima no es tan visible. La última tiene un juego de experimentación visual y poética.

Tras un destacable prólogo de Gsús Bonilla en el que el lector puede encontrar algunas pistas para adentrarse en el entramado poético de Zapico, en seguida aterrizamos en el principio del poemario, en su primera parte denominada Opérculos sobre tus párpados. Una parte que encierra melancolía y que habla fundamentalmente de la pérdida, uno de los grandes temas de la literatura. Desesperación, melancolía, vacío, recuerdo. Es lo que encontramos en los primeros trece poemas de Zapico. Poemas sinceros pero que no rehúyen una cierta elaboración (p.19):

“Te pusiste ruedas tú
y te fuiste
tan lejos
tan deprisa
para un rato.”

 Aquí el autor emplea la paradoja y una cierta dosis de humor negro.
Sobre el tono de esta primera parte podemos tomar como ejemplo el poema Tiempo de intemperie (p.20). Basta con ver algunos de los sustantivos que aparecen para entender de qué habla: intemperie, desolación, abatimiento, olvido. Y también su final: “ni te olvido/ni lo intento”.

Ahondando en la idea de la pérdida, en el poema La Bahía de las libélulas, encontramos los siguientes versos: “para tapar el enorme hueco que me habita/y a veces me circunda” (p.23).

En general son versos desazonados: “iluminaba tanto que hasta creí verte” (p.27) “Hay vidas que se fueron/pero están/ tan cerca/ que su aliento a veces te roza la nuca” (p.28) “como esos días de visita hospitalaria/que tanto me desazonan/y/ya no tengo a quien/ explicar” (p.30). Versos amargos y sinceros, sin doblez. “Hay días en los que no te sacas/la pena/ni/a/hostias” (p.31).

En la segunda parte, De peras, desamparo y espejos encontramos un tono vital diferente. Los poemas hablan del amor, de la sensualidad, del sexo. Poemas más semejantes a los que encontrábamos en Balances parciales. Una medida de ese tono:” Rasante/un puto vuelo rasante de tus pestañas/me dejó acribillado/ en la cuneta” (p.43). Se capta un cierto sentido del humor  e ironía: “No sé  si te prometí amor eterno/ o sólo hasta el amanecer” (p.49).

La tercera parte, Libélulas en mi ombligo, contiene mucho de cotidianidad y de sus alrededores. Hay mucho de la realidad que nos circunda, “cómo van las descargas/escribo un sms a mi amor” (p.57). También ironía: “No des la espalda/ni a tu padre” (p.65), “castañas de fragmentación” (p.56) que recuerda a bombas de fragmentación. También hay críticas más o menos veladas:”pero ahora se llevan/las lenguas pequeñas/oblicuas, raras” (p.69). El autor mismo se declara políticamente incorrecto.

Lo cotidiano tampoco excluye el exabrupto porque el exabrupto es parte de lo cotidiano: “y recoger el certificado de hacienda/que me dará otra vez/un poco por el culo” (p.74).

Me quedo con un fragmento del Poema con chiflo a lo lejos que parece una declaración de intenciones:

 “Y me despojo de mi alma, o lo que sea
y se la entrego
pero él me dice que no puede
hacer nada
que espere a que pase
 el hojalatero
que
tal vez
me la pueda remachar” (p.78).

Quizá este cuarta parte es el final in crescendo de un tono vital que ha ido en aumento desde la melancolía o la pérdida inicial hasta la indignación. En esta encontramos su ya conocido pero no por ello menos magnífico poema Damasco lejana y sola. Muchas referencias al mundo actual, al descontento, a la desazón, al 15M, al cambio necesario, a la indignación que sentimos en aumento. Algunos versos que la muestran: “la tarjeta bancaria/entre los labios/para pagar/y/sobre todo/callar” (p.89) Algo sobre el engaño de la primavera árabe: “Han cambiado a un sátrapa/ por un mariscal/han cambiado a los ladrones/por barbudos” (p.91). Poemas que nos acercan a la poesía social.

