viernes, 6 de abril de 2012

ENCUENTRO CON RAÜL ROMEVA RUEDA

Asisto a la rueda de prensa que ha convocado la Editorial Plaza y Janés para presentar la obra Sayonara Sushi del escritor y europarlamentario Raul Romeva. El autor, que ya había publicado otros libros más relacionados con el ensayo y su tarea parlamentaria, y que reconoce haber escrito poesía, lanza ahora una novela con un par de temas candentes de fondo: la emigración ilegal y la sobrepesca. Le pude hacer algunas preguntas al respecto sobre el trasfondo del libro.



Luis Vea (Barcelona)



Raul Romeva: Si tuviera que presentar un poco la historia, la primera pregunta que seguramente os haréis a la hora de leer este libro es qué hay de verdad de todo lo que explico. Mi respuesta en este sentido es que hay más verdad de la que podría parecer. De entrada es una ficción, esto debe quedar claro, desde el punto de vista de los personajes, la trama, la historia, de las subtramas, porque hay unas tramas que son las principales pero también hay unas subtramas. Debo dejar muy claro que es ficción. Que nadie quiera buscar la persona o el contexto en que se haya querido hacer de forma literal. Pero es una ficción basada en hechos y personajes vividos. Si alguien me preguntara cuánto tiempo he tardado en hacer esta historia, sería difícil de responder porque no ha sido sólo desde el momento en que me he sentado a escribir. La construcción de la historia tiene momentos muy concretos y algunos hechos forman parte de cosas que he vivido en los años 2002 y 2003. A partir de aquí lo que sí es ficción es la vinculación de todas las historias. Es un libro que no he escrito en dos años ni en tres. Lo he construido en más tiempo pero la redacción ha sido más compacta en el tiempo. También es necesario aclarar que el libro es ficción pero empezó no siendo así. Comienza siendo un libro como los que había hecho en el pasado, de ensayo político o periodístico, explicando unas realidades que yo pensaba que era necesario explicar. Las primeras versiones eran un texto de no ficción pero con una voluntad de entretener. El paso hacia la ficción fue al apercibirnos de la necesidad de convertir esto en una trama y así explicar cosas que la no ficción te dificulta. Esto también me permitía ir hacia la vertiente de la creación para un lector o lectora no necesariamente conocedor del tema que se explica. Una tercera reflexión que me gustaría compartir que es que en el formato de esta historia yo he buscado dos cosas. La primera, me he situado en la piel del lector. Soy fundamentalmente lector de narrativa y lo que me costó más, pero creo que fue lo más interesante, fue eliminar todo lo que pensaba que podía resultar superfluo e ir a la esencia de las tramas, de lectura razonablemente ágil. También había una intención de entretener.

Luis Vea: Me ha interesado especialmente el trasfondo político del tema, hablamos del negocio de la sobrepesca, también colateralmente de la emigración ilegal, pero, sobre todo, se dibuja un panorama político bastante sombrío. ¿La política no tiene forma de controlar la ilegalidad económica de este tipo de comercio?

R.R: La tiene si quiere. Existen muchas formas de poner límites a este exceso. La historia del atún rojo vive un momento interesante porque se está reformando la política de la Unión Europea, las reglas bajo las que gestionamos la pesca. En este contexto estamos viendo algo que es muy importante. La lógica bajo la que yo abordo este tema es que la gestión de la pesca debe ir por una secuencia que pasa primero por saber la situación de los stocks de la pesca, de los peces, del mar y, a partir de aquí, saber la capacidad que podemos tener de pescar de forma que los mares no se vacíen. Esta es mi lógica. Primero preguntar a los científicos y luego saber cuánto y cuándo podemos pescar. El problema es que hay otras formas de verlo que van en el sentido contrario que es calcular cuánta flota tenemos y a partir de aquí definir cuánto debemos pescar. Esto me parece absolutamente irracional porque al final lo que hacemos es cargarnos el sector. El sector desaparecerá cuando desaparezcan los peces. Si no mantenemos los peces, que es la materia prima del sector, difícilmente podremos pensar en proteger un sector. Lo que intento explicar es que o cambiamos de lógica y partimos de la base de que la pesca es la que es y habremos de dejar que se reproduzcan o lo que hacemos es un suicidio. Y ahora incorporando la dimensión de la inmigración, puede afectar a sociedades enteras porque algunas viven fundamentalmente de este recurso. La política es una herramienta que puedes usar de muchas formas. Si la utilizas correctamente puedes gestionar bien esta realidad pero si la utilizas incorrectamente contribuyes a la vorágine y al absurdo. Esto relativo a este ejemplo del atún rojo pero también podríamos hablar del bacalao del norte, del pez espada o de la captura de tiburones.

L.V: Kira, la eurodiputada, es un personaje muy rico pero da la impresión de que el lector no identificará a Kira con la idea que se tiene del eurodiputado a partir de las imágenes que habitualmente vemos en televisión con traje y corbata y a veces en actitud somnolienta.

R.R: La voluntad es explicar que esta realidad también existe. Ya sé, y es el drama que uno tiene que soportar, y es la imagen que se da, y algunas veces desgraciadamente bien ganada. Lo que intento explicar es que hay muchas formas de enfrentarse a este tipo de tareas y algunos tenemos formas de acercarnos desde parámetros diferentes. Por tanto no me invento nada. Simplemente es fácil de comprobar porque muchas de las cosas, si uno va a la fuente, se encontrarán. Es importante romper con este tópico que existe, que como todos los tópicos tiene una parte real pero hay otra que no lo es.

L.V: Lo decía también por aquella vieja idea de que el parlamento europeo ha sido tradicionalmente un cementerio de animales políticos.

R.R: Esta es una imagen histórica y de algo que en el pasado se daba pero que cada vez lo es menos. Si se analiza la media de edad en el Parlamento Europeo, la media de mi grupo son 33 años. La media, por tanto hay mucha gente por debajo de esta edad. Yo con 41 años ya soy de los mayores. Esto es bueno saberlo. Antes el Parlamento Europeo era el lugar donde se retiraba el político, lo cual no es necesariamente malo porque también tienes un capital acumulado. Pero esto ha cambiado. Además con las nuevas tecnologías tenemos un acceso inmediato para saber lo que hace cada uno de los diputados y diputadas. Insisto en discriminar entre lo que hacen unos y los otros. Una de las tareas que yo siempre he asumido como importante es la de comunicar lo que haces. Tan importante es hacer como explicar lo que sea hace. Por tanto esta novela también es una forma de explicar lo que se hace.


Mucha suerte, Raul Romeva con Sayonara sushi, una historia con un trasfondo ecológico, que habla de las mafias y con dos personajes femeninos que el lector seguramente encontrará interesantes.

jueves, 5 de abril de 2012

SAYONARA SUSHI DE RAÜL ROMEVA RUEDA


Sayonara sushi
Raul Romeva Rueda
Ed. Plaza y Janés, 2012
224 pp
16,90 euros

Raul Romeva era conocido por su actividad política, por su labor en el parlamento europeo. Ahora se lanza al mundo de la ficción –no es su primer libro pero los anteriores lo fueron de no ficción- por lo que éste es su bautizo literario. El título: Sayonara sushi. Un thriller con trasfondo ecológico y de denuncia social. El propio autor admitía en su presentación a la prensa que le parecía que hablar del tema de la sobrepesca o de las redes de inmigración ilegal daban para un formato como el de la novela dado que la posibilidad de llegar a un mayor número de lectores no se daba a través de un ensayo como los que ya había escrito con anterioridad. Así nos encontramos con este Sayonara sushi. Y tenemos un poco de acción, un poco de sexo –incluido sexo homosexual entre mujeres, para los morbosos- y bastante de trasfondo ecológico que es a la postre lo que más me ha interesado del libro. Las heroínas son una periodista de Televisió de Catalunya, TV3, Paula Ramos, y una parlamentaria europea de izquierdas nada al uso, Kira.

