domingo, 14 de febrero de 2010

MUJERES CUENTISTAS. ANTOLOGÍA DE RELATOS DE VARIAS AUTORAS


Mujeres cuentistas. Antología de relatos.
Varias autoras
Ed. Baile del sol, 2009
220 pp
12 euros



Cuando uno encuentra una propuesta como la que presenta esta antología de relatos, Mujeres cuentistas, siempre se pregunta sobre la aportación de cada uno de los autores, aquí autoras. No es que a estas alturas no sea lícito realizar una antología de mujeres, todo lo contrario, aunque uno pudo asistir no hace mucho a una agria polémica que ponía en cuestión la aportación de esta antología a la literatura en general. Más bien el problema viene dado por la desigual aportación que cada autora hace y por la variedad de estilos y de temas, incluso de puntos de vista, y no por el hecho de que un grupo de creadoras decida juntarse para realizar una propuesta como la presente. Ya se sabe, como alguna vez he dicho, que las antologías las carga el diablo.

Abordado así el tema lo primero que se encuentra es la rotundidad de los relatos de una de las autoras, Inma Luna, de la que no cabe destacar un único texto, sino prácticamente todos ellos, por esa capacidad de otorgar a la historia un último giro, una última visión, una última vuelta de tuerca que nos deja el cuerpo extrañado, fuera de lugar, un tanto sensibilizado a lo que hemos leído. En "La ilusión de la viuda" se encuentra esa última mueca irónica que nos desplaza. En "La Rubia" hay esas dos mitades del mundo, esas dos realidades irreconciliables,esas dos visiones del mismo objeto vistas de forma diferente. En el microrrelato "Pundonor" lo importante es lo que no se dice, lo que se oculta, lo que no aparece. Es la historia de la historia, la historia de lo obviado.

También llama la atención el relato de Ana M. Pérez Cañamares "El hombre soñado", relato del otro lado de la cotidianidad, de su parte más amarga y también de la desconfianza.

Por último, destacaría dos de los relatos de Déborah Vukusic: "Mustafá y el ruiseñor", relato sobre la vida, el amor, la mentira y su fin. Y, también, un relato sutil pero, a la vez, de esos que remuerden las entrañas por la temática que trata, los abusos a menores. Su título: "Borges ha muerto". Tan real y, a la par, tan delicadamente tratado.

Disfruten los lectores de esta propuesta literaria, de este conjunto de autoras en las que encontrarán diversos estilos y diversas miradas al mundo.

sábado, 6 de febrero de 2010

EL LAMENTO DEL PEREZOSO DE SAM SAVAGE


El lamento del perezoso
Sam Savage
Ed. Seix Barral, 2009
270 pp
16,50 euros


En El lamento del perezoso el protagonista es Andrew Whittaker y su vida se derrumba: el edificio que posee es una ruina y está cayéndose a trozos; su mujer, Jolie, le ha abandonado; la revista literaria que dirige, Soap, está cerca de la bancarrota. Pese a todo es un hombre positivo.

El lamento del perezoso está escrito con misivas, reflexiones, listas de compra, cartas a escritores lamentando siempre el no poder publicar sus escritos, notas a sus inquilinos, anuncios de alquiler de alguno de los apartamentos, cartas a antiguos amigos que han tenido más éxito que él en la literatura y han conseguido triunfar… y todo transcurre durante cuatro meses, de julio a octubre.

Durante este periodo Andrew Whittaker se transforma y pasa de ser un hombre que pretende ser feliz y vencer la soledad a través de la escritura a ser un hombre arruinado y triste. A través de las cartas que escribe a sus amigos se puede entrever la dejadez de su persona.

Sam Savage consigue que sigamos la vida de este personaje con una visión cómica pero a la vez de una forma trágica. Cada vez que leemos una misiva escrita a algún amigo vemos que el final está más cerca de algo triste que no de un final feliz. Algo parecido a lo que le sucedió a Firmin, el personaje de su primera novela, la rata de la tienda de libros que consiguió aprender a leer.

Firmin fue un símbolo de amor hacia la lectura y El lamento del perezoso, hacia la escritura.

Pilar I.

martes, 26 de enero de 2010

SHAKESPEARE DE BILL BRYSON




Shakespeare
Bill Bryson
RBA Editores, 2009
187 pp
16 euros

Poco se sabe de la vida de Shakespeare, poco o casi nada. A partir de este postulado, Bill Bryson se propone hacernos llegar algo más sobre este autor cuya fama ha ido creciendo a lo largo del tiempo. Y para hablarnos de Shakespeare a Bill Bryson no le queda otro remedio que hablar de la época, de sus contemporáneos e, incluso, de qué manera nos ha llegado lo que sabemos de él. También tiene tiempo de explicarnos todas y cada una de las teorías que a lo largo del tiempo han pretendido desacreditar al autor inglés y a su obra, unas veces poniendo en duda la autoría y otras poniendo en duda incluso la propia existencia del dramaturgo.

Todo empieza porque en la época de Shakespeare las obras teatrales básicamente se recitaban con lo que muchas veces se trascribían de memoria, de ahí que de un mismo texto puedan encontrarse más de una versión, y muchas de ellas difieren entre sí no sólo en el contenido sino también en su longitud.

A estas alturas los eruditos de Shakesperare se han vuelto locos pues a lo largo del tiempo incluso se ha llegado a la conclusión de que la imagen que nos ha llegado de él tampoco es fidedigna. Y poco más sabemos de su entorno, de su vida, etc...

Y no es que Bill Bryson no haya buscado y entrevistado. Ha tratado de hacer una obra amena. No el típico estudio excesivamente erudito. Quizá hay momentos que nos veamos metidos en una investigación que jamás hubiera pensado Robert Langdon. En otras ocasiones la forma de explicar se asemeja más a uno de estos manuales de millonarios norteamericanos donde tratan su vida y cómo hicieron fortuna. Lo cierto es que Shakespeare es recomendable para todo aquel interesado en conocer más del autor británico y para conocer la época (a pesar de algún que otro error inducido por la procedencia anglosajona del autor, como mencionar de pasada la derrota de La Armada Invencible sin aludir a la climatología más que como causa última).

En fin, como en otras tantas cosas, ellos fueron amos del mundo y ellos lo explican a su manera. Probablemente sea uno de los errores más graves, no buscar una perspectiva más universal y menos anglosajona.

miércoles, 20 de enero de 2010

DOCTORES DEL INFIERNO DE VIVIEN SPITZ


Doctores del Infierno
Vivien Spitz
Ed.Tempus, 2009
349 pp
25 euros.