La penúltima parte contiene, tal y como nos señala en su prólogo Gsús Bonilla, unas colaboraciones del autor para la revista El Casco y la parte final es un redescubrimiento irónico y visual de las Cuatro estaciones de Vivaldi.

Tal y como ya dije en Balances parciales al terminar la reseña: Felipe Zapico, genio y figura.

miércoles, 13 de febrero de 2013

LAS NOVELAS TONTAS DE CIERTAS DAMAS NOVELISTAS DE GEORGE ELIOT




Las novelas tontas de ciertas damas novelistas
George Eliot
Traducción y prólogo de Gabriela Bustelo
Editorial Impedimenta,2012
59 páginas
12,50 euros

George Eliot era el pseudónimo de Mary Anne Evans (1819-1880). Fue una de las grandes figuras de la narrativa inglesa. Usó un nombre masculino para que su obra fuera tomada en serio ya que pocas escritoras escribían con sus verdaderos nombres, aunque había excepciones: las hermanas Brontë.  Por otro lado también quiso evitar el escándalo que suponía mantener una relación extramatrimonial con el periodista George H.  Lewes que duró desde 1854 a 1878, fecha en que falleció.

Las novelas tontas de ciertas damas novelistas es un pequeño ensayo de George Eliot sobre la novela tonta (o rosa) y empieza así: “El género de las Novelas Tontas Escritas por Mujeres tiene muchas subespecies que, según la calidad concreta de la tontería que predomine en ellas, pueden ser superficiales, prosaicas, beatas o pedantes. Pero la amalgama de todas estas subespecies  variopintas produce un género-basado en la fatuidad femenina – donde pueden incluirse la mayoría de estas novelas, que podríamos llamar del estilo de “artimaña y confección” (pág. 15)”. Toda una declaración de intenciones.

A partir de aquí pone varios ejemplos de novelas tontas teniendo en cuenta las subespecies referidas en el primer párrafo del ensayo, aunque nos indica el título pero no el nombre  de las autoras.  Según explica la prologuista y traductora, Gabriela Bustelo,  estas novelas son objeto de estudio en los cursos de escritura en Inglaterra.

Comienza hablando sobre  Compensación, una novela de “artimaña y confección”. No tiene desperdicio el diálogo de una niña de cuatro años con su madre. Eliot acaba el texto haciendo la siguiente reflexión: “No sorprende descubrir que este portento infantil, cuyos síntomas tienen un preocupante parecido con los de una adolescencia anulada por la ginebra, desciende de una madre que también es un verdadero fénix” (pág. 21).

La siguiente novela sería Laura Gay, seguiría Rango y belleza, El enigma: un fragmento de las crónicas de la Casa Wolchorley, La vieja iglesia gris y Adonías, un relato de la diáspora judía.

Es una lástima que no sepamos el nombre de las autoras de estas novelas. He intentado buscar información a través de internet  pero no he encontrado ninguna referencia sobre ellas. Creo que si la prologuista tenía esta información habría sido estupendo compartirla con los lectores de este ensayo.

En Las novelas tontas de ciertas damas novelistas  hay párrafos realmente demoledores. He aquí una muestra:
“Las novelas tontas transcurren casi todas en el entorno de una alta sociedad de enorme elegancia. Pensábamos que las mujeres necesitadas se hacían novelistas, como se hacen institutrices, porque ambas ocupaciones permiten ganarse el pan de un modo bien visto por la sociedad (…). Bajo la mala literatura había un estómago vacío; bajo la tontuna, un mar de lágrimas” (pág. 18).