El argumento: Un atunero que estaba recogiendo una de las jaulas de pesca vislumbra un naufragio. Sus tripulantes no prestan ayuda a los náufragos pero algunos de éstos logran sobrevivir gracias a agarrarse a la jaula. Llegan a Malta. Paula Ramos, enterada de la noticia por televisión, lleva a su equipo, su cámara, con la intención de investigar una posible red de tráfico de inmigrantes. Una vez allá topa con una realidad bastante peor. Descubre todo un entramado político-económico-contrabandístico del que no se salva ni la Comisión Europea. Descubre la política corrompida y los intereses de una multinacional japonesa en la pesca del atún y hasta pone en peligro su vida. Y hasta aquí puedo contar.

Desde el punto de vista del contenido es interesante ver utilizar a un político la ficción para contar cosas que suceden en la política europea mostrando por una lado una faz comprometida de ciertos políticos y por el otro la faz oscura de los que se venden por intereses económicos, en este caso de las empresas que acaban comprando el pescado para su consumo en Japón como sushi. También nos lleva a reflexionar sobre la moda del sushi y a que tomemos conciencia de cuán perentorio es el equilibrio del mar, en este caso del Mediterráneo y del atún rojo a punto de la extinción. Sirve de reflexión sobre una realidad más o menos oculta que aquí se convierte en narración ficcionada. En este sentido podíamos decir que es un libro atrevido y valiente.

Por otro lado resulta preocupante que la política no baste para denunciar lo que el libro muestra. Como si tanta noticia de telediario, tanto mensaje interesado nos tapasen los ojos, los oídos de otros realidades que se ocultan simplemente porque no interesan. Sobre el particular lo máximo que oímos hablar es sobre la cantidad de cuotas de pesca que corresponden a un país o a otro, pero nada del contrabando de votos para aprobar una directiva, o para hacerse con un porcentaje determinado de pesca. Desde este punto de vista Sayonara sushi supone una defensa a ultranza de una forma de hacer política alejada de los trajes y de la corbata y cercana a la acción directa. Entre medio de ello aparecen las ONG y Greenpeace en particular.

Desde el punto de vista literario destacar a las dos protagonistas femeninas que mantienen la acción tanto desde el punto de vista del desarrollo de la misma como desde el punto de vista sexual, pues hay una subtrama dirigida a que se conozcan. Hay otra subtrama del hermano de Paula que queda un poco desdibujada y hasta cierto punto desconectada de la acción e historia principal.

Así pues el título no puede ser más acertado. Sayonara sushi. Algo así como adiós sushi o se acabó el sushi, porque la sobrepesca acaba con el pescado. Pero Sushi también es el sobrenombre de la protagonista a la que se le pone ese mote por su afición al producto. Tras leer el libro seguro que más de uno pensará en qué tipo de pescado está comiendo.

Sayonara sushi un libro que un lector voraz devorará en una tarde.

viernes, 30 de marzo de 2012

DISCORDANCIAS DE ELENA CASERO


Discordancias
Elena Casero
Talentura, 2011
157 pp.
13 euros



Hay cosas en el mundo que parecen no concordar y, a poco que nos fijemos, resulta que laten a un ritmo diferente. Se desarrollan ajenas a una lógica que no es la predominante. Suceden a pesar de y por lo cotidiano. Constituyen una parte de la realidad y ocupan una dimensión recóndita. Pero existen. O como dijo Galileo, pero giran. Así Elena Casero nos presenta estos relatos con el nombre de Discordancias. Relatos sobre la distorsión, sobre la disyunción, sobre la divergencia. Son diecinueve relatos bajo unas premisas similares. Algunos de ellos me han parecido bastante potentes, especialmente Inconvenientes del matrimonio, El jinete, Recuerdos a Benedetti, Su mejor salto y El picardías rojo. Pero vayamos al principio.

Tu melena negra es una extraña historia sobre la catatonia aparente de una mujer. A mi modo de ver, a pesar de su previsibilidad, resulta divertida por el juego que nos plantea la realidad de la catatónica y el discurrir mental de su pareja. Al final, parece, que la discordancia está en un zapato.

El tema de las relaciones dentro de la pareja, así como de las relaciones sexuales, va a ser recurrente en el libro tal y como veremos. Inconvenientes del matrimonio, uno de mis favoritos, plantea el suicidio por aburrimiento y la posibilidad de un reencuentro en el purgatorio. Todo por un objeto discordante que resulta ser una urna funeraria. También la muerte, el asesinato, el suicidio son temas que van apareciendo a lo largo del libro.

En Una noche en el páramo, de nuevo, las relaciones de pareja. Aquí la discordancia la provoca algo tan común a muchas conversaciones sobre el otro como es el ronquido. Y el ronquido acaba llevándonos al principio de todo, al espermatozoide.

En Una llamada a deshora, relato surrealista, nos encontramos ante una llamada telefónica aparentemente imposible a un padre que ha fallecido. ¿Qué opinarían los médiums si les dejaran sin negocio? De nuevo el binomio muerte-relaciones familiares.

En El jinete, otro de mis favoritos, un tipo enfrascado en las novelas del oeste, a semejanza de Alonso Quijano en sus novelas de caballerías, deja de percibir la realidad. El relato resulta ser un claro homenaje a la novela en español más universal.

Recuerdos a Benedetti es otro de los relatos potentes en el que se nos plantea la relación entre un hurto y el autor sudamericano. Y, aunque, la relación es remota, parece más que cierto que existe. Un relato que nos aproxima al humor negro que de vez en cuando va apareciendo a lo largo del libro.

En Teoría del suicidio. Otra vez la muerte y la figura del suicida. En este caso somos testigos del cazador cazado o del suicida que acaba convirtiéndose en observador de un suicidio. Una vuelta de tuerca que tras su aparente hilaridad acaba descubriendo de nuevo ese refinado humor negro de Elena Casero.

Algunos relatos como El pañuelo de hilo, El rastro de ceniza e Isolina son tan breves que apenas puedo contar algo sin destripar el argumento. En el último aparece el tema de la prostitución relacionado con la Navidad y la vida fallida. Ese mismo tema de la prostitución da pie a La niña Flora. Prostitución y obsesión compulsiva o discordancia prostitutiva.

Su mejor salto es otro buen relato que relaciona bien dos mundos muy distintos, el de la competición deportiva, probablemente como compendio del mundo en el que vivimos: capitalismo, competitividad… Y, al mismo tiempo, el de la absoluta pobreza. Y ambos mundos parecen, paradójicamente, unirse en un instante de aciago final. Todo ello con unas gotas más de humor casi fúnebre.

La mancha aborda el tema de los malos tratos y de una mujer que pretende marcharse de casa. Manos también aborda el tema de los abusos desde la perspectiva de la violación y de una mujer que, como la anterior, tiene su voluntad quebrada.

Los dos últimas historias: El picardías rojo, otro buen relato, y Bodas de plata ahondan en la pareja. En el primer caso por culpa o, a causa, de una uña; en el segundo la particular forma en la que una mujer celebra sus veinticinco años de casada.

Discordancias como motivo de contemplación de una realidad anómala. Primer libro de relatos de Elena Casero, tras la novela Tribulaciones de un sicario, con algunos relatos destacables. Para relacionar humor negro, relaciones de pareja y muerte. Bonita combinación. ¿Alguien lo duda?

viernes, 16 de marzo de 2012

MEMORIAS DE JOSEPH GRIMALDI DE CHARLES DICKENS



Memorias de Joseph Grimaldi
Charles Dickens
Traducción, prólogo y notas de Eduardo Berti
Ed. Páginas de Espuma, 2011
284 pp
21 euros


Aprovechando el año Dickens, Páginas de Espuma saca al mercado estas Memorias de Joseph Grimaldi. Y yo que no he sido nunca aficionado al circo tomé con escepticismo inicial su contenido. Pero siendo Dickens su escritor decidí enterarme de la vida de este clown de origen italiano.