Doctores del Infierno es un libro planteado sobre dos pilares.Primero, la vida de Vivien Spitz, la autora, desde que es contratada como taquígrafa para asistir a los juicios de Nuremberg. La segunda, el contenido de los juicios médicos que es el hilo argumental del libro y el que tiene mayor interés.

El planteamiento del libro, a modo de memorias, huye en todo momento de lo siniestro, de la carnaza y de lo morboso para intentar explicar un período histórico con la mayor verosimilitud. Desde ese punto de vista es eficaz y consigue el propósito deseado. El lector llega a conocer qué experimentos hicieron los nazis en los campos de concentración y también qué resultados dieron. Es decir, qué ocurrió con los sujetos con los que se experimentó. Al basarse en pruebas judiciales y entrevistas, algunas de ellas de gran emotividad, se salvaguarda la posibilidad de ir más allá de lo puramente vivido. El libro de Vivien Spitz es pues un libro de testimonios.

La parte central es la más interesante y la que más provocará sentimientos encontrados en el lector (asco por lo descrito y deseos de conocer). Abarca todas las modalidades de experimentos realizados por los nazis con personas sanas, sus propósitos, sus resultados, los instigadores y los que los llevaron a cabo, los que los sufrieron y sus experiencias de supervivencia.

La parte final del libro habla de la vida posterior de la autora y la influencia que tuvieron dos hechos: su participación en los juicios y el posterior descubrimiento del negacionismo del Holocausto. Si bien el libro no trata estrictamente del Holocausto, en la medida en que se habla de víctimas de los campos de exterminio, también se habla de los judíos asesinados.

Es un libro valiente ahora que algunos niegan lo que ocurrió. Da la impresión de que conforme el hombre avanza en su desarrollo también lo hace en su estupidez abandonando todo lo que ha propiciado nuestro desarrollo -ciencias y humanidades- para adentrarse en el oscurantismo negacionista o creacionista. Así pues, un libro siempre oportuno para recordar vívidamente lo acaecido cuando todavía hay riesgo de otras masacres en otros tantos lugares del mundo.

sábado, 9 de enero de 2010

ENTREVISTA A FERNANDO CLEMOT




Hablamos con Fernando Clemot, recién galardonado con el premio Setenil por su obra anterior, Estancos de Chiado. Parece que 2009 ha sido un buen año para Vd, ¿No?

A nivel literario posiblemente he ganado en visibilidad en este 2009, seguramente el Setenil al ser un premio de prestigio y contar en la final con libros y autores muy conocidos tiene parte de culpa de ello. También la publicación en septiembre (casi solapada con la concesión del Setenil) de “El golfo de los poetas” con Barataria ha hecho que haya tenido un buen fin de año en lo literario. Fue una bonita coincidencia.


-“El golfo de los Poetas” es una novela que desasosiega profundamente, una novela que no es fácil de leer debido a que bucea en la frustración, en la autodestrucción de una persona. Debió de removerle por dentro pensar en un personaje como Leo Carver, ¿cómo nació dicho personaje?

Al principio plateé un escenario básico que eran las vacaciones como fuente inagotable de conflictos entre familias. Posiblemente la aparición de un personaje difícil y con muchas aristas como el de Carver vino a ahondar en esta herida abierta. A esta personalidad conflictiva quería unir la visión de un perdedor, una visión desengañada, creo que fue Fellini el que a la hora de escoger actores para su “Satirycón” contrató a un camarero sin experiencia (Mario Romagnoli) simplemente porque su mirada reflejaba cansancio, una mirada, comentó, a la que ningún exceso o acontecimiento pueda sorprender. Un poco en la búsqueda de Leo quería encontrar lo mismo: hastío, exceso y desengaño, una mirada de reptil, escéptica, que no transmita nada, seca de emociones y de expectativas.


-La novela toma la forma de diario en el que abundan los monólogos interiores. Básicamente sólo habla Leo Carver. ¿Se planteó en algún momento otra forma de narrar o pensó desde un principio que el diario sería lo más adecuado?


Desde el principio pensé en que el protagonista llevara el peso casi absoluto de la narración. En la novela Leo es dios, una pequeña divinidad perversa y distraída. Él nos enseña lo que quiere y opina lo que le viene en gana, sin restricciones ni tabúes. Desde ese punto de vista unívoco se puede crear también una visión de la novela sectaria, una visión que nos puede llevar a engaños y deparar sorpresas, pero que también nos puede llevar muy hondo, a revolver las entrañas del personaje. Creo que esos dos factores me impulsaron a imponer ese tipo de narración.


-Siguiendo con la figura de Leo, ¿quería que nos compadeciéramos de él ya que Vd como narrador no lo hace?


No creo que la figura de Carver sea muy digna de compasión, también tengo muchas dudas sobre que él quiera o busque ese tipo de enmadramiento. En su caída Carver mantiene el tipo, cierta dignidad en su carrera de excesos. No suplica comprensión entre los que le rodean, en su espiral autodestructiva creo que únicamente desea que lo dejen en paz, que le dejen herirse sin que nadie le corrija o le lea la cartilla.

-Hubiera sido interesante leer alguno de los textos de los que el mismo Leo Carver parece renegar. ¿Había algún propósito de homenajear a algún otro famoso Carver?

Llegué a pensar en incluir algún texto de Carver pero creo que no hubiera aportado nada a la narración, incluso podía haber distraído al lector. También pensé que el Carver actual no tenía nada que ver con el novelista triunfador de sus inicios. El protagonista es un perdedor en su sentido más absoluto, un tipo que ha saboreado las mieles del triunfo y ha visto que no sabían a nada. No hay derrota más amarga que saber que la victoria no vale para nada, que está hueca, que es de cartón piedra.

En cuanto al nombre de Carver no guarda relación con Raymond Carver, autor que me gusta pero que tampoco es de mis favoritos. Me gustó el apellido, quería que el personaje no tuviera ningún anclaje geográfico claro y el nombre de Leo Carver se avenía bien a esta premisa.

-No sé si ese lado oscuro en el que naufraga Leo Carver tiene algo que ver con todos esos escritores malditos que vivieron en el filo de la navaja: Bukowski,Jack London, etc. El mismo London éscribió un libro sobre su alcoholemia. ¿Tomó datos de algún personaje real como modelo?