Haciendo referencia a El enigma, “Si, tal como se acepta universalmente desde hace tiempo, una gran preparación cultural no hace sabio a un hombre, una preparación cultural mínima basta para hacer sabia a una mujer. Y la modalidad más traviesa de la tontería femenina es la modalidad literaria, porque tiende a confirmar el prejuicio popular contra una educación femenina más sólida” (pág. 43).O, “el intelecto medio de las mujeres está mal representado por el grueso de la literatura femenina, pues las pocas autoras que escriben bien están muy por encima del nivel intelectual de las mujeres en general, pero las numerosas autoras que escriben mal están muy por debajo” (pág. 56).Otras novelas hacen alusión a este tema. Podemos encontrar un párrafo en la novela Unos ojos azules  del escritor Thomas Hardy (1840-1928), que coincidió en el tiempo con la Sra. Eliot, en el cual la protagonista, Elfride Swancourt, ha escrito una novela y cuando su madrastra se entera de que no tiene intención de publicarla le dice lo siguiente: “Pamplinas, hija mía. Publícala, sea como sea. Todas las señoras lo hacen hoy en día; no para ganar dinero, como puedes imaginar, sino como garantía de que sus futuros maridos las respetarán intelectualmente” (pág. 160. Editorial de Debolsillo, febrero 2010).

Actualmente podríamos decir que las novelas tontas serían las denominadas chick-lit, por ejemplo,  El diario de Bridget Jones (Helen Fielding) o cualquier título de Marian Keyes o lo que es lo mismo, cualquier libro de cualquier escritora de las sagas de los señores  de las tierras altas de Escocia, los Highlanders, hombres guapísimos, feroces guerreros y que se vuelven tiernos cuando conocen a la mujer más joven y  bella  del mundo y, sobre todo, virgen y sexualmente muy activa y que, pese a que han luchado a muerte por salvar a la heroína, huelen a lavanda.  No sé qué pensaría la señora Eliot al respecto si leyera una de estas novelas.

Me quedo con la frase que dice Cristina Armiñana, referida en el prólogo, al respecto de la novela rosa y esto se puede aplicar en las novelas de todos los tiempos: “Las mujeres buscan hombres que aún no existen. Los hombres buscan mujeres que ya no quedan. Y las novelas románticas hacen realidad ambos sueños”. Sobran las palabras.

George Eliot debió de causar mucho revuelo en su época al publicar este ensayo, sobre todo si las autoras eran conocidas.


martes, 5 de febrero de 2013

LA SEÑORITA DASHWOOD DE ELISABETH TAYLOR



La señorita Dashwood
Elizabeth Taylor
Traducción: Claudia Casanova
Ático de los Libros, 2012.
250 páginas
18,50 euros

Elizabeth Taylor (1912-1975) fue una importante pero poco conocida escritora inglesa. Su nombre real era Dorothy Betty Coles pero como no le gustaba lo cambió por Elizabeth. En 1924 se casó con Kendall Taylor lo que le llevó a llamarse Elizabeth Taylor, coincidencia con la actriz y que le ocasionó más de un problema.  Curiosamente, si buscamos información acerca de la autora en la wikipedia aparece primero  la actriz. Hay una aclaración respecto a la autora (Elizabeth Taylor –escritora-).

En sus inicios trabajó como institutriz y en una biblioteca, esto se reflejará en su obra, por ejemplo en La señorita Daswood. Fue una persona muy discreta, modesta y con ideología de izquierdas. Ático de los libros la ha recuperado del olvido.

La señorita Daswood fue editada en 1946 y  nos cuenta la historia de Cassandra Daswood, una joven que, a la muerte de su padre, decide ser institutriz. Se instala en Cropthorne Manor y será la encargada de educar a Sophy, la hija del dueño de la mansión, Marion Vanbrugh, un hombre viudo, distante, amante de la literatura griega y con pocas ganas de hacer reformas en la destartalada mansión. Cassandra se enamorará de él desde el primer momento en que lo ve (“Antes de verle o hablar con él, había decidido amarle, como una institutriz en una novela”, pág. 236).

La señorita Daswood es una novela de amor de entreguerras en la que todos los personajes tienen una fuerza arrolladora, bien por su pasado, por la convivencia entre ellos o por la influencia de otras personas que ya no están entre ellos.