Grimaldi fue en su momento un payaso harto conocido en la Gran Bretaña y al que todavía se le tributan honores en determinadas fechas. En el siglo XIX, época en la que vivió, todo el mundo sabía quién era y tuvo un éxito notable, razón por la cual se le sigue venerando.

El libro cuenta, a caballo entre la biografía y el reportaje novelado, la vida de este clown. Por su forma de narrar me ha recordado aquel Diario del año de la peste de Daniel Defoe. Aunque a veces, este estilo, quizá demasiado detallado, lastra un tanto la narración y le hace perder interés en algunos momentos.

Nos encontramos ante las vicisitudes de un tipo desde su niñez. Uno aprecia la crueldad del tiempo que le tocó vivir y, asimismo, la dura educación que le dio su padre. Es su niñez una de las partes más interesantes del libro. Luego, su enfermedad. Una vida azarosa para la cual Dickens se convierte en un experto narrador.

Por aquel entonces, y según el prólogo, el trabajo de plasmar en libro la biografía de este payaso se encargó a otros que, incluso, llegaron a documentarse e iniciarlo, pero finalmente recayó en Dickens la responsabilidad, siendo éste, en aquel momento, un plumilla aventajado y periodista pero todavía no había llegado a ser aquel que al cabo del tiempo sería reconocido como gran escritor británico y universal.

En el libro hay grandes dosis de crueldad que Dickens narra con minuciosidad. A veces incluso demasiado prolijamente, sobre todo en las anécdotas. El autor recoge gran cantidad de curiosidades y de hechos, y dado que autor y biografiado apenas coincidieron en el tiempo –Dickens confesó haber asistido a una función de Grimaldi en su juventud, cosa que se cree que dijo más por no ser criticado que por corresponder a la realidad- no sabemos si corresponden en su totalidad a la información que le llegó o a la fértil imaginación del autor.

En un notable prólogo se da la visión de la época y la explicación de cómo el proyecto llegó a manos de Dickens para el que quiera recabar más información del momento, del libro y del proyecto.

La novela parece estar bien documentada en época, lugares y personajes, lo cual demuestra un minucioso trabajo por parte de Charles Dickens. Quizá por ese motivo, por celebrar el Año Dickens o por descubrir una obra bastante desconocida del autor, sea un tiempo adecuado para acercarse al mundo azaroso de este payaso británico al que todavía se le rinde pleitesía una vez al año, en el primer domingo de febrero en la Iglesia de Todos los Santos.

Recomendable a todos los dickensianos, a los curiosos y también por sus magníficas ilustraciones.

martes, 13 de marzo de 2012

EL MUNDO DE LOS CABEZAS VACÍAS DE PEDRO UGARTE


El mundo de los cabezas vacías
Pedro Ugarte
Ed. Páginas de Espuma, 2011
187 pp
16 euros


El mundo de los cabezas vacías es un libro singular con un singular título. Y no es ya por sus relatos sino más bien por su concepción del mundo. Algo que resuena a aquel retintín que alguna vez hemos escuchado: Ves, ya lo decía tu padre, el mundo está lleno de cabezas vacías. Y supongo que su autor, Pedro Ugarte, algo de razón debe llevar. Su libro se lee con avidez. Recomiendo especialmente tres de sus relatos: el ya mencionado que da título al libro y otros dos: Atardecer en la feria y Amigos para siempre.

Pero empecemos por los relatos. En el que da título al libro, El mundo de los cabezas vacías, un muchacho de padre anarquista y madre tahúr acaba encontrando su oficio reescribiendo y corrigiendo las cartas de protesta que escribe su padre. El relato contiene algunas perlas que uno no puede dejar pasar. Ahí va una muestra:

(p.13) “… no acertaban a encontrar nadie concreto sobre quien depositar el más mínimo gesto de generosidad, de nobleza o de justicia. A estos individuos se les denomina intelectuales”

En Jardín de infancia, un funcionario que trabaja en un proyecto infantil sufre la separación del mismo por una opinión mal encajada.

Atardecer en la feria es un relato con más enjundia, actual y con un giro inesperado que no desvelaremos. Un hombre que odia desde su infancia las ferias debe ir a una de ellas a recoger a sus hijos. El desarrollo que sigue a continuación resulta bastante sorpresivo.

Con el título de ¿Quién construyó las pirámides? se nos narra una cena entre amigos que deriva en esa extraña y aparentemente inusual conversación. Otra cita más privada se frustra porque él no sabe cambiar la rueda de un coche. Ocurre en El invento de la rueda.

El relato más largo es Azul marino o gris marengo. En él el protagonista es un hombre, de los que todos entenderíamos como calzonazos, cuya vida dirige su madre. Para su desgracia debe dirimir entre la opinión de ésta y la de su novia. No tiene libertad alguna para vestir. Al final acaba en brazos de una amante ocasional, conocida de su madre, que también le dice cómo vestir.

Extraño el relato Estación en la tierra, tanto que no haré comentario al respecto antes de hablar con el autor y entender el “juegooooooooooooooooo”.

En País en armas, héroes de barro el autor parece situarse en la realidad vasca. En el relato dos hermanos tienen actitudes diferentes ante la violencia. Uno, el alto cargo político (hay momentos en que el autor confunde la situación de un alto cargo político con la de un funcionario y eso desdibuja un tanto la realidad que cuenta) la rehúye. Su hermano, escritor, se enfrenta a ella.

El olor de la verdad, juego de palabras que tiene que ver con el tema tratado, en este caso las relaciones sociales, es protagonizado por dos amigos de toda la vida. Uno de ellos se encuentra ante el dilema de tener que decirle al otro que padece de halitosis sin que éste se ofenda. Muestrario de la hipocresía de las relaciones sociales donde las verdades ofenden y es mejor esconderlas.

El tema de la amistad aparece también entre antiguos compañeros de trabajo. En Amigos para siempre un empleado de un taller logra medrar y abandona el trabajo pero es invitado una y otra vez a una comida con sus ex compañeros. Cada año que asiste tiene la sensación de no pertenecer a ese lugar. Al final, nada de lo que hay allí tiene que ver con su vida pero, por algún motivo es incapaz de negarse a asistir. En Habitantes del limbo otra vez la amistad, esta vez en un pueblo de provincias donde todos se conocen. Dos personas, quizá amigos, de la élite intelectual intentan hacer una película con el trasfondo del pueblo.

Por último, Una comedia romántica que habla de la soledad oculta de un gacetillero, o de cualquiera de nosotros.

Historias de pequeñas realidades, de pequeñas derrotas que muchos de nosotros reconoceremos en su trasfondo, en sus vivencias. Tratadas con ironía y, a veces, con cierta acidez. ¿Será que el mundo está lleno de cabezas vacías tal y como nos propone Pedro Ugarte?

sábado, 10 de marzo de 2012

ENTREVISTA A MAUD LETHIELLEUX

Desde donde estoy veo la luna es la última novedad que presenta editorial Grijalbo. He tenido la oportunidad de charlar en directo con su autora, Maud Lethielleux. Ésta es la entrevista.

Luis Vea, Barcelona.


Luis Vea: Ciertamente antes de enfrentarme a la lectura de su libro me ha despistado bastante su portada. Me daba la impresión de ir a leer un libro chic-lit o para adolescentes. Luego me he encontrado algo bastante más duro. ¿Qué opina? ¿Tenía pensado cuál era el lector de su novela?

Maud Lethielleux: Aunque el ambiente sea duro la novela no es dura. Es cierto que no es una novelita rosa pero hay alegría, ironía, burla… No me parece que sea dura. El ambiente y la situación sí, pero la historia en sí, no.

L.V: ¿Por qué una historia sobre vagabundos? ¿O es una historia sobre la esperanza?

M.L: Es sobre todo una historia sobre la esperanza. Quería transmitir la idea de que el arte puede salvar a una persona y que eso está al alcance de todo el mundo. Incluso para una persona como la protagonista que no tiene estudios ni cultura.

