lunes, 29 de agosto de 2011

LA MUJER DE OTRO HOMBRE Y SU MARIDO DEBAJO DE LA CAMA DE FIODOR DOSTOIEVSKI



La mujer de otro hombre y su marido debajo de la cama
Fiodor Dostoievski
Nevsky Prospects, 2010
Traducción: James y Marian Womack
Prólogo: Elvira Navarro
189 pp
15 euros

La lectura de este pequeño libro de Fiodor Dostoievski (1821-1881) nos plantea una duda sobre la pervivencia del patrón humorístico con el transcurso del tiempo. Al leer esta obra que contiene tres historias que se anuncian cómicas, uno percibe que el concepto y el gusto por determinado tipo de humor es cambiante a lo largo del tiempo. No sé si será  la época en que fue escrito o el concepto de humor que puede tener un ruso, o quizá el idioma en que fue pensado o la dificultad de traducir determinadas bromas, lo cierto es que con la lectura de estas tres obras breves me he sentido bastante alejado del concepto de comicidad que manejan. Todo lo más que he conseguido ha sido sonreír en algún momento. Quizá hay algo de ironía, e incluso pasajes de humor negro, y esa misma ironía sirve al autor para hacer crítica o tratar temas del momento tal y como comentaré más tarde.
Alejado de la voz de sus obras mayores –Crimen y castigo, Los hermanos Karamazov, El jugador…- pero no así del estudio psicológico de los personajes, Dostoievski nos presenta a unos seres a menudo llevados hasta el extremo o en situaciones extrañas a fin de explorar en el comportamiento de los mismos.
En Cocodrilo (1865), Iván Matvéich es devorado por un cocodrilo que se exhibe en una especie de feria. Todo el relato nos lleva por los pros y los contras de ser sacado de su estómago. El autor aprovecha la ocasión para hablar de política, economía, educación o sociedad. Algunos ejemplos puestos en boca de los personajes:
“Con él siempre se trataba del progreso y de extrañas ideas por el estilo. ¡Y a esto es exactamente a lo que lleva el progreso! (p. 34)
“Este asunto (…) ocurre cuando educamos a las personas por encima de sus expectativas” (p.34)
“La propiedad comunal es un veneno” (p.39)
Todo ello dicho con mucho humor negro, eso sí:
“…cuanto más vacía está la cabeza de un hombre, por ejemplo, menos sentirá la necesidad de llenarla” (p.56)
La segunda obra, Bobok (1873), nos habla de las conversaciones que tienen los muertos de un cementerio y en el relato volvemos a encontrar una cuantas perlas:
“Hoy en día, el humor y el buen estilo se encuentran en vías de extinción, y los insultos han sustituido al ingenio” (p.84)
¿Les suena esta reflexión?
 Y otra más:
“El más inteligente en mi opinión es el hombre que se llama tonto a sí mismo una vez al mes” (p.86)
Tampoco falta aquí el humor negro. Dos muertos se afean el uno al otro el nauseabundo olor que destilan:
“No me estoy revolviendo en mi tumba, señora, y no huelo tan mal como si lo estuviera, porque me he cuidado mucho mientras vivía” (p. 96)
Y sobre moralidad y la moral de la época otras perlas:
“…uno percibe el hedor del camposanto, entonces debe tratarse de un hedor moral” (p.107)
O bien:
“Ahí arriba (sobre la tierra) es del todo imposible vivir sin mentir, porque vivir y mentir son sinónimos” (p. 109)
A veces también el autor utiliza temas clásicos de la literatura: el ubi sunt, el poder igualador de la muerte. Temas que en la literatura española aparecen en las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique:
“Ahí arriba era un general, ¡pero aquí es una mierda!”
Y también en:
“Aquí se pudrirá en su tumba, y todo lo que quedará de usted serán seis botones de bronce” (p. 111)
Por último, la tercera obra, La mujer de otro hombre y su marido debajo de la cama (1848), parece una historia de enredos al más puro estilo de la comedia de Hollywood en el que dos personas mantienen un extraño encuentro frente a un edificio y acaban compartiendo una serie de peripecias que se van poco a poco enredando más.
Probablemente, la mayor virtud de esos tres pequeños textos no sea su comicidad, quizá sí en su tiempo y en su espacio natural, sin embargo a nosotros nos llega mejor el testimonio de una época de cambio con roles morales en agitación, asuntos políticos en proceso de transformación, una sociedad que va camino del siglo veinte y deja atrás una moral falsa y caduca. Asimismo otro de los aspectos destacables es la capacidad del autor de reflejar diversidad de comportamientos. Sus personajes no son tipos, son auténticos y pese a su comicidad, a veces llevada a extremos insospechados (el hombre devorado por un cocodrilo hablando desde su estómago), resulta un mosaico más que interesante del comportamiento humano.

lunes, 8 de agosto de 2011

¡COMPROMETEOS! DE STÉPHANE HESSEL



¡Comprometeos!
Stéphane Hessel
Ed. Destino, Imago Mundi, 2011.
Traducción de Rosa Alapont
95 pp
7,5 euros