 Tom, hermano de Marion, es un pintor atormentado que pasa la mayor parte del día ebrio y que guarda un importante secreto. Margaret Osborne, prima de ambos, es médico, está embarazada y tiene apetito desmesurado. Posee un carácter bastante irascible. La insegura tía Tinty, madre de Margaret, hipocondríaca e incapaz de dirigir la casa. Y Nanny, una antigua niñera, con un carácter muy dominante.

Elizabeth Taylor hace referencia en esta novela a diferentes obras victorianas ya sea con títulos o con personajes de alguna de ellas: Algunos de los personajes de La señorita Daswood  van al cine a ver la película Orgullo y prejuicio, o a Tom  se le compara en un momento con Heathcliff, el protagonista de Cumbres Borrascosas ( obra de Emily Brontë).Pero, sobre todo, existe una vida paralela entre la protagonista de La señorita Dashwood y la protagonista  de Jane Eyre ( de Charlotte Brontë): ambas son huérfanas. Jane Eyre pierde a sus padres de niña y Cassandra pierde a su padre siendo una muchacha joven.
Ambas son institutrices y sus pupilas son niñas difíciles: Jane Eyre es la institutriz de Adela Varens, una niña superficial y tontorrona y Cassandra es la institutriz de Sophy, una niña inteligente y mordaz.
Ambas se enamoran de los tutores de las niñas: Jane Eyre del Sr. Rocherster y Cassandra del Sr. Marion Vanbrugh, y, a su vez, estos protagonistas masculinos llevan tras de sí un pasado con otra mujer. Por otro lado,  tanto Jane Eyre como Cassandra sufren un contratiempo que les llevará a separarse de ellos súbitamente.

En La señorita Daswood hay una clara influencia de Jane Austen.  El apellido de Cassandra es Daswood, como las protagonistas de Sentido y sensibilidad. De hecho, Cassandra es soñadora como Marianne Dashwood y ha leído muchas novelas, como Catherine Morland, la protagonista de La abadía de Northanger, durante su adolescencia. La señorita Daswood comienza: “Cassandra, gracias a todas las novelas que había leído, estaba segura de experimentar las emociones adecuadas…” (pág.9). En La abadía de Northanger, Catherine “leyó cuantas obras deben leerse para abastecer la memoria de esas citas tan prácticas y tranquilizadoras que resultan en las vicisitudes de una vida agitada” (pág. 12  en Alba Minus).

He disfrutado enormemente la lectura de esta recomendable novela. En esta época del año donde las inclemencias del tiempo nos dejan en casa más de un día es el momento idóneo para leer una novela de amor donde la ñoñería no tiene cabida. Espero que Ático de los libros nos deleite con otras obras de esta gran escritora.

jueves, 31 de enero de 2013

AZUL RUSO DE PATRICIA ESTEBAN ERLÉS



Azul ruso
Patricia Esteban Erlés
Páginas de Espuma, 2010.
131 pp
14 euros

Si  hay algún adjetivo que defina bien los relatos de Patricia Esteban Erlés (1972) es inquietante. La zaragozana había debutado con otro libro de cuentos, Manderley en venta. Posteriormente también publicó otro libro de relatos, Abierto para fantoches. Más recientemente ha publicado Casa de muñecas, libro de microrrelatos.

Una mujer que prende fuego a su casa, Piroquinesis; un hombre que habla con una finlandesa que está al otro lado de su televisor, La chica del UHF, en una especie de Poldergeist internacional o una mujer que compra un fragmento de criptonita, en Criptonita, y descubre su efecto sobre los gatos. Muchos gatos en sus cuentos, uno de ellos da título al libro, Azul ruso, el relato más largo. La inquietante historia de una mujer que convierte a todos los hombres en gatos. Pronto uno, al que ha convertido en gato azul ruso, parece querer tomarse la venganza. Aunque seguramente el que más me ha llenado ha sido Hungry for your love, la historia entre una mujer que parece haber tenido un accidente y un hombre que la ha abandonado. Pero nada es lo que parece y pronto el giro del relato nos lleva a otro punto mucho más desasosegante. Desasosegante es otro de los adjetivos que le viene bien a las historias de Patricia Esteban Erlés.