L.V: Una buena parte de la trama transcurre en un territorio que parece ser la banlieu de París. Se dibuja un panorama muy difícil donde hay ocupas, vagabundos… El hecho de situarse la historia en este terreno, ¿tiene algo que ver con las revueltas ocurridas en el extrarradio de París hace unos años?

M.L: No, en absoluto. Más que pensar en el extrarradio de París pensé en cualquier ciudad que está a varias horas de París porque cogen el tren. Hoy en día, en Francia, hay indigentes en todas partes. O sea que no está ni siquiera en una de las ciudades que se consideraría con problemas.

L.V: Dibuja un panorama editorial bastante sombrío. ¿Considera que es así? ¿Se basó en su experiencia editorial?

M.L: Lo que relato corresponde a la experiencia que tuve con la publicación de mi primer libro y es cierto que el ambiente es sombrío porque me encontré con una experiencia idéntica y no es sólo la mía, sino la que se encuentran muchos jóvenes autores que publican por primera vez.

La editora que aparece en el libro es exactamente igual a un personaje real, tuve problemas con ella y conozco a otros autores que también los tuvieron. Tuve la suerte de ser publicada por otra editorial. Otros no la tienen. Esta persona ha empujado al suicidio a algunos autores.

De todos modos presento el panorama tal y como lo veo, pero también está la figura (en el libro) del otro editor, la del educador que es una persona muy distinta.

L.V: En el fondo Moon es una soñadora. Sus amigos tratan de enseñarle la verdadera realidad pero ella parece no escucharlos. Sólo al final reconoce haber vivido en una fantasía. ¿Es quizá la rendición del mundo de Moon?

M.L: Moon no quiere tener responsabilidades, tiene miedo de enfrentarse a la realidad, de entrar en los moldes en los que entra la gente normal porque no sabe si estará a la altura de lo que ella espera. Tiene mucho miedo de hacerse ilusiones. Sólo al final de la novela es cuando ella acepta abrirse a esas otras posibilidades.

L.V: Todos los personajes de la novela son personas jóvenes y desarraigadas. Ex presidiarios, drogadictos, ocupas, vagabundos… Da la impresión de que los que viven fuera de ese desarraigo son los extraños. ¿Es una inversión de la realidad?

M.L: En la novela también aparecen personajes que no son marginales como la abuela, el editor, la librera que trabaja con Slam, pero es cierto que el universo que rodea a Moon es el de personas que han tenido problemas, en caso contrario no habrían acabado en la calle. Desde el punto de vista de ellos crean una microsociedad, ven el resto de la sociedad como algo fuera de lo normal. En este sentido sí hay una inversión de los papeles.

Precisamente esa inversión de los papeles es lo que me ha interesado porque muy a menudo cuando se habla de los sin techo en una novela el autor emite juicios como víctima, ve un universo triste. En este caso me pongo en la piel del que vive en la calle, con sus referencias, y lo normal es eso. Así se ve el otro punto de vista. (Moon) vive de una manera feliz; aprovecho para ver desde dentro de esta persona.

L.V: El libro parece tener tres partes. Una primera cada vez más triste, una segunda con una cierta esperanza que poco a poco se va truncando y una última que parece que se queda en una posición intermedia en la que cada cual puede interpretar positivamente o no. ¿Le parece así?

M.L: Para mí la primera parte no es triste, depende del lector. Lo que describe es el universo de Moon. Algunos la han encontrado triste pero otros lectores han dicho que incluso dan ganas de vivir en la calle, por la descripción tan fresca que se muestra. La segunda parte es la más triste, surge una nota de esperanza pero entonces aparecen todos los temores de ella, todo el miedo a fracasar, la pérdida de referencias. (Moon) debe elegir entre intentar ser normal entre comillas o continuar como hasta ahora y se encuentra ante una opción que le cuesta mucho, ella sufre en ese momento. La tercera parte es directamente positiva porque ella se va abriendo al amor, a la vida normal, a la escritura. Para mí es un libro alegre.

L.V: Cometa, la perra, llega a ser un personaje más de la novela, a veces incluso de los personajes más importantes. ¿Es así cómo lo había previsto?

M.L: Es un personaje muy importante porque es el principal punto de referencia de Moon. Ella con la perra puede explayarse, demostrarle todo su amor sin pudor mientras por ejemplo con Slam o con Fidji –al cual, al final no dice nada- ella se retiene, es muy pudorosa. Es un personaje muy atractivo para el lector.

L.V: ¿El amor de Moon por Fidji no es excesivo?

M.L: No creo que sea excesivo porque hay que tener en cuenta que Moon tiene 19 años, (Fidji) es su referencia en la calle, ha estado con él dos años y lo vive con muchísima intensidad. Además hay que tener en cuenta que es prácticamente la única familia que tiene, a parte de Cometa, pero para los que tenemos otros puntos de referencia como adultos, podemos vivir las cosas de otra forma. Para Moon es su única familia y referencia y la relación ocupa mucho espacio.

L.V: Una de las cosas que no aparece en la novela es de dónde proviene Moon. ¿Cuál es su historia para llegar a la calle?

M.L: Habría sido demasiado fácil buscar el origen, habría sido simple buscar una explicación psicológica, y habría parecido una película de malos. Cada lector se lo puede imaginar. He preferido imaginar el presente de Moon y no el proceso que le ha llevado a la calle.

Moon es la narradora y no es el tipo de persona que contaría su historia. También ha sido una opción para hacerla creíble.

L.V: A veces parece que el enemigo sean los servicios sociales. ¿Le parece así?

M.L: Es el punto de vista exclusivo de Moon. Es joven, tiene buena salud, puede ganarse la vida vendiendo sonrisas. Tiene la impresión de que ha elegido su vida y si hubiera querido aceptar ayuda no se hubiera marchado del centro de acogida, seguramente no habría rechazado la ayuda de sus padres. Si está en esa situación es porque ha rechazado otras ayudas. Es el caso de una persona joven y sana, en el caso de otras personas más mayores y con una situación más difícil seguramente sería de otra manera. Creo que los servicios sociales hacen un trabajo que ayuda pero desde el punto de vista de Moon es una injerencia en su vida, en una decisión libre que ella ha tomado.

L.V: Da la impresión de que la crisis obliga a historias imaginativas que nos hagan olvidar la realidad, sin embargo su libro habla de la realidad de la calle, una realidad muy dura. ¿Va vd. contra corriente?

M.L: Es cierto que no es una novela de ciencia ficción, una novela que se salga de la realidad, aunque nos evada pero es una novela llena de esperanza, una novela de una persona que se encuentra en una situación difícil, se dirige hacia la luz y hacia un abanico de posibilidades que se abre cuando ella las acepta. Da esperanza y espero que sea de buen augurio para la situación en que vivimos.

L.V: Lo decía porque la figura de Moon no es la figura de una heroína, es una persona que tiene que trabajar duro para llegar a la esperanza. Desde ese punto de vista nos encontramos ante una historia más o menos real. No nos evadimos. Estamos en la realidad.

M.L: Es cierto que estamos en la realidad pero Moon accede a unas posibilidades llenas de esperanza para una persona sin estudios, escribe una novela y es publicada. Parto de la realidad con una visión optimista.

L.V: ¿Está trabajando en un nuevo proyecto? ¿Retomará el personaje de Moon?

M.L: Hay un nuevo proyecto pero que no tiene nada que ver con estos personajes.

L.V: Lo decía básicamente porque Moon es un personaje con mucha entidad, con mucha alma, muy bien diseñado y que atrae al lector.

M.L: No hay nada imposible si me lo piden.

En mis novelas siempre hay una puerta que se abre a otras posibilidades y en mis otras novelas me han pedido algunos lectores que continuase con los mismos personajes pero de momento no lo tengo previsto.

L.V: Muchas gracias Maud por permitirnos hablar de tu novela y deseamos mucha suerte a Moon y a ti. Éxitos para ambas.

