martes, 17 de julio de 2012

ENTREVISTA A JUAN BOSCO


Reseñados ha podido conversar en diferido con Juan Bosco a raíz de la publicación de su libro La Lista.
Luis Vea (Barcelona)

Luis Vea: La lista es un libro que se sitúa en la inmediata posguerra. Habrá quien diga: otro libro sobre la guerra civil. ¿Qué le dirías?
Juan Bosco: Le diría: nada más lejos de la realidad. En Canarias no hubo confrontación armada y esta novela está ambientada, como bien dices, en la inmediata posguerra y en un lugar, la isla de Tenerife (es decir, Canarias) en el que, por sorprendente que parezca, pudo haber cambiado el destino de España, porque Francisco Franco estuvo a punto de sufrir un atentado en, al menos, dos ocasiones antes de abandonar su puesto en la, entonces, Comandancia General de Canarias, en Santa Cruz de Tenerife. Uno de esos atentados es el punto de partida de esta novela. Además, esta es una historia de heroísmo humano que tiene un objetivo concreto: hablar, por fin, de los terribles acontecimientos sucedidos aquí tras la guerra, que podrían resumirse en una palabra atroz: genocidio.

L.V: Quizá las características de aislamiento de Canarias propiciaron que se viviese la guerra de otro modo, no en vano el golpe se hizo con el poder en escaso tiempo. Cuéntanos algo de esa época que no digas en la novela.

J.B: La guerra es una consecuencia del fracaso del golpe de estado capitaneado por Emilio Mola; y digo fracaso porque las fuerzas armadas leales al gobierno constitucional de la República, hicieron frente al levantamiento. La drástica división interna en el ejército evitó un triunfo inmediato de los militares sublevados, que no fueron todos. Ese hecho de división da lugar a la confrontación armada. Por otro lado, Franco, que se hallaba destinado en Canarias (más bien desterrado por Manuel Azaña al dudar este de su "excesiva lealtad"), no se sumó al golpe hasta que vio el camino libre para jugar sus cartas. Es la muerte, considerada accidental, del general Sanjurjo (quien iba a estar al frente del alzamiento, como en el 32) el hecho que pone a Franco en marcha. Además, no contando con la simpatía de gran parte de los mandos (no en vano le nombraban con diferentes apodos como "Miss Canarias", "Paca la Culona",...), sí tenía el apoyo y el estímulo de personas con gran peso en la sociedad de la época, entre otros, Juan March, quien financia la operación de traslado de Franco desde Gran Canaria en el avión Dragon Rapide. Una vez fue ganando posiciones procedió a la eliminación de aquellos que podían hacerle sombra o, en los inicios, frenar sus planes, como ocurrió con Balmes en Las Palmas de Gran Canaria

L.V-Tengo interés en saber cómo ha reaccionado en general la sociedad de La Orotava al conocer tu libro y su contenido. ¿Qué actitudes te has encontrado? ¿Comprensión? ¿Ganas de olvidar? ¿Rechazo?

J.B: Para mi sorpresa, la reacción general ha sido extraordinariamente positiva. Este libro se está convirtiendo poco a poco en una especie de "mecanismo exorcista" de los terribles fantasmas y miedos que permanecen en el inconsciente colectivo de la sociedad canaria. Me llegan constantes agradecimientos, como si, al leer el libro, mucha gente hubiera encontrado las palabras que siempre quiso gritar pero, por un terror viejo que traen en sus genes, no ha podido hacerlo. Tengo un inmenso sentimiento de gratitud y responsabilidad. Este es un libro que busca arrojar luz sobre una época de sombras que, en Canarias, ha estado sometida al silencio; un silencio que, bajo mi punto de visto, es fruto de la omisión consciente, ese pecado tan social y tan de nuestros días.



L.V: Supongo que debe haber habido un proceso de documentación. ¿Puedes explicar cómo supiste de la historia y cómo investigaste?

J.B: Pude acceder a muchos testimonios de hijos y nietos de víctimas, algunas de las cuales sufrieron la brutalidad de las Brigadas del Amanecer y alcanzaron la muerte. Trabajé con numerosas fuentes bibliográficas que consultaba constantemente y accedí a las actas municipales del Archivo de La Orotava desde enero de 1931 hasta enero de 1941. Meses de trabajo. Aunque a lo largo de mi vida, por familiares y conocidos, fui haciéndome eco de muchos datos, historias de toda índole de aquellos años que, de algún modo, quedaron grabadas en mi memoria y vieron la luz a través de La Lista.

L.V: Siendo como es un libro de ficción ¿qué hay de verdad y de ficción en La lista?

J.B: Es una ficción y, al mismo tiempo, no lo es. De hecho, la idea central (la lista de 86 nombres), el método de evacuación de los perseguidos y la intrahistoria de los personajes principales sí es ficción. Sin embargo, las descripciones de las localizaciones y del ambiente de la época, el relato de algunos hechos concretos, muchos personajes y todos los datos aportados son reales. Es decir, La Lista es historia novelada; o dicho de otro modo, uso ciertos aderezos para contar algo que, de una manera u otra, sucedió. Tan es así que continuamente recibo testimonios que superan con creces la barbarie de ciertos momentos de la novela.

L.V: Juan, tú provienes del mundo de la música y ahora te pasas a las letras, aunque ya habías ganado algunos concursos literarios. ¿Qué diferencias y semejanzas ves?

J.B: Bueno, el tema es "la palabra", en cualquiera de sus formas. La canción quedó aparcada hace ahora seis años por causas complejas que necesitarían de otra entrevista para ser explicadas. Tras un tiempo de reflexión me sentí preparado para abordar un proyecto literario de envergadura, quizás porque me sirvió de entrenamiento un trabajo previo (El Tercer Latido, Editorial Destino), encargo de la Alianza de Civilizaciones. Después de esa experiencia me vi mentalmente fuerte para algo más laborioso y comprometido. Y surgió La Lista. En cualquier caso, la canción tiene una dinámica diferente, un estado mental propio. Lo mismo sucede con la novela, pero son ámbitos distintos. Sin embargo, ambos se sustentan, al menos en mi caso, en una experiencia previa de alumbramiento; es decir, antes de hacer la canción, la oigo; antes de escribir la novela, la sé de arriba abajo. ¿Por qué me sucede así? No tengo la menor idea. En cuanto a la poesía, no sé si volverá alguna vez; y la canción, qué sé yo... Quizás pudiera volver; sería una manera divertida de descansar entre libro y libro. Pero el compromiso es con la palabra, porque es el instrumento que me ha dado la vida, y yo no sé entender las habilidades de uno más que en clave de utilidad y, por tanto, prima el sentimiento de responsabilidad.