¡Comprometeos! nace a rebufo del sorprendente éxito conseguido con ¡Indignaos! Sin embargo si podemos perdonar hasta cierto punto la escasa elaboración del contenido intelectual en ¡Indignaos!, resulta cuanto menos decepcionante esta segunda parte.
Este segundo libro toma forma de una larga entrevista de Gilles Vanderpooten a Hessel, pero en definitiva no aporta mucho más a lo ya dicho. Pese a que el libro tiene novena y cinco páginas, realmente el contenido de la entrevista abarca tan solo desde la veintiuno a la setenta y nueve.
Las primeras hojas son un prólogo de los autores. A continuación una biografía de Hessel, por si no sabíamos quién era (cómo no lo íbamos a saber si probablemente el lector de esta segunda parte ya había leído la primera). Luego, la entrevista dividida a su vez en ocho partes.
Vamos a comentar algunas de las ideas que se desarrollan, previniendo de las obviedades que contiene el libro. En Resistencias contemporáneas se parte de la idea de la distancia entre los políticos y los ciudadanos, en especial de los jóvenes. Seguidamente aparece un segundo apartado sobre una palabra gurú en el siglo XXI: sostenibilidad. Llegamos a la conclusión de que es preciso romper con el pensamiento productivista (p.39). La tercera parte continúa con la ecología. Al autor le sorprende que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos no aparezca la palabra Tierra (a pesar de ello las páginas 83 a 95 la contienen). Prosigue con la ecología y la necesidad de crear un organismo internacional que se ocupe del medio ambiente. La parte quinta habla de la crisis y de las instituciones internacionales. Un par de ideas interesantes sobre la falta de un gobierno mundial y sobre el peligro de la desregulación total. El siguiente apartado se dedica a la construcción de alternativas. Los capítulos finales ahondan en el mismo punto y en la transmisión a futuras generaciones.
No dejo de pensar, tras la lectura del texto, la gran candidez del mismo. Muchos encontrarán –yo entre ellos- que en el mundo actual se han roto las reglas que permiten entender la globalidad con tanta inocencia debido al grado de crueldad con que los gobiernos diversos se emplean contra sus poblaciones indignadas, siendo indistinto el hecho de que hablemos de un país democrático o no, puesto que lo único que diferencia a unos de otros es el grado de violencia desplegado ante las protestas, con la hipocresía añadida de que el mundo occidental acepta de buen grado las protestas en África y Asia y escasamente en sus territorios, como ocurre en España.
También da la impresión de situarse Hessel demasiado cerca de los integrados que diría Umberto Eco (Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas), en lugar del lado de los apocalípticos. A veces sería preferible tomar una cierta distancia respecto de los primeros.
Parece que el autor afirma, pero no sé si asume, que estamos ante la primera generación que puede llegar a vivir peor que su predecesora. Hay demasiada confianza y optimismo en el futuro. El mundo no nos está regalando demasiado para ser tan optimistas.
Por otro lado obsesionarse con volver a la Declaración de los Derechos del Hombre no es excesivamente útil debido a los incumplimientos diarios que se observan en todos los países más de cincuenta años después de su proclamación. Es necesario ser muy exigente y avanzar mucho más.
Como conclusión final advertir que los libros de Hessel, ¡Indignaos! y ¡Comprometeos!, quizá sean buenos para saber de dónde venimos pero se quedan bastante cojos cuando nos interrogamos sobre hacia dónde vamos.

viernes, 5 de agosto de 2011

LA HIEDRA Y EL MÁRMOL DE FERNANDO DE VILLENA


La hiedra y el mármol
Fernando de Villena
Ed. Carena, 2009
60 pp.
12 euros



Fernando de Villena (1956), profesor de literatura y escritor no es nuevo en la poesía y son varios los poemarios que ha escrito. La hiedra y el mármol es un variado mosaico de poemas en donde versos rimados y sin rima se suceden. Merece especial atención una de las partes del libro -digo partes aunque no tiene división alguna- en la que el autor se prodiga con los sonetos. Dentro de esta parte imaginaria hay específicamente una subparte dedicada a los meses del año compuesta también de sonetos.


Resalta la exaltación de la naturaleza -probablemente del lugar de su nacimiento, Granada- a la que el autor se dedica en muchas de las composiciones (p.12):


Se demora la tarde en las vidrieras


con balsámico aroma de glicinas


y el jardín se dispone ya al reposo.

Es en estos sonetos donde uno redescubre un cierto clasicismo de las formas. Aún así, encuentra una poesía sin excesos y bastante despojada de recursos estilísticos (p 22).

Y esperar que nos diga la campana


de un pequeño convento muy cercano

que por fin ha llegado nuestro instante.


Y a veces emerge un cierre más que afortunado con toda su fuerza (p.27):

A tu grupa cabalga siempre el cielo


y para recibir tu fiel simiente

tiene el mar preparadas sus entrañas.


Hay también entrañables muestras de cariño y calor de hogar (p.30):

Estáis equivocados. Yo os diré su dolencia:

Ha visto un gris gatito y tenerlo quisiera


para siempre a su lado como al más fiel amigo.
¿Quizá un guiño al pasado, a un deseo irrealizado o revivido o simplemente a un hecho ocurrido y recordado?

Sin embargo De Villena también tiene espacio, en este variopinto poemario, de denunciar lo que cree injusto como en su Contra las guerras (p.31):


Un día llegará en que no haya estados


ni haya rivalidades ni fronteras (…)
Y, a veces, se apercibe de que el paisaje y su huida a él no es suficiente para ocultar la realidad:

Nos salvan los recuerdos,


algún que otro rincón


no hollado todavía por los bárbaros (…)
O cuando se apercibe de su propia derrota (p.33):

(…)¿puedes nombrar como fracaso

tu ya larga existencia?


difícil contestar a esa pregunta;


atroz la aceptación de la derrota.

Y el recuerdo es otro de los temas planteados (p.35):

Vivir en el recuerdo es más hermoso


que esta lucha constante, cotidiana,

contra todo lo feo que nos cerca.

Y el recuerdo se convierte en un asidero. También hay melancolía (p.48):

Es difícil ver como día a día


La vida nos retira sus manzanas.

Y homenajes. Especialmente me gusta su poema dedicado a Rafael Cansinos Asséns que lleva su nombre (p.44).


Y hay también sensaciones de vacío tras un viaje plagado de recuerdos, intentos vanos por encontrar el lugar fuera de las ciudades (p38):
Es hermosa la vida todavía
lejos de las ciudades.