No me he basado tanto en escritores como en personajes o vivencias que me han rodeado. Todos hemos conocido personas de nuestro entorno que fracasaron o se autodestruyeron con el alcohol, con las drogas o con cualquier quimera estúpida. En cualquier bar o en la calle podríamos encontrar experiencias semejantes a las del personaje central de “El golfo de los Poetas”. En este caso creo que el personaje es un collage de vidas y experiencias cercanas, un ente creado con retales vividos, sentidos o intuidos, pero siempre próximos, de ninguna forma recreados a partir de mitos o del malditismo literario.


-La novela da en la última parte un giro inesperado que en el fondo es muy coherente con el desarrollo de la historia. No vamos a descubrir el contenido aquí pues vale la pena leer toda la novela, sin embargo ¿pensó muchos finales alternativos o siempre tuvo claro este final?

Barajé otro final que también me gustaba y que tenía que ver con el mendigo que vive en el cuartucho de máquinas de la piscina. Es un personaje que está mucho más próximo de lo que podía parecer a Leo, con el que se identifica y hasta, en cierta manera, admira.

-¿Comparte algo con Leo Carver, de su visión de la vida o de la literatura?

Quizá una cierta visión agonística de la literatura. Soy de los que no disfruta escribiendo y creo que Leo sólo disfrutó de la literatura en un breve momento. Para mí escribir es remover y no siempre lo que se encuentra es agradable y en eso creo que sí me puedo parecer a él. También encuentro a Leo próximo a mí como un antimodelo posible al que nunca nos querríamos acercar, aunque también me atraiga su forma lúcida y valiente de mirar al abismo. Creo que no es tan difícil estar cerca del abismo como hacerlo de forma consciente. Hemos sido legión los que hemos estado seguramente cerca del filo pero pocos de forma consciente. Jugábamos pero Leo no juega ni experimenta con nada y creo que ese matiz redobla la aspereza del personaje. Sabe a qué está jugando y en este aspecto el personaje es un valiente.

-Vd es un autor que antes de lanzarse al mundo editorial se ha ido curtiendo en el mundo literario a través de los concursos ¿lo recomienda?

Probablemente los concursos literarios de cuento son uno de los campos más “democráticos” para abordar el mundo editorial. Si habláramos de los concursos de novela sería otro cantar aunque también hay concursos corrompidos en el relato breve. Como toma de experiencia y para calibrar la recepción de lo que escribes ante un lector que no te conoce es una buena prueba. Si funciona la experiencia también es importante saber retirarse a tiempo ya que estos concursos generan una dinámica, una forma de escribir llamémosle “concursera” que en muchos casos puede hacer que no evoluciones.

-Hay una pregunta que no me resisto a hacerle ¿No le parece extraño que una novela tan bien escrita, y que no abunda, como la suya haya tenido que dar tantas vueltas para ser publicada?

No me sorprende casi nada. La literatura hace tiempo que se mueve, en su mayor parte, por criterios estrictamente mercantiles, sólo hay que ver algunos anaqueles de grandes superficies… Es muy difícil publicar si no vienes avalado por una trayectoria de publicaciones anterior o por alguna resonancia mediática. Si no has publicado antes no publicas pero cuesta publicar la primera novela. Es un pez que se muerde la cola, cuesta salir de este círculo vicioso y entrar en la rueda. En muchos casos esta barrera nos priva de leer primeras novelas interesantísimas que se quedan guardadas, muertas de risa. En este aspecto me considero un afortunado al encontrar una editorial que se ha leído la novela sin prevenciones.

-Y ahora, ¿en qué está trabajando?

Tengo una novela acabada y una tercera en ciernes. Quería acabar una trilogía que indagara sobre la memoria y sus límites, sobre el extraño mecanismo de recepción de recuerdos, en muchos casos se diría que aleatorio. Es un tema que me interesa y por ahora me tiene muy entretenido.

Muchas gracias, Fernando Clemot, por su atención y mucha suerte en este largo camino literario.

miércoles, 6 de enero de 2010

FLASHFORWARD DE ROBERT J. SAWYER


Flashforward
Robert J. Sawyer
La Factoría de Ideas, 2009 (segunda edición, la primera es del año 2001)
317 pp
19,95 euros


No cabe duda de que Flashforward es una de las series de televisión que se están emitiendo con éxito en España. Sin embargo, la presente novela, que es la que da paso al guión en el que se basa la serie, fue editada con anterioridad hace ya unos años, en el 2001.

El libro plantea la posibilidad de que pudiéramos ver dos minutos de nuestro futuro. A los lectores no muy al día de los autores de ciencia ficción actuales el autor de la novela, el canadiense Robert J. Sawyer, no les sonará. Pero aquí en España ya hace unos cuantos años que es conocido dentro del género, no en vano en el año 1996 fue galardonado con la mención del Premio UPC de Ciencia ficción por su novela Helix. Y, con posterioridad, en los años 1997 y 1998 ganó el premio con las novelas Psychospace y Block Univers. Galardón que repitió con posterioridad en el 2004 con Identity Theft.

En fin, en el año 2001, cuando escribió Flashforward, Robert J. Sawyer llevaba una carrera a sus espaldas. Y eso se nota porque el autor se mueve con facilidad en tramas que no dejan ningún cabo suelto. Engarza punto por punto para que el principio, el desarrollo y el final se ajusten a las mil maravillas.

Si bien el planteamiento nos habla de principios que son bien conocidos en la ciencia ficción, los viajes al futuro, Sawyer añade un elemento nuevo: el desplazamiento temporal de la consciencia. A partir de aquí la novela recoge todo un aparato científico que no siempre es fácil de seguir ni de entender para el profano, pero, afortunadamente, la forma dialogada ayuda a que la trama se desarrolle con rapidez al principio, y, sobretodo, en el desenlace. Pero no adelantemos acontecimientos.

La presente obra no es exactamente lo que es la serie. Es cierto que hay puntos en común: el desplazamiento temporal, incluso el nombre de uno de los científicos- Lloyd Simcoe-, también la causa más probable -un experimento con el acelerador de partículas- pero poco más. En la novela el desplazamiento temporal es hacia un futuro lejano -21 años después-, la acción se desarrolla básicamente en Europa y no aparece ni FBI ni CIA.

Es más ciencia ficción y menos intriga policial, tiene menos de thriller. Pero eso no quiere decir que no sea interesante. A decir verdad lo es bastante más para los amantes de la ciencia ficción en sentido estricto y paro de contar porque decir algo más es entrar excesivamente en la trama.