L.V: La novela contiene una gran cantidad de personajes y de voces. Debe haber sido difícil hablar de todos ellos y crear tantos diálogos. Háblanos de ello.

J.B: Fue necesario elaborar un esquema previo en el que definí con antelación la historia de cada personaje. Luego me hice un guión general con la descripción de todos los capítulos. Ese fue el instrumento que me permitió poner en juego a tantos y tan variados personajes. Pero, he de decir que, en este caso, tuve una experiencia muy curiosa. El único esfuerzo que debía hacer era el de mantener la constancia en el trabajo. La obra venía en imágenes y, con ellas, llegaba también la voz de los personajes, sus modos de sentir, de entender la vida; era como si pudiera verlos por dentro, comprenderlos, percibirlos,... Fue extraordinario y, al mismo tiempo, intensísimo. Con ellos reí, lloré, grité,... Viví toda clase de emoción humana como si la estuviera experimentando en mis propias carnes. Eso hizo posible la relación entre ellos y los diálogos.

L.V: El mensaje del libro es demoledor. La novela que inicialmente narra una historia de esperanza poco a poco va yendo hacia un camino opuesto. ¿No podía ser de otro modo?

J.B: Como comenté antes, el objetivo final de la obra es poner palabras al miedo colectivo y a unos hechos terribles que perduran en la memoria de demasiada gente. Esos hechos fueron como fueron. 1200 desaparecidos sólo en la provincia de Tenerife, y aquí no hubo, insisto, confrontación armada; una represión perfectamente tramada y perpetrada por los poderes establecidos tras la guerra: la oligarquía, la iglesia, Falange Española, Acción Ciudadana,... Los datos son tan brutales... Terminar la historia felizmente habría sido poco realista, y yo necesitaba que hubiera realidad.

L.V: La lista es un libro escrito de una forma muy cinematográfica. Llevar al cine la historia no parece difícil como ocurrió con otros libros como Las trece rosas o Soldados de Salamina. ¿Te lo has planteado? ¿Tienes alguna oferta?

J.B: Tengo que admitir que es un sueño que albergo. Me lo han planteado sí, pero no gente en disposición de emprender un proyecto que requiere una gran inversión. Creo que la posibilidad está ahí. Quizás tras el verano, tras la presentación en Madrid y otras ciudades, ese camino pueda abrirse. Quién sabe...

L.V: Por último nos gustaría saber si estás trabajando en algún proyecto nuevo, en alguna otra novela.

J.B: Sí. Esto es una máquina que hay que mantener engrasada, Estoy en otro proyecto, otra novela, pero de un registro absolutamente distinto. Será una historia contemporánea, que camina entre la ciencia y el humanismo radical de su personaje principal. Y, por supuesto, con sus ingredientes claves: intriga, personajes interesantes,... Espero que sea, al menos, buena literatura.

L.V: Muchas gracias, Juan, por tu amabilidad y felicidades por tu libro La lista.
                                                                                                                                                           

viernes, 13 de julio de 2012

LA LISTA DE JUAN BOSCO




La lista
Juan Bosco
Principal de los libros, 2012
413 pp.
22,50 euros

Si a cualquier lector se le habla de un libro llamado La lista, muchos pensarán en seguida en la novela – y, sobre todo, en la película – La lista de Schindler. Sin embargo muchos lectores desconocerán otra historia más cercana sobre una lista, una historia reciente que nos desvela como el general Franco fue objeto de varios atentados. Uno de ellos, del que habla el libro La lista, pudo haber cambiado el curso de la historia y quién sabe si de la posterior guerra civil. Pero La lista no trata específicamente de ese hecho, sino de la época en que ocurre y  de los protagonistas de la novela, personas cuyas vidas se olvidaron y quizá sólo permanecían en el recuerdo de algunos que les conocieron.
La lista es una novela trepidante, a caballo entre el thriller y la novela de intriga, con elementos de novela negra. Imagínense que alguien descubre una lista en la que aparecen una serie de nombres de  personas vecinas y conocidas que una a una van desapareciendo misteriosamente. Enmarquen este hecho en la posguerra y añádanle un amor prohibido con la hija de un noble, que además será luego una buena aliada, y tendrán delante buena parte de lo que es La lista. Su autor, Juan Bosco, que ya había hecho alguna incursión literaria, básicamente en la poesía, pero que provenía del mundo de la música, nos presenta este episodio de la historia de su pueblo, la villa de la Orotava (Tenerife).
Una de las preguntas que yo mismo me he hecho antes de leer este libro es si hacía falta otra novela sobre la guerra civil o la posguerra tras las exitosas y recientes Las 13 rosas o Soldados de Salamina. Probablemente la pregunta está mal encaminada. Uno se apercibe de ello al finalizar el texto. No se trata de una historia más de la guerra civil, básicamente porque los que conozcan un poco la historia de Canarias sabrán que allí guerra hubo poca. Básicamente se trató de un golpe de estado que partió de allí y que posteriormente desembocó en una atroz matanza de todos aquellos ciudadanos leales a la República. Fue una verdadera masacre entre vecinos pues todos se conocían y todavía no era Tenerife la isla paradisíaca que sería para los turistas a partir de los años 60. Hubo mucha represión y ese ambiente asfixiante, sumado al concepto de aislamiento del que ya habló Unamuno unos años atrás, es el que se refleja en La lista.
Otra particularidad es que uno de los personajes relevantes es un monje, el hermano Lucas, venido desde Francia y nada afecto al Régimen tal y como uno se apercibirá a lo largo de la historia. Curioso que sea precisamente un religioso el desencadenante de los sucesos posteriores cuando la iglesia en general estuvo tan al lado del bando victorioso. Pero no hemos de olvidar que también hubo religiosos leales a la democracia y a la República.
La lista refleja el ambiente de posguerra con realismo por lo que es deducible que ha habido un importante proceso previo de documentación.
Una de los aspectos destacables y que creo que es el trasfondo al que nos lleva la historia es la necesidad de que la memoria permanezca, de que los sucesos se conozcan, sean parte de nuestras vidas y se integren en nuestras realidades. Olvidar el sufrimiento de esas personas sería olvidar una parte de nuestra historia.
La Lista es una novela que avanza con lentitud en su inicio, partiendo de un hecho histórico puntual como es el intento de asesinato de Franco, pero luego avanza con rapidez. La parte final del libro se lee con una cierta agonía para llegar a conocer el desenlace. Es un libro altamente recomendable tanto desde el punto de vista histórico (a pesar de que existe una licencia literaria en algunos aspectos de la narración) como desde el punto de vista puramente novelesco. Un libro que nos acerca un episodio reciente de la historia de Canarias y  - por qué no- para disfrutar estas vacaciones.