Poemas en los que se constata amor por lo vivido. Amor por lo trascendido convertido en poesía.

lunes, 25 de julio de 2011

DELITO DE SILENCIO DE FEDERICO MAYOR ZARAGOZA



Delito de silencio
Federico Mayor Zaragoza
Ed.Comanegra, 2011
35 pp
3 euros 
Múltiples son las publicaciones que están naciendo al amparo del 15 M y que casi constituyen un tipo de narrativa que podríamos denominar “narrativa de la indignación”. Al libro de Hessel, ¡Indignaos! le han seguido otros como este de Federico Mayor Zaragoza.
Si bien Delito de silencio adopta la apariencia de panfleto por su longitud y por su contenido, es cierto que profundiza un poco más en la raíz de la indignación de lo que lo hace el texto de Hessel y se muestra como algo más que un instrumento de agitpro.
Ambos, sin embargo, tienen un punto de partida común: La declaración universal de los derechos humanos. No es, sin embargo, Delito de silencio, un manual para ponerse en acción, en cambio sí es un inventario sucinto de algunas de las causas para ponerse en acción.
En el prólogo destaca el autor una de las razones por las que ahora tenemos capacidad para indignarnos: poseer la tecnología suficiente para la intercomunicación y el envío de mensajes a cualquier parte del mundo.
El principio de la indignación parte de una tendencia que se ha ido consolidando: la especulación y el reinado del mercado han usurpado el poder a las democracias del mundo que se encuentran a los pies de las oligarquías financieras.
Con un lenguaje relativamente asequible y haciendo acopio de razones, Mayor Zaragoza profundiza en los sentimientos de indignación y propone algunas alternativas. En este sentido el autor da un paso más a la simple constatación de la realidad y a la llamada a la indignación.
El libro de Zaragoza pretende ser una reflexión breve pero atinada de la incapacidad del mundo para seguir una serie de directrices erróneas que nos acabarán llevando al desastre económico,ecológico,cultural y social.
Para la revuelta que propone el autor se alía con S. Hessel para pedir una indignación sin violencia.
Una de las denuncias que hace Mayor Zaragoza es la tendencia a sustituir la autoridad mundial, que son las Naciones Unidas, por grupúsculos de poder llamados G 8 o G 9 o G 20.
También reivindica la necesidad de que los ciudadanos ejerzamos como tales y que no seamos simples súbditos.
Se pregunta Mayor Zaragoza si el mundo tiene arreglo y, a continuación, da una serie de recetas para salir de este caos actual.
El libro termina con un escrito del autor a modo de poema en donde apela a que no guardemos silencio. No seamos cómplices del Delito de silencio.

lunes, 18 de julio de 2011

LA CAJA DE MADERA DE ROBERT FORNÉS



La caja de madera
Robert Fornés
Edición del autor, 2011
126 pp.
12 euros



No había tenido ocasión de leer nada de Robert Fornés, y, lo cierto, es que su descubrimiento me ha parecido satisfactorio. Su libro La caja de madera es un extraño compendio de relatos de diverso corte entre los que resaltan por un lado los de tipo social y por el otro los de género negro.

En principio tanta variedad podría dificultar su lectura pero no es así porque en todos ellos hay un nexo de unión: en cada uno de los relatos hay, como mínimo, un asesinato. Y ahora se entiende el motivo del título.

Dicho esto nos encontrarnos ante un libro variopinto que bucea en multitud de géneros y variables, partiendo muchas veces del género negro.

Hay género fantástico en Números, extraño relato de coincidencias y recovecos. Y también en Shamat donde Fornés parece emular la partida de ajedrez de la película de Ingmar Bergman, El séptimos sello. Vida y muerte se dan cita ante un tablero de ajedrez con final incierto, y que recuerda levemente al libro de Stephan Zweig, El jugador de ajedrez.

También se atreve con la Ciencia Ficción en el relato El tránsito inverso de las agujas del reloj, que tiene algo de H.G.Wells y su La máquina del tiempo, o más recientemente de la novela de Félix J. Palma, El mapa del tiempo.

La narración de Fornés es una narración fluida que suele desembocar en un final inesperado y que huye, en general, de los tópicos y del final fácil.

Tiene la prosa de Fornés un difícil equilibrio entre lo clásico y lo moderno. En los relatos de género negro hay algo de los clásicos, de Poe, pero también de Pérez Reverte o de Montero González -la figura de Charolito de Sed de Champán- y de libros que uno ha leído últimamente emparentados con el género negro y el canallismo, como las antologías El nudo en la garganta, editada por Trama editorial el año pasado, o más recientemente la de la editorial Baladí, La banda de los corazones sucios, editada este año. Eso muestra la pujanza de todo lo que significa el género negro.

Profundizando, uno se apercibe, en los relatos más canallescos, por la querencia del autor por cierta escatología y por las muertes sucias.

Cabe destacar su vocabulario preciso y adecuado a cada situación, desde el lenguaje culto al trasfondo de la delincuencia.

Sin embargo, sería injusto no destacar también una faz social en la literatura de Fornés. Al autor también le preocupa el tiempo que le ha tocado vivir y lo que ocurre a su alrededor y su mirada se dirige hacia temas que nos rodean, e incluso, que rodean y enmarcan las noticias de sucesos tan comunes en nuestra época y en nuestras televisiones: la pederastia, la pobreza, la obesidad o los malos tratos junto con otros encontronazos que nuestra sociedad proporciona: los celos –los crímenes pasionales como antes se denominaban-, la venganza o el trasfondo guerracivilista.

No es el libro de Robert Fornés un libro para la tranquilidad y la contemplación o sea que el amante de la literatura ñoña, sin sensaciones ni sobresaltos, no se sentirá contento con su lectura. Es más bien una literatura desasosegante, de las que remueve por dentro. Tras una prosa suave siempre se esconde algo sucio, algo negro, algo siniestro, como la vida misma.

Recomiendo especialmente la lectura de Números -relato ya premiado- por lo desasosegador, por lo obsesionante, por lo sorpresivo. No olvidemos que una buena parte de la literatura se nutre del conflicto, y por eso, por ese conflicto, los relatos de Fornés son absolutamente aconsejables.

lunes, 11 de julio de 2011

¡INDIGNAOS! DE STÉPHANE HESSEL



¡Indignaos!
Stéphane Hessel
Traducción de Telmo Moreno Lanaspa
Prólogo de José Luis Sampedro
Ed. Destino, 2011
60 pp
5 euros. 

Que un anciano venerable de noventa y cuatro años y francés estuviera dándose baños de agua de mar en la Costa azul sería lo más normal del mundo, pero Stéphane Hessel debe ser de otra pasta, porque, en lugar de hacer esto nos pide que nos indignemos ante la situación actual del mundo. Y es muy difícil llevarle la contraria. Primero por la edad que tiene y segundo porque con su historial lo mínimo que podemos hacer es escucharle. Hessel es el paradigma de implicación y lucha. Estuvo en la Resistencia Francesa contra el nazismo, colaboró en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, fue diplomático y, últimamente, se ha convertido en inagotable luchador de la causa palestina. Con todo ese historial debemos escucharle.