Como nota negativa añadiría que la parte central de la novela decae un tanto, quizá debido a una excesiva dedicación del autor para que todas las historias confluyan hasta en los más mínimos detalles. Afortunadamente el lector voraz apenas lo notará.

viernes, 1 de enero de 2010

DE MECÁNICA Y ALQUIMIA DE JUAN JACINTO MUÑOZ RENGEL


De mecánica y alquimia
Juan Jacinto Muñoz Rengel
Salto de Página, 2009.
160 pp
15,95 euros


Juan Jacinto Muñoz Rengel (1974) ha escrito un extraño libro.Uno de aquellos libros que por su originalidad no sabe uno dónde colocar. A veces da la impresión de estar leyendo un cuento de S. Zweig, o quizá algo de Lovecraft, de Poe, Bradbury o de algún otro maestro del misterio, de la fantasía o de la imaginación.

Muñoz Rengel se mueve con facilidad en mundos legendarios, ya sean pasados o futuros, y nos sitúa tan pronto en la España de las tres culturas -cristiana-musulmana-judía-, o da un salto a la Praga medieval, al Londres victoriano, etc...

Con un cierto tono arcaizante a la hora de narrar y usando un mecanismo de entrelazado de las historias, Muñoz Rengel parece continuar con sus relatos algo de lo que ya hizo en su anterior proyecto, Perturbaciones, libro publicado también en Salto de Página.

En sus historias uno encuentra guiños constantes a otros libros. Y ése es uno de sus méritos, que se trata de un libro que abre las puertas a otros, acostumbrados como estamos a ver títulos que triunfan y se convierten en best sellers pero que cierran puertas, que no permiten la interrelación con otras obras. Que son un callejón sin salida. Muñoz Rengel bucea entre los clásicos para encontrar historias, para recrearlas o simprelemente para citarlas. Crea un cameo constante dentro del libro. Da la impresión de encontrar al bombero Montag en la Brigada Diógenes. Explota la paradoja. A veces nos introduce en situaciones que desasosiegan. Otras, la fantasía se desborda y parece no tener control.

Al final y a modo de última prueba nos encontramos con un texto escrito con caracteres inversos al que todo lector tendrá que descubrir su significado para terminar de situar algunas piezas en este tablero que diseña Muñoz Rengel.

Destacar algunos de los relatos. En El libro de los instrumentos incendiarios nos sumergimos en la Toledo medieval a modo de Holmes, o quizá recordando el oficio detectivesco de El nombre de la rosa, para encontrar un extraño instrumento que se asemeja a un astrolabio.

En El relojero de Praga descubrimos el extraño mecanismo de un reloj, cuyo misterio no puede desvelarse.

En Lapis philosophorum vamos detrás de una piedra filosofal que un monje alquimista intenta encontrar en un monasterio francés de la Provenza.

En La maldición de los Zweiss descubrimos la existencia de una joya que va pasando de mano en mano con siniestro final.

Y así uno y otro relato, ordenados con una lógica que permite entrelazarlos. No hace falta decir más. Sólo leer este interesante De mecánica y alquimia de Juan Jacinto Muñoz Rengel.

lunes, 28 de diciembre de 2009

UN LEÓN LLAMADO CHRISTIAN DE ANTHONY BOURKE Y JOHN RENDALL


Un león llamado Christian
Anthony Bourke y John Rendell
Ed. Plaza y Janés, 2009
170 pp
16 euros


Sin duda alguna el mundo virtual está cambiando nuestra forma de percibir las cosas. Pocos editores soñarían con que gracias a un vídeo de hace más de una treintena de años acabarían viéndose obligados a reeditar con éxito un libro. Pues eso ha ocurrido con la historia del león Christian, que supongo que a estas alturas lleva bastante tiempo muerto. Pero vayamos por partes.

La historia empieza en you tube donde alguien cuelga un vídeo de los años setenta en donde se ve el reencuentro de un león ya adulto con los que fueron sus dueños. Eso es lo que cuenta el libro Un león llamado Christian, el reencuentro. En realidad ese reencuentro es narrado en esta versión del libro, ya publicado con anterioridad en los setenta, y ahora reeditado y revisado. En esta versión se nos narra desde el principio la historia de dos jóvenes australianos, los autores del libro, que de viaje a Londres adquieren una cría de león en los grandes almacenes Harrods.

La historia de ese encuentro será la historia de sus vidas. Pero es una historia que también halla sus problemas cuando ese león empieza a crecer y tienen que buscar una alternativa. Y la alternativa llega de manos de otro león, bueno, leona, la leona Elsa de Nacida libre y es que el libro une ambas historias en un azar que termina en África con el reencuentro del you tube al que le seguirá un reencuentro más. Reencuentros que no aparecían en el libro inicial además de unos apéndices para actualizar la historia.

Una historia muy recomendable para los amantes de los animales y de los relatos basados en la realidad y que fácilmente nos hará saltar las lágrimas. Además contiene una gran cantidad de fotografías que ilustran desde el inicio lo que se narra. En fin, una historia ideal para regalar en estas fechas ahora que se acercan los Reyes.

lunes, 21 de diciembre de 2009

FIRMIN DE SAM SAVAGE


Firmin
Sam Savage
Ed. Seix Barral,2007 (12ª edición, 2008)
222 pp
16,50 euros(6,5 euros en bolsillo)

Recupero una reseña de un libro que seguro que seguirá vendiéndose estas navidades, ahora que también ha salido en bolsillo, y aprovechando que su autor ha lanzado El lamento del perezoso que próximamente se reseñará.


Firmin es una rata, una rata que tiene la particularidad de nacer en una librería. Y tiene otra más. Saber leer. Con semejante e inesperado inicio el autor, Sam Savage, crea una reinterpretación del mundo ratil que es, al mismo tiempo, una interpretación en sí de la sociedad y de las relaciones sociales. De los inadaptados, de la amistad, de la caótica vida de las ciudades e, incluso, del urbanismo salvaje.


El autor tiene la virtud de recoger la sensibilidad del mundo infantil y transformarla para darle más de una lectura al libro sin que por ello pierda esa misma sensibidad.


Firmin es una apuesta por la cultura, por el mundo de los libros y una crítica al sistema de relaciones sociales predominante.


Con semejantes ingredientes vale la pena acercarse al mundo de las ratas. Por cierto, yo ya no las miro con la misma cara.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL SÍMBOLO PERDIDO DE DAN BROWN


El símbolo perdido
Dan Brown
Ed. Planeta, 2009
617 pp
21,90 euros

Robert Langdon, experto en simbología, es convocado por su amigo Peter Solomon, masón, para que dé una conferencia en el Capitolio (Washington). Pero la cosa se complica cuando no es tal la conferencia sino que un ser extraordinariamente inhumano, ha secuestrado a su amigo, le ha tatuado diversos símbolos y seccionado una mano y le da 12 horas para poder salvarlo a cambio de revelarle uno de los enigmas mejores guardados de la historia (masónica). Tendrá la ayuda de la hermana de Peter, Katherine Solomon, experta en ciencias noéticas.