martes, 3 de julio de 2012

UNA CIUDAD ASEDIADA DE MARGARET OLIPHANT



Una ciudad asediada
Margaret Oliphant
Prólogo de Jesús Palacios
Traducción de Jon Bilbao
Ed. Fábulas de Albión, 2012
231 pp
18 euros                           


Margaret Oliphant (1828-1897), pese a tener una importante obra costumbrista e histórica, es recordada por sus narraciones victorianas de fantasmas. No es de extrañar ya que su vida pudo parecer un drama  victoriano: desgracias familiares y  diversos fallecimientos de sus seres más allegados -hijos, marido, hermano y sobrino- provocan un permanente contacto con la muerte, y a eso se une la necesidad económica de ganarse la vida escribiendo para subsistir. De ahí una obra tan extensa.
Antes de hablar de la novela en sí hay que destacar el extraordinario prólogo de Jesús Palacios, Nuestra señora de los espectros. En él nos desgrana en tres partes Una ciudad asediada. La primera habla sobre la vida de Oliphant (Heroína victoriana). En la segunda parte (Lo visible y lo invisible) nos explica la producción literaria de la autora con respecto al “más allá”. En la tercera  (La ciudad de los fantasmas) nos desmenuza la novela. Vale la pena leer el prólogo con detenimiento.
En cuanto a la obra en sí, Una ciudad asediada fue publicada en 1880 y es una de las novelas más conocidas de Margaret Oliphant. La acción transcurre en Semur, una pequeña ciudad de Francia, en la cual sus habitantes vivirán un suceso sobrenatural: la ciudad será tomada por los espectros de sus fallecidos. Pese a que es una novela de fantasmas no es un relato terrorífico aunque la atmosfera que nos describe la autora así lo sugiera.
El relato de los hechos está narrado por varios de sus ciudadanos. El personaje principal es M. Martin Dupin, alcalde de la ciudad que se vanagloria de ser burgués y racionalista. No cree en Dios aunque respeta las creencias de los demás (p.53): “Soy un hombre de mi tiempo y estoy orgulloso de serlo. Me hallo poco dispuesto a rendirme al control del clero”.
Otra versión de la narración corre a cargo de Paul Lecamus. Según Dupin (p. 57-58) “es algo así como un visionario (…) es como un soñador, alguien que no alberga sino ideas absurdas”. Él le acompañará a la ciudad una vez que ha sido asediada.
Monsieur Bois-Sombre, un aristócrata que se hará cargo de los habitantes cuando Dupin se interna en la ciudad,  dará otra visión.
Madame Dupin, la esposa del alcalde, nos hará reflexionar sobre la condición de la mujer en la sociedad victoriana. Es una mujer dulce, casi sumisa (p.175): “Acompañé a mi esposo hasta las puertas de la ciudad. No era mi intención distraerlo (…) Quizá fue mejor que el mensajero no se tratara de una mujer; luego ellos podrían haber dicho que lo sucedido fue fruto  de un delirio, de un ataque de nervios. No somos fiables a este respecto, aunque no comprendo la razón”.
Por otro lado, la versión de la madre del alcalde, Madame Veuve Dupin es la de la mujer victoriana por excelencia: mujer recta, de férreas tradiciones y  fuertes convicciones morales y religiosas y con un sentido de la supremacía de las clases sociales indiscutible.
No hay que dejar de observar al resto de personajes  secundarios.
Con la narración de los personajes, Margaret Oliphant reflexiona sobre la moral victoriana: las férreas convicciones religiosas, el costumbrismo, las tradiciones y los conflictos entre las diferentes clases sociales.  Nos habla de ciudadanos embrutecidos que le dan más valor al dinero que a la religión. “Ese es el único dios en que se puede confiar en estos días” (p. 44). Sin embargo, una vez que han sucedido los acontecimientos paranormales, se vuelven más beatos que los demás.
 También reflexiona sobre las  diferencias entre hombre y mujer. Es curioso el párrafo de la página 46 en el que daría la impresión de estar leyendo a Jane Austen: “¿Es que los caballeros y las damas no hacen lo mismo? ¿Hay en el mundo algo, aparte del dinero, en lo que merece la pena creer? A la hora de hablar de matrimonio, vos preguntáis en primer lugar cuál será la dot; y a la hora de entablar trato en sociedad con alguien, preguntáis: ¿Ese tal Monsieur Untel es rico?”
 Por otro lado, existe un mensaje moral en el relato: los muertos se aparecen a los vivos como consecuencia de la falta de fe y su alejamiento de Dios. Curiosamente los espectros sólo se  aparecen a los descreídos. Nos recuerda, en cierto modo, al Cuento de Navidad de Dickens, aunque en este caso una ciudad entera está tomada por los difuntos.
Pese a que la novela está ambientada en una ciudad francesa, nos podemos imaginar a sus personajes en cualquier pueblo o ciudad de Inglaterra.
Una ciudad asediada es una novela altamente recomendable para aquellas personas a las que les gusta la novela victoriana, independientemente de si se trata de  una novela fantástica o de cualquier otro género. Por si fuera poco todo en una esplendida y cuidada edición. 


viernes, 8 de junio de 2012

TRAS LOS LÍMITES DE LO REAL. UNA DEFINICIÓN DE LO FANTÁSTICO DE DAVID ROAS



Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico
David Roas
Páginas de Espuma, 2011
186 pp
15 euros