Muy mal debe de estar el mundo para que este anciano venerable venga a decirnos qué debemos hacer, o, como mínimo, que no estemos sentados en los sillones de nuestras casas. (Tranquilo majete en tu sillón).

El libro ¡Indignaos! de S.Hessel tiene un prólogo de José Luis Sampedro, otro anciano venerable de edad similar que en lugar de estar en la playa de la Malvarrosa se le ocurre seguir escribiendo críticamente sobre el tiempo que le ha tocado vivir. El prólogo de Sampedro es un prodigio de lucidez en cuatro palabras. Proclama la resistencia contra la dictadura de los mercados y la necesidad de actuar.

Si alguien espera encontrar en ¡Indignaos! recetas para salir de la crisis se estará equivocando. El librito es más bien un panfleto, a modo de El manifiesto comunista, salvando las distancias, para que nos pongamos en marcha. Contiene un cúmulo de razones y motivos para actuar, para que procuremos mejorar esta época en la que nos ha tocado vivir.

¡Indignaos! ha sido un éxito de ventas en Francia y también en España. Precisamente, el hecho de que parta de la experiencia francesa, hay momentos en que nos aleja de nuestra propia realidad, pero, debido a su brevedad, el libro pasa en apenas un suspiro.

Algunas ideas que contiene son: El interés general debería primar sobre los intereses particulares, en el mundo del trabajo y en el del dinero. Nunca ha habido tanta voracidad por parte del mundo financiero que es el que está llevando al desastre el sistema capitalista. Los mercados financieros acaban con la existencia de la propia democracia, dado que los gobiernos que elegimos están al servicio de dichos mercados pero nadie elige a los que mandan en  ellos.

S.Hessel hace una proclama para releer la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la que fue redactor.

También hay un capítulo dedicado a la indignación que nos provoca la impunidad del ejército israelí en los territorios palestinos.

Sin embargo, Hessel proclama una insurrección pacífica. No en vano se pronunció en contra del uso de la violencia en las pasadas acciones del movimiento 15 M en España. También denuncia la perversión de llamar terrorismo a la actitud beligerante en el conflicto palestino. Añade que esa consideración que partió del estado de Israel se está extendiendo en el mundo e, incluso, se ha podido ver en España al respecto de las últimas manifestaciones de indignados y en donde las diversas policías no han entendido que no podían ejercer violencia contra una actitud pacífica activa.

El libro acaba con un lúcido: Crear es resistir. Resistir es crear.

Como colofón decir que ha sido tal el éxito de su publicación que sus editores franceses ya se atribuyen su influencia en el movimiento 15 M español. A este libro han seguido otros tantos sobre el mismo tema, uno de ellos es ¡Comprometeos! del propio. S. Hessel. También Delito de silencio de Federico Mayor Zaragoza y otros tantos escritos por José Luis Sampedro y otros intelectuales y escritores.

¡Indignaos! es un libro que sin decir gran cosa  y con su fácil exposición resulta importante para entender cómo se ha llegado a esta situación de alejamiento entre los gobiernos del mundo y sus ciudadanos.
Así pues que cada uno exprese su grado de indignación

jueves, 23 de junio de 2011

EL CUERPO ADIVINADO DE HELENA JUNYENT



El cuerpo adivinado
Helena Junyent
Ed. Carena, 2009
101 pp
12 euros 

Helena Junyent es pintora y eso se nota en sus versos a los que imprime una plasticidad casi palpable. No es El cuerpo adivinado un trabajo único en el quehacer de esta pintora. Junyent ha escrito varios poemarios. Uno de ellos tuvo un accésit en el prestigioso premio Tomás Morales de poesía. El cuerpo adivinado tampoco es el último poemario publicado de la autora. Con posterioridad ha publicado Cuéntame entre las cerezas (2010) y recientemente Granate, sangre y cristal caleidoscópico de un suceso (2010).

Por alguna razón antes de comentar lo que me parecía este poemario me he atrevido a entrar en su página personal para tratar de vislumbrar algunos retazos de sus palabras en sus cuadros o quizás algunos retazos de sus cuadros en las palabras. Quizá he obtenido de este modo una visión de conjunto que me ha servido para terminar de resituar algunos aspectos.

El cuerpo adivinado es un poemario diverso. Quiero decir que es un poemario donde la temática no forma unidad y da la impresión de que la unidad se obtiene más de la forma. Hay mucho de mar, de agua y de inmensidad en los versos como excusa para arribar a otros lugares. El poema busca a veces la forma de retorcerse sobre sí mismo, de plegarse, de enroscarse en la repetición y en variaciones de sonidos y de sensaciones. Es en ese aspecto un libro con muchos ecos, ecos que son como figuras a las que el sonido les rebota. Unas veces al amor, otros a las propias técnicas poéticas, también hay mucho de sexualidad y de sensualidad. Hay una apariencia minimalista que prescinde de mayúsculas y signos de puntuación, que se reafirma en la palabra, en que sea libremente interpretada sin que una coma  distorsione la multiplicidad de significados. Tras esta estructura aparentemente minimalista se esconde un cierto barroquismo expresivo. No suelen contener los poemas cierres muy potentes y transcurren de uno a otro, de un tema a otro y son esos transcursos los que nos van llevando algo así como esas sílabas en francés que se unen pese a pertenecer a palabras  diferentes. Hay  una propuesta de adjetivar la realidad poética, quizá a veces en exceso para que no se escape no dejando pistas ni dudas. Pero algunas pistas vamos encontrando para entender la realidad poética de Helena Junyent. La belleza resulta inasible: “intentar atraparlo/sería horrible” (p.11). Las limitaciones de los seres humanos son a veces como las limitaciones de la página  que contiene un poema: “¿cómo puede irrumpir la inmensidad/la limitación de la página en blanco?”(p.22). El peor vacío es el vacío propio que tanto cuesta llenar: “vacío que da/lo lleno de sernos” (p.26).