En Mahou, una situación cotidiana: el encuentro con un antiguo amante en un bar. Caballitos de mar nos presenta la historia de una lesbiana que se convierte en mascota en un parque de atracciones y que un día ve a su pareja besándose.

Porvenir nos narra cómo un hombre que ha perdido a su mujer e hijo en un accidente de avión conoce a una mujer en un autocar.

También son protagonistas los animales en Mudanzas. En este caso un reptil, una iguana, que es encontrado en el piso al que se mudan unos nuevos propietarios y a los que dificultará su vida.

No es menos desasosegador encontrarse ante el fin del mundo y pelearse en ese último momento, Color fin del mundo, y, tal vez, descubrir que se tiene cierta responsabilidad sobre el final que nos depara.

Los últimos relatos hablan de un superhéroe en un mal momento al que su novia abandona, Superwind; una mujer que va a ser enterrada con su vestido de boda, Los zapatos de Margot, o un inválido que tiene la capacidad de matar con el pensamiento, Sesentamil.

Algo de irrealidad tratada con mucho realismo. Tras leer estos cuentos de Patricia Esteban Erlés nadie se siente igual. Una narradora que promete.

lunes, 10 de diciembre de 2012

STILL LIFE DE JUAN VICO



Still life
Juan Vico
Servei Publicacions UAB, 2011,
75 pp
14 euros

Still life es el último poemario de Juan Vico (1975). Con este sugerente título que viene a traducirse como "naturaleza muerta", el poeta nos presenta un conjunto de poemas con muchas referencias al mundo cinematográfico, no en vano el propio Juan Vico estudió la carrera de Comunicación Audiovisual. Así dos mundos se unen, visual y escrito, para dar lugar a este poemario. Un libro breve de 80 páginas y  29 composiciones. Un libro tremendamente plástico.

Al autor parece gustarle salirse de la escritura para entrar en contacto con otras artes. Si en este Still Life dominan las alusiones visuales, en su siguiente libro, Hobo,  contiene interrelaciones con el  mundo de la música.

 En Still life hay además referencias a la fotografía y a la pintura. En definitiva, un planteamiento visual que busca la reacción frente al objeto artístico y la plasma. Su mundo, sus modelos son Rothko, Paul Klee, Balthus o Brueghel.

El poemario se divide en tres partes. La primera, Tramar la luz contiene claras alusiones visuales y pictóricas:

(p.23) “Si la luz, si el contraluz es el apropiado,
conseguiré que me revele el pudoroso trazado de sus nervios”

(p29) “La mañana parece un ajedrez
dibujado en el fondo de un gran vaso
lleno de espuma roja”

La segunda, Dominical (Interior con figuras) parece situarse en un espacio más cotidiano y cercano:

(p.33) “La escena es previsible: tú dormitas
medio desnuda y yo voy calibrando
palabras empujado por el roce
de la luz perezosa del domingo”

(p.39)”Sobre la mesa el diario
medio leído, junto a una taza
con restos de café”

 En la tercera, Noche americana, explosionan las referencias cinematográficas.

(p.71) “No recuerdo en realidad de aquellos días
más que el olor del mar en cuarentena,
el olor
levantisco del mar en marzo,
y el título de las películas que compartimos.
Le rayon vert, por ejemplo.”

 Still life ha sido premiado por la Universidad Autónoma en el certamen Divendres culturals y publicado dentro de la colección Gabriel Ferrater. Como si se tratase de un bodegón el poeta parece contemplar naturalezas muertas, objetos inanimados y buscar una reacción.