A David Roas (1965) lo conocí casualmente en la presentación en Barcelona del libro Perturbaciones, la fantástica antología de relatos coordinada por Juan Jacinto Muñoz Rengel. Luego le he ido viendo en casi todas las antologías que se han editado sobre lo fantástico, al mismo tiempo que he comprobado cómo se ha prodigado haciendo numerosos prólogos a otros libros. No es extraño, David Roas es conocido por lo fantástico. La vertiente de creador ya la había descubierto. La otra, la de experto y ensayista, la encontré a partir de este Tras los límites de lo real que fue galardonado con el Premio Málaga de Ensayo 2011. Y no es para menos porque su ensayo es casi abrumador. Para un profano de lo fantástico penetrar en la dimensión escrutadora de Roas se hace complicado porque el autor tiene muy trabajada su propia teoría en la que se explaya poniéndonos multitud de ejemplos. Pero vayamos al inicio.
Cuatro son los elementos que el autor analiza: la realidad, lo imposible, el miedo y el lenguaje. A cada uno de ellos le corresponde un capítulo. Más uno último dedicado a lo fantástico en la postmodernidad.
 Para entender el funcionamiento de lo fantástico primero debemos saber en contraposición lo que significa la realidad. Y sobre la realidad trata el primer capítulo del ensayo. Encontrar dónde está la confrontación entre lo real y lo imposible y averiguar qué modelo de realidad se está usando. Para explicar los diversos paradigmas Roas se retrotrae al siglo XVIII hasta la actualidad. Y así llegamos a la idea de que no existe una única realidad sino diversas versiones de la realidad.
En la segunda parte el autor analiza lo imposible y hace una distinción entre lo que él denomina la literatura fantástica, la literatura maravillosa, el realismo mágico y lo maravilloso cristiano. Estos últimos ejemplos es lo que el autor denomina lo pseudofantástico.
Otro elemento esencial es el miedo. Roas hace una introducción al miedo psicológico, a su relación con lo fantástico y hace una división de los diversos tipos de miedo.
En el cuarto capítulo destaca especialmente la parte que trata de los límites del lenguaje.
Finalmente todo este entramado teórico nos lleva a analizar lo fantástico dentro de lo postmoderno.
Debo destacar que a pesar de que el libro tiene pasajes de cierta dificultad por la argumentación teórica, las analogías –incluso científicas- y las referencias, resulta muy esclarecedor cuando nos habla de autores en concreto para que pueda ser entendido de qué tipo de literatura hablamos. Y ahí tenemos desde Borges hasta Poe, desde Machen hasta Maupassant o Lovecraft.  Tras los límites de lo real será así un libro interesante para todos aquellos que quieran entrar en la construcción y deconstrucción del mundo de lo fantástico hasta conocer sus tripas, las diversas visiones, su evolución. E, incluso, descubrir autores jamás leídos, tramas que el autor muestra pero no revela.
 El trabajo de David Roas en este Tras los límites de lo real. Una definición de lo fantástico resulta ser imprescindible.

martes, 29 de mayo de 2012

EL MAR DEL OTRO LADO DE OLGA BERNAD




El mar del otro lado
Olga Bernad
Ediciones de la Isla de Siltolá, 2012
171 pp
13 euros

La editorial de Sevilla Isla de Siltolá nos está proponiendo últimamente algunos títulos suculentos. A ellos se añade éste de Olga Bernad (1969) en una particular versión pues se encuadra dentro de la colección Inklings de Siltolá. El libro no sólo recoge la propuesta poética de la autora, además contiene lo que otros han dicho de su poesía. En definitiva, contiene obra y crítica en el mismo libro.
Empecemos diciendo que en realidad El mar del otro lado, que es el título del libro, es una suerte de antología de dos libros anteriores de la autora: Caricias perplejas y Nostalgia armada. Y también contiene algunos poemas inéditos que supongo figurarán en alguna obra posterior o que constituyen ya un poemario nuevo momentáneamente denominado Mirafondo. Dicho esto se hace harto difícil decir algo nuevo cuando seis autores comentan su primer libro y otros siete, el segundo. Por tanto voy a tratar de hablar de aquellos rasgos que en su conjunto me han llamado la atención.
De su primer libro, Caricias perplejas, publicado en el año 2009, me llama poderosamente la atención esa sensación de serenidad que emanan sus versos. Sobre todo al leer cómo se inició en la literatura y cómo aconteció la publicación de sus versos en papel. Olga Bernad empezó a escribir en un blog que lleva como título Caricias perplejas. Sorprende ese clasicismo renovado en su propuesta literaria. Un clasicismo de sensaciones serenas y aplazadas. También sorprende enormemente su madurez. Quizá no seré demasiado original destacando estos versos pero en sí mismos dan buen ejemplo de la propuesta de esta poeta zaragozana, es el poema Todo:

Sé desde hace algún tiempo
que ya nada sería suficiente,
salvo absolutamente todo.
 Y no sé qué es todo,
no sabría pedirlo ni explicarlo,
no sabría tal vez reconocerlo.
Pero lo quiero todo.
Y no sé si sería suficiente.

Hay en Caricias perplejas ternura y una primacía de lo amoroso. También una especie de erotismo aplazado.
En su segundo poemario, Nostalgia armada, publicado en esta misma editorial el año pasado, hay una profundización en algunos de los aspectos que ya he comentado a los que añadiría un cierto misticismo amoroso y un uso de vocabulario emparentado con la religión. A veces da la sensación de acercarse a alguno de los autores místicos de la literatura española. A la memoria me viene San Juan de la Cruz. A veces cierto pesimismo, también muchas referencias al campo semántico de la muerte. En otras ocasiones hay algo de arrebato romántico. También llama poderosamente la atención la continua apelación a partes del cuerpo. A veces también encuentra uno cierta llamada a la memoria. Una pequeña muestra de algunos versos de este segundo poemario es esta composición denominada Espíritus del vino cuyo final me ha llamado la atención:

Abre la puerta azul del cuarto negro,
ven conmigo al deseo y después deja
que a todos nos absuelva su inocencia.

Los últimos versos, Mirafondo, que configuran la segunda parte del libro y que constituyen la novedad por ser inéditos, profundizan en aspectos que ya he enunciado pero que se intensifican: la alusión continua a la religión –católica- y a la liturgia, a veces. Y también ese darle vueltas a la muerte. Y, en ocasiones, ambas cosas unidas. Muerte y religión, sin abandonar otros subtemas que ya habían aparecido.
Poesía de clasicismo contemporáneo, propuesta poética sólida que parece reivindicar sin pudor un nuevo romanticismo aludiendo a veces a algunos temas clásicos tanto de la época romántica –amor con cierto desatamiento aunque más contenido, religión y muerte- como del misticismo. Más que interesante el libro de Olga Bernad El mar del otro lado.

viernes, 11 de mayo de 2012

BALANCES PARCIALES DE FELIPE ZAPICO ALONSO




Balances parciales
Felipe Zapico Alonso
Ilustrado por Javier Zabala
Eolas ediciones,2011.
141 pp
15 euros