Helena Junyent utiliza en sus versos diversas figuras retóricas: aliteraciones, reiteraciones, juegos de palabras, musicalidades, polisemias, contradicciones. Y también encontramos referencias  cinematográficas en uno de los poemas que más me han gustado: 

TESTAMENTO DE UN REPLICANTE (p.47) 

ante el legado
no respondo
replico

que si vivo el matado
después de mi epitafio
morir de nuevo

no hallaréis en mi cadáver
un solo cabello que no reviva
junto a las uñas del arte raro.

El cuerpo adivinado, plasticidad al servicio de la palabra. Palabra al servicio de la plasticidad.


jueves, 16 de junio de 2011

PADRES, HIJOS Y PRIMATES DE JON BILBAO



Padres, hijos y primates
Jon Bilbao
Ed.Salto de Página, 2011
169 pp
16 euros

Jon Bilbao (1972) ya es un autor conocido en el panorama literario merced a haber ganado a algunos premios literarios importantes. Su anterior libro, Bajo el influjo del volcán, publicado también por Salto de Página, tuvo un éxito notable. En aquel caso era un conjunto de relatos. Ahora con Padres, hijos y primates, Jon Bilbao reemprende la escritura con una desasosegante novela. El argumento de la misma no es excesivamente complicado y probablemente el mérito esté en el tratamiento de los personajes y la capacidad del autor de analizar su interior y reflejar su modo de obrar en situaciones límite.

Joanes, un ingeniero al que todos auguraban un éxito profesional futuro, ha llegado a un punto de su vida en el que el hartazgo y la monotonía, además del peligro de quiebra, se han convertido en una constante.

Un viaje de placer y la posibilidad de cerrar un negocio se entremezclan. Joanes viaja con su familia a México, a la Riviera Maya. Lo que se preveía un viaje de placer se convierte en una estancia tediosa por culpa de su suegro y porque el negocio empieza a torcerse. A todo ello se añade un temporal en forma de huracán que se acerca peligrosamente. De cómo logrará llegar a buen puerto o no habla Jon Bilbao.

En la presentación del libro en Barcelona, el autor dijo tener muy presente su deseo de realizar algo así como una adaptación moderna de un clásico como El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad. De hecho, en Padres, hijos y primates hay mucho de supervivencia y de lucha por la vida, de reacciones extrañas y a destiempo movidas por las situaciones vitales.  Joanes se ve luchando por su propia vida y contra los infortunios climatológicos y humanos.

En determinados momentos, la carencia de leyes que se produce ante la situación de riesgo extremo me recuerda a otra novela que habla sobre la supervivencia, El señor de las moscas de William Golding. Esta obra del Premio Nobel comparte con la novela de Bilbao un planteamiento en el que el/los protagonistas se ven arrastrados a sobrevivir bajo el influjo de la ley natural, de la ley del más fuerte, olvidando la justicia que impera en nuestras vidas.

Uno de los personajes al que seguramente todo lector terminará odiando es el del profesor. Tan odiosamente humano como insoportable. Ese tipo de personas con el que no compartirías ni un vaso de agua en el desierto. Y eso le sucede al protagonista, Joanes, que se ve arrastrado a una serie de hechos que no puede controlar por no querer compartir.

Otras de las novelas que creo firmemente emparentadas con Padres, hijos y primates son las de Jack London, básicamente todas aquellas que hablan de supervivencia: La llamada de la selva, Colmillo blanco, etc…

Padres, hijos y primates es una novela corta que en ningún momento pierde el hilo a pesar de algunos pequeños retrocesos en el tiempo que nos sirven para explicar algunos acontecimientos obscuros en el pasado de Joanes y del profesor, aspectos sin los que sería difícil entender la relación que se da entre ellos y la paciencia infinita que soporta Joanes a modo de un moderno Job.

Probablemente el punto con el que me quedo más insatisfecho sea el final, pero dejo a los lectores que opinen sobre el mismo. No obstante recomiendo la lectura de este libro de Jon Bilbao, una prosa directa y nada enrevesada que va directamente a donde quiere ir.

martes, 24 de mayo de 2011

LA PIEDRA LUNAR DE WILKIE COLLINS


La piedra lunar
Wilkie Collins
Ed. Montesinos, 2010,
Traductor: Horacio Laurora
Introducción: Jorge Luis Borges
522 pp
16 euros

Antes de hablar sobre La piedra lunar he de hacer referencia a su escritor, Wilkie Collins (1824-1889). Nace en Londres pero entre los doce y quince años vivió con su familia en Italia, hecho que marcó tanto su educación como su carácter. En 1851 conoce al que sería su gran amigo Charles Dickens con el que publicaría conjuntamente algunas obras literarias.

Wilkie Collins padecía una enfermedad reumática que le provocaba intensos dolores, por lo que le creó una importante adicción al opio -tomaba láudano- para aliviarlos. Como consecuencia de ello comenzó a experimentar ciertas ilusiones paranoicas: creía estar acompañado permanentemente de un clon al que llamaba Ghost Wilkie. Mientras escribió La piedra lunar el consumo del láudano era tan abundante que incluso llegó a confesar que no recordaba lo que había escrito en una gran parte de la novela. Es precisamente en esta obra donde explica, a través de uno de los personajes, los efectos del opio.

Escribe La piedra lunar en 1868, en pleno periodo victoriano. Se trata de una novela policíaca al uso y, posiblemente, sea la primera novela de género policíaco en Inglaterra. Inicialmente fue publicada periódicamente en la revista All the Year round dirigida por su amigo Dickens e incluso fue adaptada al teatro por el propio Collins en 1877.

La piedra lunar es un diamante de gran tamaño procedente de la India , de un valor incalculable y, sobre todo, con un gran significado religioso del que se apropia John Herncastle, corrupto militar inglés, robándola de la frente a una deidad hindú y que lega a su sobrina, Raquel Verinder, el mismo día que cumple dieciocho años. La noche de ese día la piedra desaparece y, a partir de aquí, comienza el periplo para encontrarla.