M.L: Muchas gracias y deseo tener muchos lectores españoles.

Foto: Pilar I.


jueves, 8 de marzo de 2012

DESDE DONDE ESTOY VEO LA LUNA DE MAUD LETHIELLEUX


Desde donde estoy veo la luna
Maud Lethielleux
Traducción de Daniel Montsech Angulo
Ed. Grijalbo, 2012
234 pp
15,90 euros



Leer a Maud Lethielleux ha sido una sorpresa. Primero porque no conocía a la autora, ni su trayectoria ni su relativa juventud. Segundo porque el libro, al menos en la edición española de Grijalbo, no deja de despistarme. Ciertamente, por la portada creo que jamás me hubiera interesado por Desde donde estoy veo la luna. No sé si se debe a un posicionamiento editorial o quizá a un afán de vender el libro a un determinado tipo de público. Lo cierto es que augura más un libro de literatura juvenil o chic-lit que un libro sobre la historia de una vagabunda. Es cierto que en la narración hay muchas dosis de fantasía en el mundo de la protagonista, Moon, y también de esperanza, a mi modo de ver también neutralizadas por un trasfondo relativamente duro. Por tanto nada de chic-lit, nada de literatura adolescente, nada de novelita rosa.

Desde donde estoy veo la luna narra la catarsis de una joven vagabunda, de cuyo pasado poco sabemos, y a la que el arte, en este caso la escritura, redime y ayuda a abandonar las calles.

Moon es una joven adolescente que vive en una plaza pública entre cartones junto a una floristería y con su perra Cometa. Vive el día a día de la dificultad de conseguir dinero para comer. Para ello vende sus mejores sonrisas. Habita una casa desde cuyo tejado inexistente ve la luna, siente el frío de la noche y la dureza de la violencia callejera. Su novio es otro sin hogar, Fidji, del que está perdidamente enamorada. Tanto es así que decide regalarle sus pensamientos en un libro. Consigue una pequeña libreta donde va anotando ideas y tramas. Al final compone algo parecido a una novela que su amigo Slam lee. Moon no sabe que esa novela irá a parar a dos editoriales. Aprovechando la trama, Maud Lethielleux critica duramente algunos caprichos del negocio del libro bien especificados en uno de los personajes. Quizá ese mismo que conduce su vida a una espiral que augura un terrible desenlace, pero ahí está la esperanza.

Moon acaba abandonando el mundo ideal en el que vive para percibir toda la crudeza del mundo de los adultos. Una novela donde las dos caras de la vida: esperanza/crueldad se dan cita. Es un raro libro porque bajo la capa de ternura subyace una realidad terrible. Un extraño libro para una época de crisis en la que quizá esperaríamos algo más imaginativo, más cercano a la pura fantasía.

Es difícil comparar la escritura de Maud, una escritura fresca en la que se incluyen neologismos, el habla de la calle, una jerga a caballo entre el mundo de los móviles y la realidad digital. Sin embargo Moon es una chica sin cultura que vive cerca del mundo de los ocupas, aunque no parece simpatizar con su causa. De hecho hay como una reacción de casta, pues Moon cree que son una especie de niños de papá. Los verdaderos dueños de la calle son los vagabundos. Procura no mezclarse mucho con los ocupas y tampoco quiere que sus amigos lo hagan. No en vano ese mundo trae mucho de borracheras y alcoholismo.

El libro también está trufado de amor adolescente, tan explosivo como exagerado, un amor paralizante que lo llena todo. Cuando Moon pierde a su novio Fidji, parece perder todos los referentes que le quedan en vida y ahí se avecina el desastre.

Cometa es la fiel amiga de Moon, un cachorro de perro, que la acompaña en todas sus vicisitudes callejeras mientras duerme entre cartones o revuelve la basura.

Sin duda el libro contiene críticas muy notables al mundo actual, al hecho de que necesitamos demasiadas cosas para vivir, pero también a cómo tenemos organizada la vida, a la falta de libertad, a la pérdida de valores. El lector avispado seguro que encuentra muchas más respuestas.

Sorprende bajo la capa de bonhomía toda una lección de civismo y una capacidad de autosuperación digna de una heroína callejera, una chica que apenas tiene un anorak contra el frío y un cachorro de perro. Con esas armas contemplar el futuro es todo un reto.

domingo, 26 de febrero de 2012

TRANSICIONES HACIA JORDI SIERRA I FABRA





Cuatro días de enero

La acción de la novela transcurre entre el lunes 22 de enero y el jueves 26 de enero de 1939, cuando el Gobierno de la República abandona Barcelona y ésta será tomada por las tropas de Franco. En una Barcelona desgobernada, donde ya no queda ninguna autoridad, hay un inspector de policía, Miquel Mascarell, fiel a la República, que intentará descubrir quién ha asesinado brutalmente a una prostituta.
Cuatro días durará la búsqueda del asesino y, en estos días, Miquel Mascarell paseará por una Barcelona devastada, hambrienta y desesperada.
Sobrecogedora.


Siete días de julio

Ocho años y medio después, Miquel Mascarell regresa a Barcelona después de haber sido condenado a muerte, indultado y de haber cumplido la condena en el Valle de los Caídos. Al llegar a Barcelona se aloja en una pensión y recibe un misterioso sobre con una foto, cierta cantidad de dinero y una dirección.
Durante siete días deberá descubrir quién es la mujer de la foto y, a la misma vez, descubrirá la Barcelona de la postguerra: hambre, miedo por un lado y grandes riquezas por el lado de los vencedores: el estraperlo.


Cinco días de octubre

1948. Miquel Mascarell ha rehecho su vida al lado de Patro, una mujer más joven que él y a la que le ha salvado la vida en dos ocasiones. La visita de un hombre en su domicilio para proponerle la investigación de un nuevo y extraño caso, da un vuelco a sus vidas: deberá encontrar la tumba del único sobrino de Benigno Sáez, muerto al comenzar la Guerra Civil.
Pese a las reticencias del ex inspector de policía, de nuevo deberá moverse por las calles de una Barcelona de posguerra e investigar teniendo en cuenta que los testigos ya han fallecido.