Cuánta pasión hay en el libro Balances parciales de Felipe Zapico Alonso (1960). No lo digo sólo por los textos sino también por las magníficas y coloridas ilustraciones de Javier Zabala. Es un libro muy bello, con mucha sensualidad. Pero es que los poemas de Felipe Zapico son poemas que desbordan, son poemas donde el autor parece derramarse en intensidad. Sus amores son apasionados, sus juicios lúcidos, sus pensamientos certeros, sus palabras tan tiernas como crudas en ocasiones. Es un libro lleno de pasiones, la mayoría básicamente amorosas, pero también hay de otro tipo.
Felipe Zapico es un excelente observador de la realidad cotidiana que poetiza. Los mínimos gestos, los detalles más comunes pueden convertirse en hecho susceptible de convertirse en poema: “Guerra de largas/en la carretera/larga, corta/posición” (p.21) o también en: “y esas comidas rápidas/para una muerte lenta” (p.67). Eso no significa en absoluto que el autor olvide un cierto lirismo: “Los ataúdes enfieltrados/en una noche clara/ desconfían de labios trémulos/y lenguas huidizas” (p23).
Puede uno pasar página a página y encontrar la presencia de un tercero entre el autor y el lector. Ese tercero al que se dedican versos y versos: “allí donde los ojos/anidan/extraviados/ ahogándose impertérritos/ solos/ y mudos/ inmensamente mudos” (p. 56).
Hay un hilo amoroso cotidiano a través del cual las realidades se convierten en certezas, un invisible hilo que el autor entreteje para que sus poemas constituyan un todo sobre lo habitual, tan cotidiano como un gesto o un beso. Incluso el exabrupto tiene sentido en esta poética de la realidad de cada día, de la verdad universal, de los hechos de andar por casa: “Hostia pura/hostia santa/ haz que me quiera Julia”. Probablemente  es por ese motivo por el que Balances parciales es un libro fácil de leer incluso para los que hace tiempo que dejaron de leer poesía tras acabar el bachillerato.
Quién mejor que el autor para definir su mundo: un “caos controlado” (p.61).
Los poemas se suceden sin título aunque hay partes en el libro. Uno de los que más me ha gustado y altamente representativo es este (p.63):
Susurra el saxo
y la tiza numera al detenido
cuando sus labios,
huídos de la boca,
persiguen  –impotentes-,
aleteos que destellan.
y un clamor
grosero
anuncia
la continuidad
el vacio constante
el ansia inconmensurable
y permanente.

No huye el autor de algún que otro recurso estilístico aunque no es su poesía una poesía que se caracterice por el abigarramiento retórico, pues quizá el lenguaje de la cotidianidad no requiere de retorcimiento estilístico: “Y quiero a dos mujeres, /tanto, /que ya no las necesito” (p.71). Aquí usando la paradoja como también un poco después: “que mientes verdades nocturnas” (p.73). O los juegos de palabras: “y tus ojos/ me terminan/pero no me acaban” (p.74).
También uno encuentra partes de mujer derramadas en muchos versos, instrumentos musicales que son recurrentes, como el saxo, quién sabe si porque una de sus otras querencias es la música. También hay alusiones a los recuerdos y a la niñez a través de su cuentos: “tres o cuatro arrebatos/y el Gato con Botas” (p.107).
En ese estudio de lo cotidiano Felipe Zapico se atreve a utilizar palabras tan poco poéticas como: tos, moco, miopía (p. 117), picor de huevos, pelotillas, zorra de mi novia (p.118), cúter, taladro, lijadora, culo (p.131). Todo forma parte de la misma realidad poetizable. Todas la palabras. En ese sentido y como parte del todo me quedo con algo de acidez final para un poemario muy dulce: “renunciando por ello a la presidencia del /círculo católico de mi ciudad” (p.123).
Felipe Zapico, Balances parciales. Genio y figura.

martes, 24 de abril de 2012

UNA LUZ QUE VIENE DE FUERA DE JOAN DE LA VEGA




Una luz que viene de fuera
Joan de la Vega
Ed. Paralelo Sur, 2012
146 pp.
12 euros

Ahora que la palabra que se repite más veces a lo largo del día desde los últimos tres años es crisis, es difícil encontrar libros donde encontrar la paz y serenar el espíritu. Quizá uno de ellos se lo debemos a Joan de la Vega (1975) que ha escrito Una luz que viene de fuera. Un libro que nos devuelve la ilusión por la naturaleza, por lo verdaderamente auténtico y que se encuentra tan alejado de las ciudades. Un libro que se define en dos partes, ambas nombradas con palabras sánscritas: Samsara y Dharma (Las flores de Dharma) señal inequívoca de la intención de la intención del autor de alejarse de las religiones occidentales.
 Para Joan de la Vega la naturaleza y la convivencia en ella es motivo de reflexión, es motivo de sosiego y lugar para situar las cosas en orden de importancia, dándoles realmente la que merecen. Por eso transmite paz. El autor, gran aficionado a la montaña, huye con sus palabras del mundanal ruido y canta a los valores que ya fueron cantados por los antiguos. En ese sentido su poesía se haya impregnada de humanismo, naturaleza y sabiduría clásica. Pongo un ejemplo (p.21):

“todo animal viviente
regresa
para nacer
 y morir aquí.
en la misma sima
sobre una capa de voz
improvisada”

Hablar de la muerte como un hecho natural -uno más- fuera de la contaminación con la que la simbología de las religiones occidentales ha ido impregnando la idea del final de la vida. La cadencia de un paso que da lugar a otro como un hecho lógico y que no implica la mano divina, a no ser que entendamos que es la propia naturaleza lo único divino que nos rodea.
Lenguaje sencillo que alcanza gran profundidad de pensamiento. Poesía que se revela trascendente en un libro gozoso de leer (p.38):

“retorna el silencio
a su cráter de posteridad”

Hay un espacio para la noche y otro para el día. Un espacio que abarca todas las horas de la naturaleza y lo que en ella ocurre, muchas referencias a la cópula, a la sexualidad, a la unión…
“útero ancestral (p.44), “tajo vaginal” (p.46), “templo abierto” (p.47), “labios primogénitos” (p.48), “copulando al aire” (p.49), “muerte encinta de luz” y “esqueleto menstrual” (p.64).
También hay una búsqueda del autor del lugar que le corresponde (p.87):

“¿Fue siempre aquel
mi lugar?”