Qué decir: más de lo mismo. El principio se hace aburrido porque pretende explicar el mundo de la masonería y de la ciencia noética de una manera que parece que lo ha copiado directamente de libros de texto, sin ritmo.


Una vez superado esto, la trama parece que pinta bien, incluso es bastante entretenido justo después de que el protagonista huya de las garras de la CIA (creo recordar que en El código da Vinci ocurre algo parecido). Pero en el desenlace llega la decepción. Sobran, con toda tranquilidad y para ser generosa, más de cien páginas: el rollo masónico-religioso es insufrible.
En fin, decepcionante. Sólo para incondicionales del Sr. Brown.

Pilar I.

martes, 15 de diciembre de 2009

EL GOLFO DE LOS POETAS DE FERNANDO CLEMOT


El golfo de los poetas
Fernando Clemot
Ed. Barataria, 2009
286 pp
17 euros.

Tras la exitosa publicación de Los estancos del Chiado con la que Fernando Clemot ha sido galardonado con el premio Setenil, ahora nos presenta su primera novela, El golfo de los poetas. Una novela que ahonda en la condición humana y, sobretodo, en su lado más obscuro. El protagonista, Leo Carver -véanse las referencias literarias del autor-, escritor de culto venido a menos, emprende un viaje a Italia con el fin de dejar atrás su mala racha. Es en este lugar, acompañado de su mujer, su hija y una amiga de su esposa, donde revivirá parte de su pasado y, lejos de conseguir olvidar su ruina, no hará más que profundizar en su alcoholemia descubriendo cuán relacionados están su pasado y presente.

Fernando Clemot, del cual ya habíamos descubierto grandes dosis narrativas en su libro anterior, crea una novela de trasfondo depresivo en la que profundiza sobre los mecanismos que nos conducen a la ruina, a la dejadez, al abandono y, al mismo tiempo, con una descripción precisa, nos traza un retrato de un alcohólico y un depravado sexual. Hay momentos en que uno parece revivir las vidas de otros tantos escritores malditos: Bukowski, London, etc... De este último, el relato de Clemot me ha recordado otra novela sobre el alcoholismo, John Barleycorn(Las memorias alcohólicas).

Clemot a lo largo de una narración en forma de diario nos va introduciendo en el pensamiento de Carver, escritor que además ha perdido la memoria a corto plazo, y que se vale de unas libretas que siempre lleva consigo para recordar lo que hace. Clemot consigue brillantemente conducirnos a través de los entresijos de la mente de este perturbado personaje, utilizando el monólogo interior, y las escasos diálogos con otros personajes que van apareciendo y que suponen la ligazón definitiva con su pasado.

Gusta el autor de la frase larga, frase descriptiva -estilo casualmente bastante alejado de Carver- pero a la vez de la frase contundente, de la frase que escarva en nuestro interior. Es la novela de Clemot una novela profunda, trufada de desasosiego, de las que cuesta leer por lo que producen en el lector, de las que remueven las entrañas y no dejan indiferente. Paradójicamente Fernando Clemot domina a la perfección los mecanismos de la novela psicológica y de la novela clásica pero ello no provoca en el lector la sensación de estar ante una novela antigua.

Uno de los aciertos creativos de El golfo de los poetas es el concepto de bisagra: pensamientos bisagra, recuerdos bisagra, amigos bisagra. Concepto elemental para entender los entresijos mentales de la novela. El concepto bisagra es el que nos lleva de un lado a otro, de un personaje a otro, de un recuerdo a otro... El que nos explica los complejos mecanimos de la memoria, de las interelaciones entre hechos, entre sentimientos y sucesos y que sirve al autor para ir yendo del pasado al presente tal y como hace el propio Carver.

Otro de los aspectos fundamentales que flota es el de la culpa, la culpa que lleva a Leo Carver a beber y a olvidar, olvido que está íntimamente relacionado con parte de su pasado que, al unísono, no puede ni quiere recordar.

Es al final de la novela donde un último giro de timón nos lleva a entender la relación bisagra que hay entre pasado y presente y más, correctamente, entre pasado y pasado reciente.

Clemot no da concesiones a su personaje, no lo redime, no le permite un final feliz, tan solo le deja a su libre albedrío y no por sorprendente el final nos parece el más lógico.

Bravo por Fernando Clemot y por su novela que estoy seguro de que dará mucho de que hablar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

LOS GIRASOLES CIEGOS DE ALBERTO MÉNDEZ


Los girasoles ciegos
Alberto Méndez
Ed. Anagrama, 2008 (reedición)
155 pp
13 euros


Es una lástima que el autor no viviera el éxito de su única obra, porque Alberto Méndez falleció en el 2004 sin ver cómo en el 2005 ganaba el Premio Nacional de Narrativa y el de la Crítica. Su obra, Los girasoles ciegos, que ya previamente había sido galardonada en un concurso literario, es una de esas pequeñas joyas que, muy de vez en cuando, uno descubre.


Cuatro historias que se engarzan siguiendo un trenzado perfecto, casi como los versos, la primera con la tercera, la segunda con la cuarta. Esa rima consonante sucede entre personajes e historias. Cuatro historias, que son la misma, la de los desgraciados, la de los perdidos, la de los derrotados. Son todos sus personajes unos derrotados, sean del bando que sean, porque sus historias personales, de sufrimiento y miserias, desgarran por dentro. Da igual el telón de fondo que es nuestra propia Guerra Civil, da igual que transcurra el tiempo, porque la vida de los personajes queda anclada en un momento perpetuo que destroza sus vidas, les inflinge el peor de los tormentos, la peor de las torturas, la más temida de las miserias. Y la virtud del relato es ese remover de tripas, asco y desazón de las historias. A veces estas pequeñas tramas personales acaban explicando mejor la guerra que cualquiera de los libros de texto que actualmente se pueden adquirir sobre la misma.


No se lo pierdan.

CUESTIÓN DE OLFATO DE SPENCER QUINN.