La novela está escrita de manera epistolar: una serie de personajes explicarán sus vivencias entre el día del cumpleaños de Raquel y el transcurso del año siguiente hasta la resolución del robo del diamante y cada uno de ellos tiene su propia voz. Está estructurada en diferentes etapas comenzando por el hecho histórico de la batalla de Seringapatam (1799).

Empieza la narración el mayordomo de Lady Julia Verinder, Gabriel Betteredge, apasionado lector de Robinson Crusoe. Es la más extensa de todas y en ella nos presentará a todos los personajes de la novela: Raquel Verinder y sus dos primos y pretendientes: Franklin Blake, viajero y portador del diamante y Godfrey Ablewhite, filántropo y buen vividor. Descubriremos también a otro personaje importante en la novela, Rosanna Spearman, dama de servicio, discapacitada, exladrona rehabilitada y enamorada secretamente de Franklin Blake. Después seguirá la narración de Drusilla Clack, prima de Raquel y una mujer tremendamente religiosa. Más tarde la de Mathew Bruff, el abogado de la familia Verinder y la de Franklin Blake, que es el pretendiente más enamorado de Raquel. Seguirá Ezra Jennings, ayudante del Dr. Candy, por medio de sus diarios. Es a través de él donde Collins narra la experiencia vivida bajo los efectos del opio. El siguiente es el Sargento Cuff, el primer detective de la literatura inglesa, apasionado por las rosas y cuyo parecido con Sherlock Holmes es extraordinario.

Es una novela apasionante. Y lo es por la riqueza de sus personajes aunque en algún momento la narración sea demasiado extensa e, incluso, bastante previsible lo que sucederá.

No soy una lectora voraz de novelas policiacas o de intriga y misterio y descubrí al ladrón.

Descubrí a este escritor leyendo La casa encantada. Me gustó tanto que me quedé con ganas de continuar, de saber que más había escrito y esta novela me ha llevado a querer leer más obras de él. En ambas novelas me ha impresionado la fuerza de sus personajes, incluso los más insignificantes.

Es muy recomendable para los lectores que disfrutan con las novelas de género policíaco y para aquellos lectores que, gustándoles la novela victoriana, quieran leer algo diferente.

Pilar I.

sábado, 14 de mayo de 2011

TRANSICIONES DESDE UNAMUNO EN GRAN CANARIA A LA OBRA LITERARIA DEL AUTOR VASCO Y A LA GEOGRAFÍA CANARIA.







Muchas veces oigo decir, y yo mismo digo, que no llegan a la península las novedades que se publican en Canarias. Es verdad, unas veces por un cierto desinterés peninsular por conocer lo que se hace en las islas y otras veces también por la desidia de determinadas editoriales que no hacen ningún tipo de esfuerzo por dar a conocerlas. En esta ocasión, al regresar a Lanzarote, y visitar la Librería El Puente de Arrecife, di con este pequeño volumen denominado Unamuno en Gran Canaria, escrito a dos manos por José A. Luján Henríquez y Miguel A. Perdomo Batista. Es un libro aparecido en mayo de 2010 en la editorial Anroart. Es una pequeña guía sobre el itinerario que Unamuno realizó a la isla de Gran Canaria en su visita a la misma básicamente en 1910, pero también en su pequeña escala en 1924 camino de su destierro en Fuerteventura. Tengo que decir que había leído mucho sobre la influencia de Canarias en la obra de Unamuno. Baste echar un vistazo al fantástico libro de Sebastián de la Nuez Caballero, gran entendedor en la materia ya fallecido, Ensayos y documentos sobre Unamuno en Canarias.

En este pequeño librito sólo se aborda la parte que hace referencia a su estancia en la isla de Gran Canaria. Unamuno la visita en 1910 como mantenedor de los Juegos Florales y aprovecha la visita a su capital, Las Palmas de Gran Canaria, para recorrer parte del interior de la isla. Los autores nos proponen seguir el itinerario que el propio escritor vasco realizó.

Uno de los grandes aciertos del libro, además de las estupendas fotografías de época, es la idea de la mirada interior y la mirada exterior. En la mirada exterior se exponen los textos de Unamuno respecto de la isla de Gran Canaria, los itinerarios y lo que iba viendo. Dichos textos se confrontan, a través de la mirada interior, con otros de autores canarios, unas veces contemporáneos y otras veces de épocas diferentes. Gran aportación y matices es lo que nos ofrecen estas visiones. Las de Unamuno ya fueron recogidas en otros libros. El propio Unamuno en su Por tierras de Portugal y de España, pero yo recomendaría el estupendo librito de Francisco Navarro Artiles editado por el Cabildo de Fuerteventura, que a estas alturas debe ser inencontrable y que no sé si se ha vuelto a editar, titulado Unamuno. Artículos y discursos sobre Canarias.

Pero este pequeño libro, Unamuno en Gran Canaria, tiene intenciones más modestas, no pretende erudición, tan solo mostrar una manera diferente de ver la isla, incluso para sus habitantes, siguiendo los pasos de Unamuno. Para aquellos que deseen adentrarse en las diferentes visiones de Unamuno en cada una de sus estancias ya tienen el libro de Navarro Artiles, pero no es menos significativo releer a Unamuno en su De Fuerteventura a París, diario hecho poesía de su destierro ordenado por el dictador Primo de Rivera en 1924. Baste un ejemplo:

Betancuria

Enjalbegada tumba es Betancuria,
donde la vida como acaba empieza,
tránsito lento a que el mortal se aveza
lejos del tiempo y de su cruel injuria.

Se oye en esta barranca la canturia
de la resignación en la pobreza,
la majorera -blancas tocas- reza
entre ruinas, soledad, penuria...

Desnuda la montaña en que el camello
buscando entre las piedras flor de aulaga
marca en el cielo su abatido cuello;

mas de la tierra en la sediente llaga
pone el geranio con su flor el sello
de la mujer que muestra pena apaga.

Miguel de Unamuno
De Fuerteventura a París

Hace unos años también apareció un ensayo fruto de un proyecto de investigación que debemos a Bruno Pérez denominado Unamuno. Una interpretación cultural de Canarias para aquellos que deseen adentrarse en un ámbito más académico. No en vano levantó mucha polvareda pero no llegó a traspasar ese ámbito.