Y una búsqueda de esperanza (p.91):

“gotas frías
a modo de lluvia
son la esperanza de la tierra
y también la mía”

Al final del poemario se vislumbra algo de crítica social (p.107) porque en la naturaleza se encuentra la virtud y la importancia real, la fuerza que nos da la reflexión y la separación del oscurantismo y la falsedad, como una declaración de principios:

“con buena letra
comulgo el deicidio
así sajo el idioma
de ritos y falsedades”

Y también aquí (p.126):

“Dios
no es más
que esto

un amasijo
de memorias
disecadas

la tierra
asmática
y solaz”

Y una reflexión final:

“la vida es
solamente
un borrador de anhelos”

Poesía de reencuentro con la naturaleza, poesía reflexiva que nos sitúa en el verdadero lugar que nos corresponde, en un todo, poesía también humanista que nos devuelve la ilusión por vivir ahora en estos tiempos tan mediocres. Una luz que viene de fuera, Joan de la Vega.

miércoles, 18 de abril de 2012

NADA SOMOS DE FRANCISCO CENAMOR


Nada somos

Francisco Cenamor

Luces de Gálibo, 2011

86 pp.
11 euros



Tuve ocasión de leer el anterior libro de Francisco Cenamor, Casa de aire (2009), hace unos meses. Ahora presenta este Nada somos con un título significativo y que describe bien el contenido del mismo. Una de las palabras que más aparecía en Casa de aire era dolor. Uno de los temas que más se adivina tras Nada somos es la muerte. El autor divide el libro en cuatro partes y no es una división arbitraria. Tras la lectura uno se apercibe de que su estructura obedece a un propósito definido. Pero vayamos al principio. La primera parte, Yo, a mi modo de ver la fundamental, contiene una decena de poemas-historia. Cenamor en este poemario avanza hacia una mayor narratividad, también hacia una liberación total en cuanto a la forma y a la simplicidad. Prescinde de todo barroquismo y somete el lenguaje a una cura de adelgazamiento formal. Los diez poemas-historia contemplan una aproximación quizá a historias vividas desde la infancia, o que parecen reflejar una parte de la vida del autor. Hay dos características que quisiera resaltar en estas historias. Una sería la importancia del recuerdo. La segunda es que desprenden una gran ternura a pesar de que hay momentos en que algunos poemas traslucen gran crueldad como es el caso de Perros. Curiosamente el último de los poemas, Espejo, es también el título de la última parte del libro. Y todo parece obedecer a una causa. Avanzando en esa idea de la narratividad pondría como ejemplo el inicio del poema-relato titulado Miguel, cuyo inicio bien podría corresponder al inicio de una narración (p. 24):



“Miguel se ahogó cuando mamá fue a comprarle



un helado”



Aunque efectivamente hay una distribución en forma de versos, sin embargo no parece obedecer a un patrón poético. Del mismo modo los versos carecen de recursos estilísticos avanzando hacia una expresión limpia.



La segunda parte se denomina Resumen de muertos y viene a ser realmente lo que enuncia. Y por allí van apareciendo algunos de los personajes de la parte anterior, Yo, que han fallecido.



La tercera parte se divide en tres: Animalario, Vegetalario y Pedernario. Esta clasificación debe obedecer a aquella otra que en la escuela aprendimos. Existe un reino animal, otro vegetal y otro mineral. Pero me importa mucho destacar que viene precedida de unos últimos versos de la segunda parte que aquí apunto (p.42):



“Yo que de cenizas soy ahora acabo



aquí mi experiencia mi testimonio



en mi yacen todas la tumbas”



Cabe señalar que estos últimos versos enlazan bien con esta tercera parte denominada Mi ceniza. En Animalario y Vegetalario se reitera una pregunta: ¿Somos sólo carne?



¿Muerta la carne y en tanto ceniza resurjo como animal, vegetal o mineral? ¿Por eso tanto preguntarse sobre nuestro ser, sobre qué nos compone?



En la última parte, Espejo, adivinamos el contenido de los poemas. Son las mismas historias contadas desde el otro lado del espejo. Desde la realidad de quien las sufre en primera persona, no desde el punto de vista del que las observa. Este final nos vuelve a llevar al inicio como si de una trama circular se tratase.



Destacaría la originalidad formal del poemario tras su sencillez aparente. Otro punto más a recordar es la narratividad de los poemas tal y como destaqué en el principio. Parece como si Francisco Cenamor deseara reinventar su realidad en cada poemario. Nada somos, nada resta de nosotros, pero nos queda el poemario de Francisco Cenamor.

viernes, 13 de abril de 2012

PERROS, GATOS Y LEMURES. LOS ESCRITORES Y LOS ANIMALES DE VARIOS AUTORES


Perros, gatos y lemures. Los escritores y sus animales.
Soledad Puértolas, Andrés Trapiello, José Carlos Llop, Antón Castro,Ignacio Martínez de Pisón, Andrés Ibáñez, Marta Sanz, Félix Romeo,Berta Marsé, Pilar Adón y Carlos Pardo.
Ed. Errata naturae, 2011
205 pp.
19,90 euros



Es casualidad que escriba esta reseña en estos momentos en que leo un viejo libro de título Faycán y autor Víctor Doreste. Un libro sobre las andanzas de un perro con otros perros. Ya digo, es casualidad.

Las mascotas, habitualmente perros y gatos, han sido fuente de inspiración de muchos autores, también compañeros de horas de soledad y silencio. Es difícil no encontrar algún escritor con mascota. Perros, gatos y lémures es un libro que rinde homenaje a estos compañeros, más o menos silenciosos, cuyas sombras se adivinan tras la escritura. Es por ello un canto de agradecimiento a estos seres vivos. En el libro básicamente podemos encontrar dos tipos de relatos. Los primeros hacen referencia a historias y vidas de otros autores, casi todos ellos muy conocidos, respecto de sus relaciones con animales. Los segundos, en primera persona, son los que más te erizan el vello, aquellos que como el de Trapiello te hacen llorar. Testimonio de un amor infinito a estos seres que en algún momento de nuestras vidas nos acompañaron y compartieron su breve existencia con nosotros. Y como protagonistas que son aparecen relacionados en las últimas páginas, incluso antes que los autores - las personas que escribieron las historias-.

Como ya he dicho uno de los relatos más conmovedores y llenos de ternura es el de Andrés Trapiello, De la muerte de Mora. Relato que ya conocía al haber leído sus entregas de esa novela en marcha que denomina Salón de los pasos perdidos que es altamente recomendable. En este caso se trata de una perra. Un pequeño botón, contundente reflexión de muestra: “La muerte es lo más íntimo de la vida (…) Y sólo ahora sabemos que estuvo esperándonos para morir a nuestro lado (…) Al vernos, su dolor se desbordó, y nos hizo entrega de su muerte como su más preciado don” (p.138). El equivalente felino lo pone Marta Sanz en dos relatos sucesivos denominados Gatos y La gata cautiva. Una cita acertadísima que contiene este primer relato: “El gato que ofrece el algodón de su barriga se dejaría matar por el destinatario de su ofrenda” (p.96). Doy fe de ello, huelga decir que por haberlo sentido más de una vez. Otra contundente cita, algo más larga: “Si el gato enfermo se esconde debajo de la cama para que nadie le encuentre, habrá que sacarlo de allí llevarlo al veterinario, que le pondrá una inyección letal. Dejará de sufrir. Yo no podré llevar a cabo esa tarea y me sentiré culpable de no haber acariciado a mi gato hasta el último momento” (p.97). Y una tercera cita de Marta Sanz, en este caso de su segundo relato, que bien sirve para explicar este libro: “Y me digo que no hay que sentirse tan terriblemente culpable por amar muchísimo” (p.110-1). Muestras todas ellas de las fronteras del libro.