Me regalaron Cinco días de Octubre el día de Sant Jordi. No fue una elección muy arriesgada ya que la lectura de Jordi Sierra i Fabra es una de mis favoritas. Lo descubrí con el libro Camarada Orlov y después leí otro montón de novelas no en vano es uno de los escritores más prolíficos y premiados de nuestro país. Ha creado una Fundación en España y otra en Colombia para fomentar la lectura y ayudar a los jóvenes escritores.
Pero cometí el error de leerlo antes que los primeros: no sé si trilogía o saga. Por tanto recomiendo que sean leídos por orden de publicación.
En Cuatro días de enero el autor nos presenta la Barcelona de los últimos días de la Guerra Civil. Una Barcelona desolada, donde la población ya no sabe a qué atenerse. El gobierno de la República abandona la ciudad y la deja a merced de los vencedores: las tropas de Franco.
Miquel Mascarell no ha podido abandonar Barcelona, tal y como han hecho otros compañeros y familiares ya que su mujer, la Quimeta, sufre un cáncer en estado terminal. En medio de toda esta desesperación la población se muere de frío, de hambre, hay mujeres que se prostituyen como medio de conseguir ingresos, el miedo de los que permanecerán en la ciudad porque no se han podido marchar y la incertidumbre de lo que pasará con las personas que no son afines al nuevo régimen. Esa Barcelona donde las tropas de la Republica se nutren de jóvenes mal alimentados, la Quinta del Biberón -“la vida se les caía encima y ellos miraban todo con ojos de no entender por qué. Su mundo se desvanecía” (pág. 19)-. Miquel Mascarell pierde a su hijo en la batalla del Ebro. Es muy emotivo el capitulo donde conoce a Tomàs Abellán, soldado que combatió junto a su hijo y le explica cómo murió, dónde fue enterrado y la carta que le estaba escribiendo a sus padres cuando murió: “fue una bala perdida (…) Ni siquiera sé de dónde vino. Pudo incluso ser de nuestro lado” (pág. 162). Que muertes tan inútiles.
Por otro lado aparecen los burgueses que al inicio de la guerra se van de la ciudad y ahora regresan enarbolando la bandera de lo que realmente eran: fascistas al lado de Franco. Esos mismos burgueses de doble moral: de esposa en casa, misa los domingos y querida para satisfacer sus deseos: “Todos esos tipos de la burguesía catalana, rama católica acérrima, meapilas, poniendo cirios a Dios y velas al diablo” (pág. 176) que se enriquecerán con el estraperlo con el beneplácito de las autoridades del momento.
Y en medio de todo esto, Miquel Mascarell tendrá que descubrir al asesino de Mercedes Expósito.
No tiene desperdicio ninguna de las 284 páginas de la edición de bolsillo que he leído.
En Siete días de julio, todo transcurre entre el domingo 20 de julio y el sábado 26 de julio de 1947. Miquel caminará por las calles de una Barcelona que ya no es la suya. Una Barcelona destrozada, donde el hambre y el miedo recalan hondo en el ánimo de la gente. Sobre todo el miedo. Es espeluznante el episodio donde narra la llegada de Miquel Mascarell a Barcelona en tren desde Madrid; desde la entrada por la plaza de las Glorias hasta la salida de la estación de Francia. He de decir que los que hemos oído estas historias de nuestros padres o de nuestros abuelos no podemos más que sentir rabia. Casualmente leía este libro cuando murió Manuel Fraga y me causó cierto asco pensar que a un ministro del dictador ahora pretendan que lo veamos como un demócrata de toda la vida o que un juez que quiere que se haga justicia con las víctimas de la dictadura sea condenado por los mismos sujetos afines a la ideología del dictador y apartado de la judicatura un 23 de febrero. Paradojas del destino.
He comentado que es importante leer los libros por orden de publicación porque hay algunos personajes que se repiten en las tres novelas o el autor hace referencia a ellos. En los dos primeros hay un nexo común: el asesinato de mujeres que se dedicaban a la prostitución.
En una época donde el hambre era uno de los problemas más acuciantes, muchas chicas se prostituían para poder mantener a toda su familia: ”todas sueñan con un señor de dinero que las retire” (pág. 103).
Y mientras el ex inspector de policía intenta descubrir al asesino de la prostituta, vemos como vivía la gente en la postguerra, lo que leían, las películas de cine que proyectaban. No tiene precio.
Cinco días de octubre transcurre entre el 11 y el 15 de octubre de 1948. En esos mismos días, en Madrid, hay un consejo de guerra para juzgar al grupo de los ochenta por lo que los maquis tendrán relevancia en el relato. Estos hechos están muy bien explicados en los agradecimientos del escritor. Por cierto, en las tres novelas agradece a Francisco González Ledesma sus recuerdos. Recuerdos de todos aquellos supervivientes que les toco vivir en el lado perdedor.
Unos libros muy recomendables para aquellos jóvenes que creen que Franco es un jugador de futbol de primera división y para todos aquellos que creemos que un pueblo que no conoce su historia tiende a repetirla.

Pilar I.

Cuatro días de enero de Jordi Sierra i Fabra, De Bolsillo-Random House Mondadori,2011.
Siete días de julio de Jordi Sierra i Fabra, De Bolsillo-Ramdom House Mondadori, 2011.
Cinco días de octubre de Jordi Sierra i Fabra, Ramdom House Mondadori, 2011.

lunes, 20 de febrero de 2012

ABRIERON LAS VENTANAS DE RAÚL HERNÁNDEZ GARRIDO


Abrieron las ventanas
Raúl Hernández Garrido
Ediciones Irreverentes, 2009
248 pp
15 euros

Ediciones Irreverentes presenta esta primera novela de Raúl Hernández Garrido, un escritor que ya había cultivado otros géneros como el relato y el teatro. También el cine. La presente novela ganó el II Premio Irreverentes de novela.

Es Abrieron las ventanas una novela extraña. Extraña porque abarca diversos géneros y a la vez se difumina en todos ellos. La han denominado novela gótica, de terror, también tiene algo de thriller. Pero no se adapta completamente a ninguno de los géneros.

Es también una novela en la que se encuentran diversas partes y diversos ritmos. El inicio es trepidante. Un terrorista, Santos Valbuena, es conducido a la prisión. Por el camino y, tras un accidente, el preso huye. Esta es una parte de gran movimiento en la que también el narrador describe todo lo que, a gran velocidad, pasa por la mente del asesino. A ratos nos retrotrae al momento del atentado en el que se supone que mueren muchas personas. Luego nos lleva a la espesura de un bosque impenetrable por el que huye sucio, hambriento y arañado. Nos imaginamos un lugar inhóspito que paradójicamente nos llevará a otro lugar muy diferente que al final no será lo que aparentaba. La Mansión.

La primera parte, que ocupa el principio de la novela, da paso a una segunda donde el ritmo decrece. A veces parece que el hilo se pierde porque el segundo tramo de la novela tiene mucho de onírico. Hay muchos juegos de espejos, de atmósferas turbias, de oscuridades y de siniestro.

A continuación aparecen personajes de época. Se inicia una relación con dos chicas que son hermanas. Hay momentos en que Santos tiene la impresión de haber estado siempre en la Mansión. En otras ocasiones todo es cambiante y empieza de nuevo, porque es un territorio en movimiento.

El protagonista pretende atrapar a ambas chicas, Clara y Eloísa, pero poco a poco él será el atrapado como un cazador cazado o la presa en una telaraña.

La trama es circular, parece que no avance, es envolvente sobre el protagonista, pronto el ambiente es asfixiante. A todo ello se añade un cuarto personaje que también proviene del pasado y de cuya historia vamos obteniendo retazos, como ocurrió con el pasado del terrorista Santos. Ese personaje es Juan Domingo Urbieta.

A veces da la impresión de que Santos e Urbieta son la misma persona, en otras son dos facetas del mismo personaje.

En fin, novela con una cierta desestructuración, con mucho de género negro, de thriller psicológico, de novela de época, de cuento gótico. Que cada cual elija la denominación que desee. Abrieron las ventanas, premio Irreverentes.

jueves, 16 de febrero de 2012

22 ESCARABAJOS. ANTOLOGÍA HISPÁNICA DEL CUENTO BEATLE DE VARIOS AUTORES



22 escarabajos. Antología hispánica del cuento Beatle
Edición a cargo de Mario Cuenca Sandoval
Autores:Hipólito G. Navarro, Fernando Iwasaki, Marcelo Figueras, Iban Zaldúa, Salvador Gutiérrez Solís, Maurice Echeverría, Miguel Antonio Chávez, Leopoldo Marechal, Care Santos, Xavier Velasco, Pilar Adón, Javier Fernández, Roberto Valencia, Leonardo Aguirre, Eduardo del Llano, Rodrigo Fresán, Esther García LLovet, Patricia Esteban Erlés, Raúl Pérez Cobo, Mario Cuenca Sandoval, Andrés Neuman y Salvador Luis.
Ed. Páginas de Espuma, 2009
318 pp.
16 euros.