Cuestión de olfato
Spencer Quinn
Ed. Viceversa,2009
307 pp
17,50 euros


La agencia de detectives Little se compone de dos detectives: uno humano, Bernie, y otro canino, Chet. Bernie está pasando por un momento económico y sentimental difícil después de su divorcio. Chet es un perro, pero no un perro cualquiera, es un perro entrenado en una escuela de policía y es, justamente, el que cuenta la historia aunque él no habla. Es un perro inteligente, capaz de entender la filosofía de vida de los humanos aunque no comparta necesariamente sus actitudes. De hecho, le gustan las cosas más simples: los bistecs . sobretodo, las hamburguesas, las salchichas y el olor de su amo.

La novela comienza cuando una madre desesperada contrata a la pareja de detectives, Bernie y Chet, para investigar la desaparición de su hija, una chica adolescente.

El libro cuenta con todas las características básicas de una trama detectivesca: intriga, acción y delincuentes sin escrúpulos .Pero lo que lo hace diferente es el punto de vista del perro. No entiende algunos de los comportamientos que tienen las personas. Y extrae sus propias conclusiones ante la vida y en su trabajo. Fiel a su amo, le seguirá ciegamente sin cejar en sus propósitos en esta relación de respeto mutuo entre ambos.

Es una novela entretenida, muy amena y en la que la acción te lleva a no querer dejar de leerla hasta el final. Todo a través de una narración muy simple pues es contada por un perro. Muy aconsejable para los lectores jóvenes.

Pilar I.

jueves, 5 de noviembre de 2009

ESTAMPACIONES DE ALENA COLLAR


Estampaciones
Alena Collar
Ed. Policarbonados, 2009
95 pp
10 euros

Alena Collar (1960) ha escrito un libro extraño, un libro de los que actualmente no se escriben. La autora tiene una mirada que se posa indistintamente sobre personas, objetos y situaciones con idéntica naturalidad. A veces no le hace falta que lo que cuente tenga mucha substancia narrativa porque lo verdaderamente evocador, lo que llega al lector, es ese peculiar punto de vista, unas veces melancólico, otras tantas hilarante, casi siempre tierno y entrañable.

Estampaciones contiene un conjunto de historias que, a veces son una foto fija, otras una pequeña narración y otras una trasposición narrativa de una substancia eminentemente poética.

Leyendo Estampaciones se percibe un aroma a tiempo perdido. Lo cotidiano se hace objeto literario. Alena maneja con maestría la suspensión de la acción y del tiempo y en la narració suele situarse como una particular observadora de la realidad. De este modo, y ya que lo que cuenta no es más que lo que ve, aprovecha el gran caudal de lenguaje y describe con eficacia y exactitud cada momento y cada estampa.

Los que buscan encontrar grandes historias de acción no se sentirán cómodos en el libro de la autora, tan sólo lo harán quienes son capaces de detener el tiempo para contemplar el aleteo de una mariposa, el arrebol del cielo o el transcurrir lento de un anciano y su bastón.

Uno de los primeros relatos, Presa, ya da la medida de los caminos que decide explorar Alena Collar. Y para el desarrollo del argumento incluso pide la colaboración del lector, un relato provocador que pretende obtener una lectura activa, un feed-back posterior.

Tampoco tiene dificultad en tratar temas más o menos actuales o que le preocupan: la pérdida de los sueños o de la inocencia en El ángel, la soledad de los ancianos en La residencia, la incomprensión intergeneracional en Asomada al balcón, el anticatalanismo indirectamente en Transterrado, la eutanasia en Como las flores, la culpa en Mañana no irá al concierto, incluso la televisión en Confusión.

Otros relatos que revelan la maestría de la autora escribiendo son El callo y Una palabra tuya, donde Alena Collar se desliza sobre el texto explorando las diversas posibilidades y añadiendo siempre una vuelta de tuerca más.

A destacar especialmente dos relatos. Uno, El tuteo, por la magnífica forma de llevar los diálogos y por conducirnos entre dos situaciones y Mañana no iré al concierto, por la ternura inherente, por el desarrollo de la sensación de pérdida y la culpa hiriente que deja a su paso. Por esa introspección tan terrible que tan bien lleva durante todo el relato hasta su conclusión.

En definitiva, Estampaciones no dejará frío al que tiene un corazón caliente.

jueves, 29 de octubre de 2009

LA HISTORIA QUE NO PUDE O NO SUPE ESCRIBIR DE JAVIER CÁNAVES


La historia que no pude o no supe escribir
Javier Cánaves
Ed. Baile del sol, 2009
79 pp
10 euros


Tuve la ocasión de compartir galardón con Javier Cánaves en Lodosa, en el año 2000. En aquella ocasión él presentaba un poemario que resultó seleccionado.Han pasado nueve años desde su libro La música del mundo. En este tiempo, Javier ha ido ganando certamen tras certamen una cierta relevancia poética. Ahora presenta una novela. Más bien una novela corta o un relato largo. Un librito de apenas ochenta páginas. Un libro ciertamente desconcertante que va trazando una historia muy geométrica, con muchas aristas y vértices, y con un triángulo amoroso y existencial.


Nos presentan esta novela, La historia que no pude o no supe escribir, como el último fogonazo de una juventud que se pierde. Y algo de ello tiene, pero también hay intriga, un cierto misterio, una femme fatale, una historia de fantasmas, etc...


El inicio es un poco desconcertante -creo que el manuscrito original se podría haber trabajado un poco más evitando alguna muletilla y algún que otro tópico- pero pronto la narración va avanzando con mayor soltura. Se ve que el autor no sólo tiene oficio poético sino también oficio narrativo.


Y el texto se va desarrollando con facilidad porque las palabras fluyen y demuestran que no es mala apuesta la de Cánaves la de ir combinando su obra poética con su obra narrativa. Si bien es cierto que hay momentos en que uno tiene la impresión de que se podía haber profundizado un poco más en la historia. Y también que el final se aletarga un poco. Pero es evidente que el autor sabe poner ficha tras ficha estrechándonos el sendero y llevándonos poco a poco a una trama tan inesperada como compleja, con varios recovecos que se podrían haber explotado más. Aún así el resultado final nos augura un futuro notable. Démosle a Javier Cánaves la oportunidad de seguir leyéndole y felicitemos a El Baile del sol por darnos a conocer nuevos autores.