No todos los relatos son tan tristes y tan cercanos. Hay algunos que causan hilaridad y también relatos curiosos sobre las vidas de algunos autores famosos. Quizá una de las historias que más anécdotas y autores aúna es el del malogrado Félix Romeo titulado El hombre invisible y el zoo de los Bowles. Por sus páginas desfilan el ya citado Bowles pero también Burroughs, Chukri, Genet, Gertrude Stein o Truman Capote.

Otra historia recomendable, aunque ésta no en primera persona, es la de Andrés Ibáñez titulada Vida pagana y alegre de Teodoro W. Adorno. En el relato se habla de los sucesivos encuentros de Cortázar con un gato callejero de la Provenza, Adorno. Un gato que creo corresponde al que aparece en la muy conocida foto del autor con un felino tras un vidrio.

En Relato de escritor con perro Soledad Puértolas explica el por qué de su amor a los animales. En el fondo dice que las mascotas no se plantean la muerte.

En Nocturno malgache de José Carlos Llop habla de animales es una excusa para hablar sobre todo de literatura.

Jules Laforge escribe a su pareja y en una carta le confiesa, reflexionando sobre los animales: “Querida Marie, los perros carecen por completo de sentido del humor” (p.33) Esto en el relato de Carlos Pardo, Cartas sobre Ariel.

Historias de perros, de gatos, de monos, de hurones y de todo tipo de animales. Historias que tratan de desentrañar la relación entre humanos y animales, entre escritores y mascotas. Historias que dan lugar a otras historias en la pluma de grandes autores. Y también historias en primera persona de aquellos seres que ocuparon nuestras vidas. Eso es, en definitiva, Perros, gatos y lémures. Para lectores amantes de los animales y/o de la literatura.

viernes, 6 de abril de 2012

ENCUENTRO CON RAÜL ROMEVA RUEDA

Asisto a la rueda de prensa que ha convocado la Editorial Plaza y Janés para presentar la obra Sayonara Sushi del escritor y europarlamentario Raul Romeva. El autor, que ya había publicado otros libros más relacionados con el ensayo y su tarea parlamentaria, y que reconoce haber escrito poesía, lanza ahora una novela con un par de temas candentes de fondo: la emigración ilegal y la sobrepesca. Le pude hacer algunas preguntas al respecto sobre el trasfondo del libro.



Luis Vea (Barcelona)



Raul Romeva: Si tuviera que presentar un poco la historia, la primera pregunta que seguramente os haréis a la hora de leer este libro es qué hay de verdad de todo lo que explico. Mi respuesta en este sentido es que hay más verdad de la que podría parecer. De entrada es una ficción, esto debe quedar claro, desde el punto de vista de los personajes, la trama, la historia, de las subtramas, porque hay unas tramas que son las principales pero también hay unas subtramas. Debo dejar muy claro que es ficción. Que nadie quiera buscar la persona o el contexto en que se haya querido hacer de forma literal. Pero es una ficción basada en hechos y personajes vividos. Si alguien me preguntara cuánto tiempo he tardado en hacer esta historia, sería difícil de responder porque no ha sido sólo desde el momento en que me he sentado a escribir. La construcción de la historia tiene momentos muy concretos y algunos hechos forman parte de cosas que he vivido en los años 2002 y 2003. A partir de aquí lo que sí es ficción es la vinculación de todas las historias. Es un libro que no he escrito en dos años ni en tres. Lo he construido en más tiempo pero la redacción ha sido más compacta en el tiempo. También es necesario aclarar que el libro es ficción pero empezó no siendo así. Comienza siendo un libro como los que había hecho en el pasado, de ensayo político o periodístico, explicando unas realidades que yo pensaba que era necesario explicar. Las primeras versiones eran un texto de no ficción pero con una voluntad de entretener. El paso hacia la ficción fue al apercibirnos de la necesidad de convertir esto en una trama y así explicar cosas que la no ficción te dificulta. Esto también me permitía ir hacia la vertiente de la creación para un lector o lectora no necesariamente conocedor del tema que se explica. Una tercera reflexión que me gustaría compartir que es que en el formato de esta historia yo he buscado dos cosas. La primera, me he situado en la piel del lector. Soy fundamentalmente lector de narrativa y lo que me costó más, pero creo que fue lo más interesante, fue eliminar todo lo que pensaba que podía resultar superfluo e ir a la esencia de las tramas, de lectura razonablemente ágil. También había una intención de entretener.

Luis Vea: Me ha interesado especialmente el trasfondo político del tema, hablamos del negocio de la sobrepesca, también colateralmente de la emigración ilegal, pero, sobre todo, se dibuja un panorama político bastante sombrío. ¿La política no tiene forma de controlar la ilegalidad económica de este tipo de comercio?

R.R: La tiene si quiere. Existen muchas formas de poner límites a este exceso. La historia del atún rojo vive un momento interesante porque se está reformando la política de la Unión Europea, las reglas bajo las que gestionamos la pesca. En este contexto estamos viendo algo que es muy importante. La lógica bajo la que yo abordo este tema es que la gestión de la pesca debe ir por una secuencia que pasa primero por saber la situación de los stocks de la pesca, de los peces, del mar y, a partir de aquí, saber la capacidad que podemos tener de pescar de forma que los mares no se vacíen. Esta es mi lógica. Primero preguntar a los científicos y luego saber cuánto y cuándo podemos pescar. El problema es que hay otras formas de verlo que van en el sentido contrario que es calcular cuánta flota tenemos y a partir de aquí definir cuánto debemos pescar. Esto me parece absolutamente irracional porque al final lo que hacemos es cargarnos el sector. El sector desaparecerá cuando desaparezcan los peces. Si no mantenemos los peces, que es la materia prima del sector, difícilmente podremos pensar en proteger un sector. Lo que intento explicar es que o cambiamos de lógica y partimos de la base de que la pesca es la que es y habremos de dejar que se reproduzcan o lo que hacemos es un suicidio. Y ahora incorporando la dimensión de la inmigración, puede afectar a sociedades enteras porque algunas viven fundamentalmente de este recurso. La política es una herramienta que puedes usar de muchas formas. Si la utilizas correctamente puedes gestionar bien esta realidad pero si la utilizas incorrectamente contribuyes a la vorágine y al absurdo. Esto relativo a este ejemplo del atún rojo pero también podríamos hablar del bacalao del norte, del pez espada o de la captura de tiburones.