No suelo leer a lo largo del año muchas antologías. Tengo un dicho que expresa mi recelo: Las antologías las carga el diablo. Suele suceder que entre la variedad no siempre es fácil garantizar un equilibrio en interés y calidad. Y aquí encuentro esta Antología hispánica del cuento Beatle, que quizás por lo raro viene a picar mi curiosidad y, como un gato, pico. ¿Y qué me encuentro? 22 relatos de escritores españoles e hispanoamericanos. 22 relatos que tienen como trasfondo los Beatles. Y leo. Y enseguida observo que hay dos tipos de relatos (además de la división inicial que podemos hacer entre los escritos a un lado u otro del charco): los que han sido incluidos en esta antología después de haberse ya publicado, o escrito, y los que han sido escritos especialmente para ella. Difícil papel para el editor, Mario Cuenca Sandoval. Y sin más, tras un prólogo bastante orientador, me encuentro los relatos uno a uno, y, después de leerlos todos, me apercibo de que, en general, me gustan más los que ya estaban escritos antes de pensar en la antología. Pero sobre todo me encuentro ante un relato por el que casi se justifica la antología y que me hace pasar un buen rato. Pero antes de empezar por ellos y, debido a su número, me limitaré a hablar de los que me provocaron algo. Y vuelvo al que considero mejor. Una historia disparatada que llega de la mano de Fernando Iwasaki. Su título es Rock en los Andes. Imaginen que en un pueblo perdido de los Andes, donde aparte de religión católica y costumbres ancestrales poco más conocen. Y ya tienen bastante con los de Sendero Luminoso. Ahora se les ocurre traer ese nuevo lenguaje del diablo que denominan rock. Y ahí se juntan conspiraciones, terrorismo, paranoia, rock, atentados, política y bombas. Y créanme, entenderán el mundo de otro modo tras su lectura. Y reirán. Como yo lo hice.

No lo he dicho pero el libro está dividido en tres partes que sucesivamente se denominan: Yesterday, Beatles postmodernos y Yo soy la morsa. Casualmente, y exceptuando este primero, la mayoría de los que me han gustado están en la última parte.

El siguiente relato está firmado por Eduardo del Llano y se llama The Beatles. En este relato, el autor, que es también el protagonista del mismo, crea toda una sucesión de hechos y toda una teoría para justificarse y convertirse a sí mismo en el protagonista. Para ello los Beatles se convierten en actores secundarios. Un relato sencillo, bien tramado y finalizado.

Otro relato a destacar es el de Rodrigo Fresán que lleva como título una canción de los Beatles, Come Together. En este caso es la historia de una familia que siempre ha sido la protagonista de los acontecimientos históricos. Una familia retratada por el tiempo con un trasfondo inequívocamente beatle. Otra historia redonda.

Esther García Llovet nos plantea un relato más complicado pero bien trazado. Imaginen que alguien encuentra un paralelismo entre la última película de Kubrick, sí esa en que salen Tom Cruise y Nicole Kitman: Eyes wide shut, y la película Help! que protagonizaron los propios Beatles, eso pasando por el hecho de que el propio Kubrick quiso que los cinco de Liverpool protagonizaran una versión de El señor de los anillos que finalmente no se realizó, quien sabe si para bien del cine. Una historia cinematográfica no exenta de jet lag y de asesinato. Su título es precisamente Jet Lag 68.

Otro aconsejable relato es el del propio antólogo Mario Cuenca Sandoval titulado El rodillo de la roca N. Un extraño relato a modo de reportaje periodístico en el que se narra cuando los Beatles conocieron a P. Apostolakis. No sabe uno cuánto hay de relato y cuánto de reportaje periodístico.

También considero destacables los relatos de Care Santos, con historia de terror incluida, y Andrés Neuman.

En definitiva, 22 relatos sobre los cinco de Liverpool. Libro aconsejable para fans y fanáticos. También para curiosos. Y plenamente aconsejable a todos los públicos.

martes, 14 de febrero de 2012

EL GUANCHE EN VENECIA DE JUAN MANUEL GARCÍA RAMOS


El guanche en Venecia
Juan Manuel García Ramos
Artemisa ediciones, 2011
210 pp
19,50 euros


La conquista de Canarias es un episodio de la historia de España no excesivamente conocido. Sobre todo si al hablar de conocimiento no lo hacemos teniendo en cuenta el territorio que se conquistó. Para el resto de españoles peninsulares y de otras islas sigue siendo una historia desconocida. Una historia con héroes y con villanos. Con episodios de verdadera crueldad, a veces con ensañamiento. Uno de estos episodios, el último, es el de la conquista de Tenerife, allá por 1496. Después de haber sufrido una severa derrota en el Barranco de Acentejo, el Adelantado Alonso Fernández de Lugo dispuso un numeroso ejército con la intención de romper la resistencia que los escasos reyes guanches que seguían en guerra podían mostrar. Ello después de haber convencido a unos cuantos de estos reyes para que se unieran a sus planes de conquista. Lo que se llamó el Bando de las Paces. Así llegamos al final del relato, cerca de Aguere -la actual San Cristóbal de la Laguna-. Y la historia terminó con la victoria del ejército español, como no podía ser de otro modo pues era el ejército más poderoso del mundo en ese momento. Poco podían hacer armas de piedra y palo contra arcabuces y cañones. En ese lance final fallece Bencomo, el veterano rey que había llevado a la victoria a los guanches. Y aquí empieza el argumento de El guanche en Venecia que nos brinda Juan Manuel García Ramos que, en un juego ucrónico, nos plantea a modo de crónica la posibilidad de que el rey guanche no muriera. Este guiño a una posibilidad que jamás se dio, guiño me temo -por la dedicatoria que García Ramos hace a Rumeu Armas, estudioso de la Historia de Canarias - que convierte en territorio literario lo que había sido hasta ahora histórico, y territorio para la imaginación y la ficción.

Bencomo es hecho prisionero tras la batalla de Aguere. Fernández de Lugo lo conduce hacia la península con la idea de llevarlo a la Corte de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Una vez allí los Reyes Católicos disponen que ni sea ejecutado ni tampoco vendido como esclavo como otros tantos guanches, incluidos los que se rindieron, que acabaron en los mercados de esclavos de Sevilla. Aspectos que denunció en su momento Fray Bartolomé de las Casas antes de hacer lo propio con los indígenas de América, pues no debemos dejar de lado que ambas conquistas suceden al mismo tiempo y hasta cierto punto Canarias es un campo de experimentación para los ejércitos españoles que luego se batieron en América.

En ese estado extraño en el que queda Bencomo, sin posibilidad de regresar a su tierra para comandar a los suyos hacia una nueva revuelta pero también viendo su vida perdonada y hasta con cierta libertad de movimientos, maldice su fortuna y su situación le consume. Los Reyes Católicos le alejan de la Corte y de España y lo envían a Venecia haciendo escala en diversos territorios de Italia. La estancia en Venecia será larga pero no por ello el rey guanche dejará de pensar en su tierra.

García Ramos consigue contar esta historia a modo de crónica, como si de una crónica histórica se tratara, empleando formas arcaicas para hacerla más creíble. Tomar esta forma de narración hay momentos que lastra el desarrollo de la misma pero tiene la ventaja de no plantearse la idoneidad de un discurso más moderno que aquí sirve para que el cronista, uno de los personajes que acompañan a Bencomo, se exprese como un narrador muy cercano, y, a ratos, también protagonista de la historia.

No termina ésta aquí pues todavía se habrán de cruzar dos veces más Bencomo y el Adelantado Fernández de Lugo, evidentemente estos nuevos encuentros no tienen ninguna realidad histórica y son fruto de la fértil imaginación del autor. Estos dos encuentros finales justifican el desenlace de la historia, si bien la misma termina perdiéndose pues el cronista acaba alejado y sin noticias del que fuera, hasta cierto punto, compañero de preocupaciones del rey guanche.

Bencomo es dibujado como un hombre de gran porte - me recuerda a la imagen que de él hay en la plaza de la Candelaria, junto a la basílica. Debía ser un anciano pero se le describe como un hombre alto y corpulento. Un hombre inteligente, justo y hábil en la conversación. En su estancia en Venecia aprende el italiano y se mueve con facilidad en un mundo completamente desconocido. Es pues la imagen positivizada del héroe. Por contra los villanos son el Adelantado Fernández de Lugo y su segunda mujer, Beatriz de Bobadilla. Ambos descritos como personajes excesivos en sus deseos de fama y fortuna. Excesivos hasta la ceguera, tal y como demuestra el episodio en el que el Adelantado y Bencomo confluyen en Venecia, episodio este que por ser de la parte final del libro evito describir por su importancia. Baste decir que la historia dibuja a Fernández de Lugo como un hombre ambicioso. Y no sabemos si el personaje real sucumbió a esta ambición tal y como le ocurre al personaje de la novela.