Recuerden el nombre del autor, Juan Vico. Seguro que seguirán oyendo hablar de él. Buen momento para leer Still life.

viernes, 30 de noviembre de 2012

EL SILENCIO DE TU NOMBRE DE ANDRÉS PÉREZ DOMÍNGUEZ




El silencio de tu nombre
Andrés Pérez Domínguez
Plaza y Janés, 2012
603 pp.
20,90 euros

Invierno de 1950, Martín Navarro se ve obligado a abandonar la seguridad de París para seguir a su amante, Erika Walter, viuda de un agente secreto alemán, cuando huye a Madrid con unos importantes documentos que implicarían a altos cargos nazis.
Martin Navarro, ex miembro del PCE, sabe que volver a España supone el riesgo de ser capturado tanto por la  policía franquista, como por sus propios compañeros de partido que le acusan de traidor. En Madrid se verán envueltos en una trama de espionaje e intereses ocultos tremendamente peligrosa.

El silencio de tu nombre de Andrés Pérez Domínguez es una novela llena de intrigas, aventuras, amor, con unos personajes con una fuerza espectacular.

Los personajes masculinos de la novela son auténticos héroes. Son hombres fuertes, con una personalidad arrolladora: Martín Navarro abandona  París y lo arriesga todo a sabiendas de que la policía, los compañeros y la CIA le siguen los talones para encontrar a Erika. Ello le llevará a pasar momentos muy peligrosos en su estancia en Madrid. Es un hombre desencantado con el partido al que pertenece: “A lo mejor es que resultaba inevitable acabar no creyendo en nada después de haber luchado tanto. Tal vez el desengaño fuese la única meta posible, aunque uno no acabase por darse cuenta hasta que era demasiado tarde” (pág. 496) pero arriesgará su vida si es necesario por el amor de Erika Walter.

Gregorio León, periodista deportivo y miembro en la clandestinidad del PCE, tendrá la misión de matar a su amigo Martín pero para ello tendrá que investigar en qué está metido y si es culpable realmente de traición. Hombre  joven e  idealista que cree que las cosas pueden cambiar luchando hasta el final. Enamorado de Marina, una chica de alterne de Le Cygne Noir, que hará que sobreviva en los momentos más duros de la novela.

Tampoco hay que dejar de lado los personajes más siniestros: Herbert Mundt y Alois Becker, altos cargos nazis que viven con toda impunidad en España protegidos por el Gobierno de Franco y que harán todo lo que esté en sus manos para  conseguir unos lingotes de oro robados durante la II Guerra Mundial y que sospechan que tiene Emil Liebermann, el marido de Erika Walter.

Pero los personajes realmente interesantes son los femeninos: Erika Walter es una enigmática mujer, fuerte y valiente,  por la que cualquier hombre perdería la cabeza, de hecho Martín Navarro arriesga su vida por ella. La imaginas bella y seductora. O Marina, la chica de alterne de Le Cygne Noire, que consigue enamorar a Gregorio León en una época en la que una mujer con esa vida era poco menos que prostituta.
Pero el personaje que te deja sin aliento es Mercedes Corrientes, beata, franquista, adinerada ya que es hija de uno de los banqueros más importantes de Madrid. Amiga de Erika y, por supuesto, de los nazis y en cuya residencia de Sevilla ocurren las cosas más atroces de la novela.  Nunca sabes hasta dónde llegará su poder y al lado de quien se pondrá.


El silencio de tu nombre es una novela con final abierto. El autor cree que los finales abiertos dan al lector la responsabilidad de aportar su propia forma de rematar la novela. En mi final  la novela da pie a otro volumen.

Es una novela trepidante que atrapa desde la primera línea: ”Justo antes de saltar pensó que por llevar tanto tiempo huyendo era incapaz de recordar ningún momento de paz en su vida” hasta la última. Los lectores reticentes a leer novelas de gran grosor no se arrepentirán  pese a las 603 páginas que tiene el volumen. 