L.V: Kira, la eurodiputada, es un personaje muy rico pero da la impresión de que el lector no identificará a Kira con la idea que se tiene del eurodiputado a partir de las imágenes que habitualmente vemos en televisión con traje y corbata y a veces en actitud somnolienta.

R.R: La voluntad es explicar que esta realidad también existe. Ya sé, y es el drama que uno tiene que soportar, y es la imagen que se da, y algunas veces desgraciadamente bien ganada. Lo que intento explicar es que hay muchas formas de enfrentarse a este tipo de tareas y algunos tenemos formas de acercarnos desde parámetros diferentes. Por tanto no me invento nada. Simplemente es fácil de comprobar porque muchas de las cosas, si uno va a la fuente, se encontrarán. Es importante romper con este tópico que existe, que como todos los tópicos tiene una parte real pero hay otra que no lo es.

L.V: Lo decía también por aquella vieja idea de que el parlamento europeo ha sido tradicionalmente un cementerio de animales políticos.

R.R: Esta es una imagen histórica y de algo que en el pasado se daba pero que cada vez lo es menos. Si se analiza la media de edad en el Parlamento Europeo, la media de mi grupo son 33 años. La media, por tanto hay mucha gente por debajo de esta edad. Yo con 41 años ya soy de los mayores. Esto es bueno saberlo. Antes el Parlamento Europeo era el lugar donde se retiraba el político, lo cual no es necesariamente malo porque también tienes un capital acumulado. Pero esto ha cambiado. Además con las nuevas tecnologías tenemos un acceso inmediato para saber lo que hace cada uno de los diputados y diputadas. Insisto en discriminar entre lo que hacen unos y los otros. Una de las tareas que yo siempre he asumido como importante es la de comunicar lo que haces. Tan importante es hacer como explicar lo que sea hace. Por tanto esta novela también es una forma de explicar lo que se hace.


Mucha suerte, Raul Romeva con Sayonara sushi, una historia con un trasfondo ecológico, que habla de las mafias y con dos personajes femeninos que el lector seguramente encontrará interesantes.

jueves, 5 de abril de 2012

SAYONARA SUSHI DE RAÜL ROMEVA RUEDA


Sayonara sushi
Raul Romeva Rueda
Ed. Plaza y Janés, 2012
224 pp
16,90 euros

Raul Romeva era conocido por su actividad política, por su labor en el parlamento europeo. Ahora se lanza al mundo de la ficción –no es su primer libro pero los anteriores lo fueron de no ficción- por lo que éste es su bautizo literario. El título: Sayonara sushi. Un thriller con trasfondo ecológico y de denuncia social. El propio autor admitía en su presentación a la prensa que le parecía que hablar del tema de la sobrepesca o de las redes de inmigración ilegal daban para un formato como el de la novela dado que la posibilidad de llegar a un mayor número de lectores no se daba a través de un ensayo como los que ya había escrito con anterioridad. Así nos encontramos con este Sayonara sushi. Y tenemos un poco de acción, un poco de sexo –incluido sexo homosexual entre mujeres, para los morbosos- y bastante de trasfondo ecológico que es a la postre lo que más me ha interesado del libro. Las heroínas son una periodista de Televisió de Catalunya, TV3, Paula Ramos, y una parlamentaria europea de izquierdas nada al uso, Kira.

El argumento: Un atunero que estaba recogiendo una de las jaulas de pesca vislumbra un naufragio. Sus tripulantes no prestan ayuda a los náufragos pero algunos de éstos logran sobrevivir gracias a agarrarse a la jaula. Llegan a Malta. Paula Ramos, enterada de la noticia por televisión, lleva a su equipo, su cámara, con la intención de investigar una posible red de tráfico de inmigrantes. Una vez allá topa con una realidad bastante peor. Descubre todo un entramado político-económico-contrabandístico del que no se salva ni la Comisión Europea. Descubre la política corrompida y los intereses de una multinacional japonesa en la pesca del atún y hasta pone en peligro su vida. Y hasta aquí puedo contar.

Desde el punto de vista del contenido es interesante ver utilizar a un político la ficción para contar cosas que suceden en la política europea mostrando por una lado una faz comprometida de ciertos políticos y por el otro la faz oscura de los que se venden por intereses económicos, en este caso de las empresas que acaban comprando el pescado para su consumo en Japón como sushi. También nos lleva a reflexionar sobre la moda del sushi y a que tomemos conciencia de cuán perentorio es el equilibrio del mar, en este caso del Mediterráneo y del atún rojo a punto de la extinción. Sirve de reflexión sobre una realidad más o menos oculta que aquí se convierte en narración ficcionada. En este sentido podíamos decir que es un libro atrevido y valiente.

Por otro lado resulta preocupante que la política no baste para denunciar lo que el libro muestra. Como si tanta noticia de telediario, tanto mensaje interesado nos tapasen los ojos, los oídos de otros realidades que se ocultan simplemente porque no interesan. Sobre el particular lo máximo que oímos hablar es sobre la cantidad de cuotas de pesca que corresponden a un país o a otro, pero nada del contrabando de votos para aprobar una directiva, o para hacerse con un porcentaje determinado de pesca. Desde este punto de vista Sayonara sushi supone una defensa a ultranza de una forma de hacer política alejada de los trajes y de la corbata y cercana a la acción directa. Entre medio de ello aparecen las ONG y Greenpeace en particular.

Desde el punto de vista literario destacar a las dos protagonistas femeninas que mantienen la acción tanto desde el punto de vista del desarrollo de la misma como desde el punto de vista sexual, pues hay una subtrama dirigida a que se conozcan. Hay otra subtrama del hermano de Paula que queda un poco desdibujada y hasta cierto punto desconectada de la acción e historia principal.

Así pues el título no puede ser más acertado. Sayonara sushi. Algo así como adiós sushi o se acabó el sushi, porque la sobrepesca acaba con el pescado. Pero Sushi también es el sobrenombre de la protagonista a la que se le pone ese mote por su afición al producto. Tras leer el libro seguro que más de uno pensará en qué tipo de pescado está comiendo.

Sayonara sushi un libro que un lector voraz devorará en una tarde.