Sirvan estas palabras para releer al autor vasco recordando su tránsito por Canarias y hacer la ruta unamuniana por la isla de Gran Canaria.


Unamuno en Gran Canaria de José A. Luján Henríquez y Miguel A. Perdomo Batista, Anroart ediciones, Las Palmas de Gran Canaria,2010.
Ensayos y documentos de Unamuno en Canarias de Sebastián de la Nuez Caballero, Instituto de estudios Canarios, La Laguna, Tenerife, 1998.
Por tierras de Portugal y de España de Miguel de Unamuno, Alianza Editorial, Madrid 2006.
Unamuno, artículos y discursos sobre Canarias. Edición, introducción y notas de Francisco Navarro Artiles, Ediciones del Excelentísimo Cabildo Insular de Fuerteventura, Puerto del Rosario, Fuerteventura, 1980.
De Fuerteventura a París de Miguel de Unamuno, ediciones Idea, Santa Cruz de Tenerife, 2002.
Unamuno. Una interpretación cultural de Canarias de Bruno Pérez. Cabildo de Gran Canaria y Casa Museo Tomás Morales, Las Palmas de Gran Canaria, 2005.

lunes, 2 de mayo de 2011

EL CAMARADA DE TAKIJI KOBAYASHI


El camarada
Takiji Kobayashi
Traducción de Shizuko Ono y Jordi Juste
Ático de los libros, 2011
141 pp
15 euros

Si oportuna fue la publicación del anterior libro de Takiji Kobayashi (1903-1933), Kanikosen, no menos oportuna es la aparición de este El camarada. Probablemente es éste un libro más politizado que el anterior, en el que el argumento se diluye mucho más en la expresión de las ideas políticas del autor, pero no es por ello menos interesante. Kobayashi logra transmitir con claridad y sencillez la vida de un propagandista político en un régimen que pretende su persecución, detención y aniquilación. Es por ello que quizás venga bien darle un repaso a estas páginas para recordar que no hace mucho en nuestro país también se perseguía, se detenía y se aniquilaba a todos los que no estaban de acuerdo con el régimen.

Este relato aparentemente simple esconde muchas privaciones, muchas desgracias y una honda tristeza. Muy probablemente el autor no tuvo que acudir a la imaginación para plasmarlas pues su vida, y su muerte también, se tiñen de estas mismas vivencias. Su combatividad es necesaria ahora que las libertades de nuevo tienden a dictarlas los bancos y las grandes corporaciones, los grupos de presión y la mal llamada globalización. Nos prometían libertades y estado del bienestar y vemos como poco a poco nuestra existencia avanza en la misma dirección que la de El camarada, en la misma dirección que 1984 de Orwell. Concienciación es lo que nos hace falta, conciencia del futuro que viene y voces del pasado que nos adviertan de ello.

Habrá quien acuse a este libro de panfleto propagandístico. Seguro. Alguna crítica en este sentido, o bastante peor, he leído de Kanikosen. Siempre habrá la crítica del que vea peligrar su estatus social, del que crea que todo aquello que tenga color rojo es malo. Dejémosles que lo crean y que el libro El camarada del malogrado Takiji Kobayashi nos dicte el camino de la reflexión. Ahora que no hace tanto que hemos sabido que algunos libros combativos como Indignaos de un anciano llamado Stéphane Hassel, u otro libro de otro anciano venerable como José Luis Sampedro y otros autores, denominado Reacciona, pretenden prevenirnos del camino que estamos tomando.

Leamos, reflexionemos, que para eso sirve la lectura, aunque algunos, a veces, parece que lo hayan olvidado

jueves, 28 de abril de 2011

LA MAGNITUD IMAGINARIA. BIBLIOTECA DEL SIGLO XXI DE STANISLAW LEM


La magnitud imaginaria. Biblioteca del siglo XXI
Stanislaw Lem
Impedimenta, 2010
Traducción de Jadwiga Maurizio
Introducción de Roberto Valencia
138 pp
16 euros

Es La magnitud imaginaria un extraño libro, y valga decir que por su planteamiento es una obra de difícil concepción. Uno de aquellos volúmenes que no sabe uno dónde colocar. Ni siquiera sabría decir si es un libro de ficción o de no ficción. Y, sin embargo, dentro de los libros de no ficción sería un libro de ficción pues contiene una parte de un supuesto saber enciclopédico todavía inexistente. Si alguien ha leído alguna vez a Stanislaw Lem (1921-2006) ya sabe que el polaco era un autor todoterreno. Sin embargo la mayoría de sus grandes libros están dentro de la ciencia ficción y algunos han sido convertidos en películas. No hace mucho la propia editorial ha publicado Solaris. Sin embargo decía que La magnitud imaginaria no puede ser considerada estrictamente una obra de ciencia ficción al uso aunque hay parte de ficción en sus páginas. De hecho, La magnitud imaginaria es parte de un proyecto denominado Biblioteca del Siglo XXI de la que también forman parte los libros: Vacío perfecto, Golem XIV y Provocación. El propósito del autor es constituir una enciclopedia de conocimientos, unas veces futuros y otras de campos del saber todavía inexistentes. Y da la impresión de que este planteamiento, además de original, resulta de lo más atractivo. Sin embargo, el planteamiento no acaba de materializarse en algo consistente. Sí, no cabe duda, hay imaginación, pero falta a veces algo de chispa. También parece que hay una especie de juego burlesco respecto de los saberes enciclopédicos, algo así como hizo Cervantes con El Quijote para escarnio de las novelas de caballerías. Es posible que sea el tono, esa especie de tono enciclopédico lo que hace que la lectura pierda a veces el interés. Pero ¿qué contiene La magnitud imaginaria? En primer lugar un Prólogo que a veces da la impresión de ser un delirante ejercicio de verborrea que puede resultar prescindible. Y, a continuación, cuatro pequeñas partes a modo de artículos.

Necrobías habla de un libro de fotografías pornográficas tomadas con una cámara de rayos X. Contiene una burla del erotismo y de la pornografía y, a ratos, causa una cierta sonrisa.