El otro personaje cuya importancia en la historia va in crescendo es el de la segunda esposa del Adelantado, Beatriz de Bobadilla, mujer de intrigas palaciegas con el rey Fernando y que se ve desterrada de la Corte.

Historia bien tramada, acertadamente bien construida, con un derroche de imaginación histórica aunque llega a ser creíble para aquellos que no conocen la historia real. Es por este motivo que más que una novela histórica nos encontramos con una ucronía, un libro sobre lo que pudo ser pero que jamás fue. El guanche en Venecia.

jueves, 9 de febrero de 2012

LA VIDA DESPUÉS DE MARINA SANMARTÍN PLA


La vida después
Marina Sanmartín Pla
Ed. Baile del sol, 2009
111 pp
10 euros

La vida después es el primer libro de Marina Sanmartín Pla. Marina es conocida en la red gracias a su blog La fallera cósmica por el que ha obtenido algunos galardones. En este primer libro de relatos, y tal como su título avanza, nos presenta la vida en un momento límite, aquel que antecede a una ruptura. Las protagonistas, todas ellas mujeres, ven cómo de una forma irremediable sus relaciones concluyen. De los ocho relatos de este libro parece que la autora se mueve mejor creando historias en donde se ahonda en los orígenes de los conflictos. Por eso parecen más logrados los relatos largos.

Probablemente la que más me ha gustado ha sido Despertar en Sarajevo, una historia a caballo entre dos ciudades ¿Madrid? y Sarajevo. Un profesor universitario y una estudiante y una historia de ¿amor? que adquiere desde su principio una extraña deriva que sólo puede conducir a la monotonía y al abandono. Pocas cosas parece que ambos compartan más allá de Sarajevo y sus historias de la guerra, los escenarios que Eli recorre fotográficamente y que sirven para plantear su trabajo. Y da la impresión de que hay una especie de intercambio. Tú me das sexo y a cambio yo te ayudo en tu trabajo. No parece que R –sólo una inicial sin nombre, como corresponde a alguien que sale de tu vida con rapidez- ejerza una excesiva atracción sobre Eli. Con todos esos elementos es difícil que la historia no concluya como debe concluir.

Otra historia altamente recomendable es La verdad, una historia que me recuerda a una película que vi hace años, Todos los años a la misma hora. En este caso se trata de una mujer casada con Pedro y con un hijo, Rafa, que recibe la visita de un amigo de su padre. Envuelta en una vida monótona acaba acostándose con F –también sólo una inicial- un detective privado que recala en su ciudad para seguir un caso. Se instala en un piso para seguir el encargo de su cliente. Allí mismo se cita con ella cada mes hasta que, transcurrido un cierto tiempo, él ya no aparece. Con la incertidumbre de no tener noticias de F sigue su vida hasta acabar conociendo el final. Triste final en una historia a ratos muy sensible y con un conmovedor desenlace. Bien tramada y bien llevada.

Sólo por estas dos historias que acabo de reseñar vale la pena leer el libro, pero todavía hay algo más, seis más que se inician con la que da título al libro La vida después, en la que da muestras de cómo continúa una vida tras una ruptura. En primera hora de la mañana en Madrid: Rayuela también hay otra ruptura anunciada. El libro de Rayuela es además el pequeño hilo conductor entre este relato y La verdad que se inicia con el gesto de tirar este libro a la basura. Historias que parece concluir pero que proporcionan una continuidad a lo cotidiano.

La bola del ocho es un relato con cuatro personajes en un extraño cuadrilátero en el que hay un niño de por medio y un deseo oculto de una madura mujer que acaba realizándose. Quizá una leyenda urbana convertida en cuento.

Olfato es una historia con un trasfondo terrible, probablemente de maltrato psicológico, tan actual, tan cierto como contundente y una relación podrida que no termina de acabarse.

Influencia del arte y los objetos bien podría llamarse Crónica de una separación anunciada pues desde la primera línea parece entreverse el final.

Historias con protagonistas femeninos, historias que también invitan a la reflexión sobre el motivo de las rupturas, a veces también obligan a pensar en lo adecuado de determinados emparejamientos, y de cómo la vida debe irremediablemente proseguir. Historias desasosegantes que nos recuerdan situaciones vividas y que Marina Sanmartín plasma notablemente bien.

viernes, 3 de febrero de 2012

CASA DE AIRE DE FRANCISCO CENAMOR


Casa de aire
Francisco Cenamor
Amargord ediciones, 2009
81 pp
8 euros

Francisco Cenamor es un poeta bastante conocido en internet gracias a su blog Asamblea de palabras en el que mantiene la noble tarea de dar a conocer o citar a otros autores y, al mismo tiempo, publicitar certámenes literarios para general conocimiento de los lectores y creadores. También es un poeta con diversos libros publicados o sea que Casa de aire se inscribe dentro del proceso de avance, de desarrollo, de investigación del autor quizá empeñado en encontrar la voz que le defina. Eso que, a la postre, es lo que diferencia a un autor de otro. Y Casa de aire es un libro que contiene a su vez distintos libros, distintas visiones expresadas en diversas partes. Es un libro de certezas cotidianas. Contiene un prólogo en el que Muhsin-Al-Ramli escribe precisamente de esas diversas partes y del porqué de esa división. La primera, Casa de aire propiamente dicha, habla de la vida cotidiana de una mujer en diversas imágenes o fragmentos. Una segunda en la que el cine tiene un papel protagonista, Ríos de gente. Y la tercera, Última función, en la que parecemos asistir a la representación de la propia vida.

En la primera parte sobresale la reiteración de algunas palabras que pueden dar muestra del tono de la misma: golpe, caer, dolor, vacío, daño. Versos escuetos, como en todo el poemario, pero a la vez reveladores. Versos contundentes, versos que contienen verdades cotidianas comunes entre nuestras vidas. Son composiciones en donde los cierres suelen ser muy llamativos.

“La noche

es propicia

para el golpe” (p.15)

O también (p.19):

“No era tan fácil

llegar y no ser nada”

O (p.21):

“Tu nueva casa de aire

te atrapa.

Nada cabe en ella”

O (p.24):

“De suspiros

se llena tu casa.

Tan grande. Tan vacía”

Y hay dureza, la dureza que adivina una historia, una vida, una realidad tan confusa como real, tan aparentemente común como demuestran las noticias de los telediarios, día tras día (p.39):

“Doña Bolsas

de los niños que te siguen.

Hechicera

del olor de otros.

Madre de raídos peluches.

Y de siete muñecas rotas”

Y el fin del último poema, de esta primera parte, anuncia como artificio la siguiente, Ríos de gente, mediante la reiteración de las palabras. Segunda parte que no se divide en números romanos sino en fragmentos horarios de lo que sucede en la vida, como secuencias de la misma separadas por horas, minutos y segundos. Monotonía de relatos fílmicos de la vida con una clara vocación de mostrar la realidad como una cámara. Hay descripción de hechos, conversaciones y crueldad expresada en pocas palabras (p.52):

“-El otro día. Un infarto. Al menos no sufrió.

Siempre hay algún tendero que te cuela una fruta podrida”

Hechos luctuosos y hechos cotidianos como parte de una misma realidad que no diferencia, que es transmitida con nitidez, con objetividad del mismo modo, sin distinguir, porque esos mismos hechos se entremezclan en nuestras vidas. Podredumbre y mortandad.

La parte final, Última función, es mucha más breve. Dividida como una comedia en cinco únicos actos. Aquí el autor no establece ningún nexo de unión con la anterior. El teatro de la vida y el propio espectáculo son ya una misma cosa. Quizá porque la línea que va uniendo las partes –la vida, la cotidianidad, la monotonía- forma un único núcleo que puede ser visto de diversas maneras. Casa de aire, Francisco Cenamor.