


Es difícil encontrar una obra en la que aparezca un tridente de autores tan comprometidos como el que acabo de leer: Manuel Vázquez Montalbán, José Saramago y Eduardo Haro Tecglen. Lamentablemente los tres ya han muerto. Cuánto hubieran dicho sobre esta época negra y oscura de vacíos ideológicos.
El motivo fundamental que origina este libro es un acto en memoria de Manuel Vázquez Montalbán, fallecido en el año 2003. Se edita en el 2004. Su título, Manuel Vázquez Montalbán en memoria de Serafín Palazón y Juan Carlos de Sancho.
El libro llegó a mis manos de casualidad y de rastro. No es una novedad, casi es una reminiscencia.
Las palabras de Haro Tecglen en su epílogo recordando un duro poemario de Vázquez Montalbán, Praga, me han sugerido una relectura de algunos de sus versos más perturbadores y a la vez más reveladores:
El motivo fundamental que origina este libro es un acto en memoria de Manuel Vázquez Montalbán, fallecido en el año 2003. Se edita en el 2004. Su título, Manuel Vázquez Montalbán en memoria de Serafín Palazón y Juan Carlos de Sancho.
El libro llegó a mis manos de casualidad y de rastro. No es una novedad, casi es una reminiscencia.
Las palabras de Haro Tecglen en su epílogo recordando un duro poemario de Vázquez Montalbán, Praga, me han sugerido una relectura de algunos de sus versos más perturbadores y a la vez más reveladores:
el mar estanque
paraliza el horizonte
barcos sin estela
cadáveres a la deriva de su propia sangre.
Y también:
los invasores
fusilaban archivos
borrachos de memoria bárbaros
hartos de carne humillada
y ofendida.
Y:
sombras de amenazas gritos himnos
la obscenidad del tanque enhebrando ventanas.
Es probable que Vázquez Montalbán no sea tan famoso por sus versos, incluso muchos desconocerán el libro del que estoy hablando. Quizá fuera necesaria una relectura de esta obra en este oscuro mundo donde la ideología predominante se fabrica en papel.
Vázquez Montalbán, Haro Tecglen, Saramago, cúanto os echamos de menos. Como diría Philippe Forest, Sarinagara. Si leen el libro ya me entenderán. Cuánto de memoria, cuánto de pérdida. En palabras del poeta japonés Kobayashi Issa, en sus enigmáticos versos:
sólo rocío
es el mundo, rocío,
y sin embargo.
Un paréntesis abierto como la vacuidad de la pérdida y el vacío intelectual que sólo dejan los grandes.
Manuel Vázquez Montalbán en memoria de Serafín Palazón y Juan Carlos de Sancho, El rinoceronte de Durero y el Gobierno de Canarias, Islas Canarias 2004.
Sarinagara de Philippe Forest, Sajalín editores,Barcelona 2009 (Se puede consultar la reseña de este libro en este mismo blog)
Praga de Manuel Vázquez Montalbán, Ed. Lumen,colección Ocnos,Barcelona 1982.