lunes, 26 de octubre de 2009

DESDE EL AGUA DE LAURA GÓMEZ PALMA


desde el agua
Laura Gómez Palma
Legados, 2008
57 pp
8 euros


El poemario que presenta Laura Gómez Palma es un poemario atípico. No es un poemario de esos que pretenden contarnos grandes cosas, grandes experiencias. Más bien es un poemario de los pequeños detalles, de la sencillez, de la observación. Mucho hay de mirada y detención, siempre en consonancia con el agua. Y, a pesar de que hay fragmentos que nos recuerdan a otros ya leídos, es bien cierto también que hay versos que consiguen que algo dentro de nosotros tintinee:

"lo que digo me contiene
caerán también
palabras de agua"

Es en esa sencillez, en las palabras que todo el mundo entiende, en esa forma de detenerse en el detalle donde se encuentra la esencia del poemario:

"robamos la miel
sacamos a pasear
viejos diluvios
llevamos algún
aguijón dentro"

Lentamente uno va encontrando pequeños hallazgos que no son grandes metáforas, son aquellas pequeñas cosas que aparecen después de reflexionar sobre una imagen, un texto, un fragmento de vida, una orilla del tiempo:

"el mismo universo
se puede repetir
eternamente"

Son todos poemas breves de apenas seis versos, sin comas, sin puntos, sin mayúsculas, como si la autora sólo deseara que nos entretuviésemos con las palabras, que son las protagonistas:

"la ola exacta
en que llegó
hasta aquí"

Pero no renuncia a las imágenes:

"el agua se hace orilla"

ni a los recursos estilísticos, a la paradoja:

"los árboles ahora
son blancos"

Es un buen momento para reflexionar sobre las palabras:

"roerme el silencio"

para ahondar en las posibilidades:

"todos los nombres posibles
todas las rutas posibles
todas las ciudades escribo
sobre tu nombre".

Buen momento para descansar la mente en los paisajes que Laura Gómez Palma nos dibuja en desde el agua.



sábado, 24 de octubre de 2009

PA AMB TOMÀQUET/BREAD AND TOMATO DE NEIL WILLETT


Pa amb tomàquet/Bread and tomato (edició en català i anglès)
Neil Willett
Ed. Comanegra, 2009
204 pp
16 euros


Un anglès cansat de viure al Regne Unit ve a Barcelona per a reseguir les petjades del seu compatriota George Orwell a Catalunya. Desprès de llegir el llibre Homenatge a Catalunya, Neil Willett es planteja retrobar Barcelona i veure què hi ha d´allò que describia en Orwell.

I es troba una realitat diferenta que, de totes formes, intenta explicar, la majoria de les vegades d´una manera excesivament tòpica i amb masses arguments trets de les guies de turisme anglosaxones.

La seva existència a Barcelona es basa en el trinomi: drogues, alcohol i festa. En fi, tot el que els seus camarades poden trobar als viatges organitzats tant a Calella com al Port Olímpic. L´autor, un buscavides, cerca la forma de sobreviure a Barcelona treballant com pot.

Potser la part més interessant del llibre és la descripció que fa del seu país tal i com ho veu desde Catalunya. Confón els costums espanyols amb els catalans. També té una errada important al dir que un President de la República Espanyola va ésser afusellat a Montjuïc.

Al final del llibre es centra en la narració del seu viatge interior, bastant més interessant que la barreja de festes i haixix que descriu una bona part del llibre. Potser és la part més sucosa i on un troba una mica de sentit. Entremig una sèrie de reflexions mig libertàries mig alcohòliques sobre l´anarquisme avui, els ocupes, etc.

Molts dels barcelonins trobaran que tot el que agrada a l´autor és tot el que ens molesta als habitants d´aquesta ciutat: soroll, borratxeres, drogues, festes constants a tots llocs, etc...

És un llibre vitalista, bastant ingenu i curiós per a qualsevol que hi vulgui conèixer com ens veuen desde fora, però crec que no aporta res de nou, doncs li falta una mica de ironia.

miércoles, 14 de octubre de 2009

EBRO 1938 DE RUBÉN GARCÍA CEBOLLERO



Ebro 1938. La batalla de la tierra alta.
Rubén García Cebollero
Ed. Nowtilus, 2009
346 pp
19,95 euros.


Rubén García Cebollero ha escrito un libro profundamente triste pero a la vez enormemente vital. Rubén habla de los que no pudieron y a los que no les dejaron vivir, de esas vidas desperdiciadas en una contienda, de la inutilidad de la guerra. Y también de esa estúpida Europa que dejó que una generación se perdiera en un campo de batalla.

Rubén García Cebollero (1975) debuta en la novela con una historia que remuerde conciencias y que mordisquea los higadillos de los que ahora pretenden hacer una revisión de la historia tras ver Raza y no les reconcome la conciencia intentando ocultar la relación entre el Franquismo y el advenimiento del Nazismo. Y, seguramente, Rubén, no habrá deparado en que después de leer su historia uno se vuelve profundamente antieuropeo, porque desentraña todo el estiercol de las actuaciones de países tan "profundamente" democráticos como Francia e Inglaterra.

Por eso la novela de Rubén no es sólo que sea una buena novela, una gran novela -si me lo permiten-, además es muy oportuna para entender el advenimiento de una nueva generación de neofascistas. Pero la novela de Rubén García Cebollero no es solamente eso, además esconde un sinfín de vidas reales, de las que tienen nombre, de las que no hace falta imaginar, de juventudes perdidas y jamás recuperadas y también, para atizar a todos lados, demuestra la ingratitud de los que, devuelta la democracia a España y llamándose de izquierdas, no han sabido y no han querido recordar el sacrificio de una generación, de toda una generación y han mirado hacia otro lado.

No es hora de homenajes, es hora de dignidad y Rubén despedaza acción a acción y palabra tras palabra -y las palabras duelen, e, incluso, hacen llorar- la realidad vivida, la realidad no siempre ni entendida ni contada ni estudiada. Muchas veces oculta, otras tantas sublimada, incluso recreada y vendida desde el estranjero por relatos de otros que luego han sido considerados como grandes de la literatura como Hemingway.

Pero Rubén es más un Arturo Barea, es más un eslabón secuencial de quien ha heredado el pellizco de la guerra y ha tenido la inquietud de contarla, no sólo desde el punto de vista de vencedores ni de vencidos, también desde el punto de vista de adónde nos llevó, de las ilusiones que se perdieron en el camino. En eso no hay ni vencedores ni vencidos, algo que ya había leído a Barea.

Rubén es mucho más crudo y para ello no evita mancharse, ensuciarse, utilizar toda la violencia verbal de la que es capaz para recrear con realismo qué ocurrió en aquella batalla, en aquella larga batalla del Ebro. Y lo hace de maravilla con una puesta en escena que cambia constantemente de punto de vista, que rueda de personaje a personaje, personajes que son ya tan de carne y hueso como nuestros vecinos.