Seguidamente, La erúntica, la historia de un investigador que logra enseñar a unas bacterias la lengua inglesa. Curioso y original.

Más tarde está Historia de la literatura bítica, en donde se nos muestra la historia de la literatura escrita por máquinas, para mi gusto excesivamente prolija.

Por último, Extelotepia Vestrand, algo así como un tratado de los saberes futuros. Se muestran algunos ejemplos de la misma. Curiosa.

En fin, da la impresión de que el libro es más bien un ejercicio de estilo, como una idea que pudiera llevar a una historia superior. Una obra que aconsejaría para los amantes de todo lo de Lem pero que desaconsejaría a los que sin más desean iniciarse en el autor.

lunes, 18 de abril de 2011

HIJOS DEL BALÓN. RELATOS DE ÁFRICA. RELATOS DE FÚTBOL DE VARIOS AUTORES


Hijos del balón. Relatos de África. Relatos de fútbol.
Varios autores
El Aleph-El Cobre, 2010.
Traductor: Manuel Serrat Crespo
Coordinación y prefacio: Abdourahman Waberi
197 pp
19 euros


No debe ser nada fácil reunir a once autores de nacionalidades diferentes para que hablen de dos cosas: de fútbol y de África. Dicho sea de paso esos once autores son africanos, pero de diferentes países, tienen diferentes realidades y han vivido experiencias diferentes. Pero aprovechando la primera Copa del Mundo que se celebró el pasado año en Sudáfrica han sido reunidos en este volumen para contar a través de un relato su visión de la misma. Con esa tesitura comprende uno que el resultado, a pesar de lo dicho, no sea nada homogéneo, más bien es un resultado heterogéneo. Efectivamente tenemos autores africanos, unos de la llamada África negra, otros de la África del Sahel. Diversas visiones, diversas existencias. Y además algunos viven ya fuera de ese continente y han tenido contacto con Europa. No es de extrañar entonces que el fútbol sea una excusa. En algunos relatos es el argumentario principal, en otros es sólo una pieza del mismo.

Sobre el contenido he encontrado tres buenos relatos, casualmente algunos de los más duros.
Voy a resumir escuetamente el contenido de todos los relatos:

En La última partida de Beckett de Kangni Alem (Togo) una competición literaria y un torneo de futbolín se convierten en la excusa perfecta para olvidar los pesares.

En Espíritu de cuerpo del autor sudafricano Mark Behr aparece el tema del apardheid solapadamente tras la existencia de una escuela de élite, dos mundos enfrentados: el de los ricos y el de los pobres, el de los blancos y el de los negros.

Yahia Belaskri (Argelia) nos presenta uno de los relatos más inquietantes del libro y a la vez salvajes. Su título: Blanco y Negro. Nos narra cómo el resultado de un partido de fútbol es la excusa para toda una ola de violencia posterior que sacude una ciudad desde sus suburbios: asesinatos, violaciones, crueldad, vejaciones...Sin duda uno de los relatos más logrados y que deja bastante mal cuerpo, todo hay que decirlo.

El penalti de Anouar Benmalek es otro de los relatos que dan una visión dura de la realidad africana. En este caso se trata de un par de amigos viendo un partido de fútbol. Uno de ellos tiene lapsus de memoria. Lapsus que han sido utilizados por alguien para cometer un atentado terrorista. Un relato escalofriante que demuestra esa parte de realidad que transcurre en algunos países africanos de cultura musulmana. El enfrentamiento entre el integrismo religioso y la vida.

Ananda Devi (Islas Mauricio) nos plantea en El clan de los salteadores un relato no demasiado original pero con un curioso final. La historia se repite en otro de los relatos con desarrollo y finales diferentes. En este caso hablamos de un muchacho de la selva que es fichado para jugar profesionalmente. Con resultado diferente y variando la historia Wilfried N´Sondé plantea en Balón de polvo el desencanto de ese muchacho que viaja a Europa para ser una estrella y se encuentra con la incomprensión de su familia, el rechazo de sus compañeros de club, la disciplina, la aterradora competencia y las lesiones. Un relato descorazonador y realista, muy diferente al de Ananda Devi, más fantasioso quizás. El relato de N´Sondé trasciende la historia y nos remueve por dentro y nos sentimos padeciendo las desgracias del muchacho que tan solo puede conquistar un balón de polvo.

En Educación sentimental, Laila Lalami (Marruecos) plantea la problemática de un muchacho que descubre quién es su padre. Da la impresión de que crecer como hijo bastardo se convierte en una lacra para la vida del protagonista que no sabe cómo afrontar el problema frente a sus amigos.

Alain Mabanckou (Congo-Brazzaville) cuenta en Ganaremos la Copa del Mundo del 2010 la utopía de ganar el mundial aún sabiendo que se tienen pocas posibilidades.

Luego el relato de Jamal Mahjoub, en Lejos de casa, escritor afincado en Barcelona, que narra una historia basada en un par de tópicos que han aparecido en la prensa: la historia de las bandas callejeras de niños inmigrantes ladrones y altamente violentos –recuerdo haber leído la noticia haciendo referencia a que los gobiernos británicos y norteamericano habían recomendado en sus páginas oficiales que sus nacionales tuvieran precaución al venir a Barcelona- y el racismo provocado desde el fútbol. Si bien la historia está bien construida, la realidad, quizá, está un poco exagerada.

Los dos últimos relatos son El fútbol a la nigeriana de Uzor Maxim Uzoatu (Nigeria) y En alguna parte hacia el comienzo del partido del prologuista y antólogo, Abdourahman A. Waberi (Djibuti). En el primero se trata con cierto sentido del humor las pretensiones de un inglés de entrenar a un equipo de fútbol nigeriano y en el segundo el fútbol es la causa que todo lo cura cuando se inicia el partido.

En fin, antología de relatos de África y el fútbol, con algunos relatos muy logrados y que reflejan una realidad a veces silenciada y desconocida. Una oportunidad de acercarse a otros mundos narrados por sus protagonistas, una experiencia interesante que debe ser apoyada en bien de conocer mejor un continente tan cercano y al que tantas cosas nos unen. Mencionar que la edición es conjunta y está patrocinada por la Casa África.