El silencio de tu nombre es una novela muy recomendable para aquellos lectores que nos gustan las historias de postguerra, donde la trama de la novela la imaginas en blanco y negro, como la época. Y para aquellos lectores aficionados a la novela negra y a las novelas de aventuras. En estos días de lluvia y frío es un buen libro para leer junto a la chimenea y una buena copa de vino.

viernes, 16 de noviembre de 2012

EL MAL HOMBRE DE RUBÉN ROMERO SÁNCHEZ



El mal hombre
Rubén Romero Sánchez
Editorial Legados, 2012.
64 pp.
10 euros

Es difícil poetizar sobre la vida de un hombre, sobre las vicisitudes, sobre sus miserias, opiniones, sucesos… Es más si se hace poéticamente. Y todavía lo es más si el autor se permite la licencia de utilizar para ello todas las palabras, incluso aquellas expresiones que los cánones poéticos más estrictos no permitirían. Eso es lo que hace Rubén Romero Sánchez (1978) en su poemario El mal hombre. Y sin embargo lo hace con sencillez, de forma directa y sin ambages, sin rodeos. Por eso a veces es certero y a la vez tan efectivo.
Rubén Romero divide el libro en cinco cantos que toman los siguientes títulos: Del amor, de la traición, del tálamo, del olvido y del perdón. Y todas estas partes contienen algunos de los temas universales dentro de la poesía pero tratados desde el prisma de la vida de un mismo hombre.

De la sinceridad del contenido dejo una muestra (p.13):

“Dejaré mi dinero en la mesilla,
mi condena en mi próximo exilio,
mi último nombre en tu boca de mil nombres.
Huyo tan deprisa que ya no sé quién soy”

A veces la paradoja de la vida plasmada poéticamente y con ironía, ironía ante la frustración (p.15):

“dios, si tú eres el verbo,
yo qué cojones soy,
un complemento
circunstancial?”

En estos versos constatamos el uso de vocabulario que podríamos designar como no específicamente poético y eso demuestra la libertad del autor y la valentía al hacerlo así.
Muchos de sus poemas no llevan título, otros pocos sí. Son los menos.

Ese mal hombre parece ser un hombre desarraigado (p.16):

“desgraciado el que tiene
condenas por cumplir”

Un hombre de aquí o de allí  que sólo a veces echa raíces, forjado a experiencias que le dejan huella (p.19):

“y a la mierda y termino el amor
que me ha hecho lo que soy”

Y al que cierta sorna parece definirle (p.20):

“y sobre todo no os quitéis el sombrero,
así cogí mi último
puto resfriado”

Las sentencias caen como losas (p.21):

“La traición es la única
que me hace sentir humano”

Y también en (p.25):

“que toda mi huida fue solamente
la forma que escogí de morir poco a poco”

Las vicisitudes le hacen perder la esperanza, como a todos (p.27):

“Disculpar a dios por ser un bastardo”

A veces la amargura, la realidad parece indicar un cierto determinismo y la monotonía resalta la desazón. La poesía no es aquí un canto a la belleza, más bien una descripción de la cruel realidad (p.34). Por eso el autor parece burlarse de la inocencia de Bécquer:

“¿Que qué es poesía?
Y qué más da,
¿acaso va a pagar nuestra hipoteca a la vida?”

Pero la realidad no está exenta de reflexión (p.36):

“nunca confíes en alguien
que ha profanado sus sueños”

Y al final no encontrar consuelo alguno en ese camino (p.46):

“Bendito seas dios,
más barato que una puta”

El libro desemboca en un epílogo en el que uno capta a pesar de lo vivido que todo lo humano no le es ajeno. 

miércoles, 31 de octubre de 2012

GUÍA LITERARIA DE LONDRES DE VARIOS AUTORES



Guía literaria de Londres
Varios autores
Joan Eloi Roca (edición, prólogo y traducción)
Ático de los libros, 2012
329 pp
18,90 euros

Guía literaria de Londres  no es una guía de viajes al uso. Es una espléndida guía constituida por  más de cuarenta relatos en forma de diarios, misivas, fragmentos de obras literarias y poemas. A través  de ellos podemos adentrarnos en la ciudad pero no en la actualidad, sino en el Londres de antaño.