Rubén consigue algo más que una novela coral, consigue que la guerra hable por sí misma, a veces abusando de la enumeración, desasosegándonos constantemente, no dejándonos respirar ni un minuto para caer en el más cruel de los abismos donde incluso los amores se extinguen y las desgracias perduran por generaciones.

Rubén nos abandona a un texto emocionante, triste y a la vez un canto a vivir y a revivir la generación que no pudo hacerlo. Rememorando la historia de Maik, una de aquellas que se clava en la memoria de uno y que permanece, o la de Basilio y su correspondencia que jamás llegará a su destino.

Rubén nos vence con una narración que, además de no dejarnos respirar, nos conduce a revivir las desgracias de bombardeos, de metrallas, de pontoneros, de libertades traicionadas, de engaños furtivos de uno y otro lado, de mentiras, de derrotas, de fines, de historias que perduran. Y, sin embargo, cuánta ternura esconde la narración, cuánta delicadeza, cuánta lágrima derramada.

Rubén Garcia Cebollero descubre en la fiereza del paisaje destruido, en la desgracia de las vidas que no se vivieron la belleza de una narración serena, profunda y bien llevada.

lunes, 7 de septiembre de 2009

LA CLAVE PINNER DE ANDRÉS PÉREZ DOMÍNGUEZ


La clave Pinner
Andrés Pérez Domínguez
Roca Editorial, 2005
238 pp
6,95 euros (bolsillo)

Andrés Pérez Domínguez, del cual he ido encontrándome textos aquí y allí desde su premiado Ojos Tristes- presenta en La clave Pinner una historia que acontece a caballo entre dos guerras. Tras un inicio fulgurante, Andrés dispone las piezas para contarnos un relato con dos grandes protagonistas: Pinner y Miguel Carmona.


El autor nos narra una historia de espías partiendo de nuestras propia historia para llegar a la II Guerra Mundial. Con una ambientación que no resulta excesiva, como suele ser habitual en algunos libros con marcado carácter histórico, Andrés Pérez va a lo suyo, que es el texto literario, y nos acerca a una trama entre espías con el MI 6 de por medio y sin James Bond pero casi. Poco a poco va agregando escenas del pasado, pasado que va retornando al protagonista al mismo punto del que huyó. Y pasado y presente se van fundiendo, hasta, en algún momento, unirse por la similitud de dos historias que transcurren paralelas en tiempos distintos.


Mientras el mundo anda enzarzado en una guerra, España trata de salir como puede de las penurias de la posguerra y su territorio es el lugar ideal en el que se mueven los servicios de espionaje ingleses y alemanes, aunque también hay referencias a los rusos.


Una historia sin pretensiones que entretendrá a los amantes de la novela de intriga, a los que gustan del género de espionaje y la acción. Y sin embargo, La clave Pinner es algo más porque su autor describe y caracteriza con seriedad, no deja de lado ese tipo de material más literario del que las novelas de acción suelen prescindir. Y eso se agradece porque la trama, los personajes y la ambientación cobran mayor realismo.


Si alguien desea prescindir del best seller facilón, ya puede leer esta convincente novela de Andrés Pérez Domínguez.

martes, 1 de septiembre de 2009

UNAS COSAS Y OTRAS/SÓLO EL AZUL DE CARLOS PINTO GROTE


Unas cosas y otras/Sólo el azul
Carlos Pinto Grote
Ediciones Baile del Sol, 2009
92 páginas
9 euros

Ediciones Baile del Sol nos presenta la reedición de dos poemarios del poeta y escritor Carlos Pinto Grote. Estos dos poemarios ya fueron publicados en los años 70. En el prólogo del libro, Leopoldo de Luis hace mención a la insularidad como separación. Separación física por mar que debiera unirnos más que distanciarnos. Hace hincapié en este concepto que es casi como el aislamiento histórico del que hablaba Unamuno al referirse a las Islas Canarias. Es cierto que la poesía canaria escasamente ha empapado la península. Y Pinto Grote es uno de aquellos autores que son ampliamente conocidos en Canarias, incluso por los no lectores de poesía, y bastante desconocido en la Península, incluso entre los lectores de poesía. Esta injusticia histórica probablemente debida a un cierto desinterés por lo que allí acontece deberá ser alguna vez reparada.

En estos dos poemarios, distintos y, al mismo tiempo, tan heterogéneos, el poeta se acerca a algunos de los temas clásicos de la poesía. Así hay algunos de temática amorosa entre los que destaca Los amantes. Con una perspectiva del amor alejada de todo romanticismo y al mismo tiempo desde la sabiduría de la reflexión y de cierta postura estática y contemplativa pero no por ello lejana. Destacar especialmente la parte V en la que el poeta analiza las sensaciones que se producen ante el inminente regreso de la amada:
Cuando la espera crece
abrimos la ventana y la puerta,
corremos el menor ruido,
miramos hacia arriba y hacia abajo
y nos precipitamos al oír unos pasos.

Y una vez que ella llega:

Luego, ella entra despacio, sencilla y clara,
diciendo si esperamos
y decimos que no
porque ya nada importa.

Otro de los poemas destacables habla del dolor y de la muerte. Su título, El perro:
Era un perro pequeño.
Allí, en el centro de la carretera.
Y miraba con el asombro y la ternura
del animal que va a morir.


Y en la descripción hay tanto de dolor como de ternura en la mirada del que muere, tanto del territorio de la inocencia nunca abandonada:
Y quieto se llenaba de nada
mientras los prados se extendían frente a él
inalcanzables.

Y también de los recuerdos ya perdidos para siempre:
Ahora, una vaga memoria de manos infantiles,
de amor, de olores apetecibles, iba llegando.
Y se adormecía.
Exquisita ternura para hablar de un hecho tan luctuoso como la muerte.

Y otra aproximación a los sentimientos de un condenado en el poema que se titula El condenado:

Alguna vez me desespero
y pregunto a mi carcelero invisible
cuándo llegará el día de la libertad definitiva.
en el que no rehuye el uso de la paradoja para mostrar el dolor del encierro:
y hacer sus confidencias a un condenado
que en algún momento de desespero,
le ha preguntdo por el día
de la libertad definitiva.

En definitiva un libro heterogéneamente exquisito, cercano y certero que nos vuelve a mostrar el gran talento poético de un escritor ya consagrado en el panorama canario y al que de vez en cuando, como con esta publicación, vale la pena retornar.