Comienza con el prólogo del escritor que ha compilado todos los relatos, Joan Eloi Roca, y de manera magistral aunque, como dice él: “la selección es personal y muchos otros nombres podrían haberse sumado a ella”, y finaliza con un discurso del Príncipe de Gales. Hay que añadir que cada relato tiene una pequeña introducción  hecha por Joan Eloi en el que nos explica quién es cada uno de los escritores de las narraciones y hace comentarios alusivos al texto. Son realmente muy interesantes y amenos.

 Los  primeros relatos nos introducen en  la historia antigua de Londres y el resto nos hace una ruta no sólo por sus calles y monumentos, sino por hechos históricos que marcaron la ciudad, como por ejemplo  la peste bubónica que perduró dos años (1664-1666), Diario de una plaga de Samuel Pepys, o el gran incendio de 1666, El gran incendio de Londres, de John Evelyn.

 Uno de mis preferidos es el de Washington Irving, La abadía de Westminster. Ya en esa época, 1819, Irving se quejaba de los destrozos provocados a las tumbas de los nobles:”No hay una sola tumba real que no sea prueba de lo falso y pasajero que es el homenaje de la humanidad (….) ¡Todas han sido en mayor o menor grado deshonradas!” (pág. 41). 

El relato más extenso  es el de Un español en el Londres del siglo XVIII de Antonio Ponz (1725-1792). Es quizás el relato que yo considero como una auténtica ruta turística y lo hace a través de  reflexiones en forma de carta a otra persona. No sólo habla sobre monumentos sino que reflexiona sobre cosas que le llaman la atención, como la cantidad de luz que hay en los escaparates, los deshollinadores, los lugares de ocio o las peleas callejeras. Es muy interesante.

Otros relatos hablan sobre curiosidades: Cafeterías, de John Macky y César Saussure, las cuales se convirtieron en sede de tertulias y discusiones filosóficas. Un libertino en la ciudad, de James Boswell, Los clubs privados de Londres, de Joseph Hatton, Prostitutas en Haymarket, de Dostoyevski o Dorian Gray en un  fumadero de opio, de Oscar Wilde. De este mismo tema hay otro más En un fumadero de opio del este de Londres. Y no olvidemos la temporada de bailes en La temporada: la fiesta de Jane Austen, de Jaen Austen, o la Gran Exposición Universal  de 1851 vista por Charlotte Brontë.

Hay otros relatos que nos hablan de problemas en la ciudad, como por ejemplo El smog de Londres, de John Evelyn, en él nos cuenta el problema que ya existía con la contaminación, un problema que llega hasta nuestros días. 

Hay varios poemas, como por ejemplo La visión de Londres de lord Byron, de Lord Byron o Parliament Hill, de D.H.Lawrence

Relatos en los que Londres es vista por extranjeros: Edmundo de Amicis utiliza el rio Támesis para recorrer la ciudad. Será el rio Támesis uno de los temas, junto con la Abadía de Westminster, más utilizados. Para Natsume Soseki en La ciudad de las tentaciones, Londres fue la ciudad donde pasó los años menos gratos de su vida. ”Entre los ingleses viví en la miseria, como un perro pobre que se hubiera perdido entre una manada de lobos” (pág. 307).

La mayor parte de relatos van acompañados de unos espléndidos grabados y fotografías con anotaciones de Joan Eloi.

En el año en que Londres ha celebrado el jubileo de su reina y los Juegos Olímpicos, ésta es una guía de viajes distinta a la que podemos utilizar habitualmente para visitar una ciudad. A mí que me gusta hacer mi propia guía de las guías de viajes y en las que hago montones de anotaciones, éste será un estupendo manual para ampliar y comparar la ciudad en distintas épocas.